María José Campanario en imagen de archivo.

María José Campanario en imagen de archivo. Gtres

Famosos "ELLA ESTÁ MAL"

La verdad tras el nuevo y misterioso ingreso de María José Campanario

Tras la noticia de su recaída en la fibromialgia, muchas han sido las especulaciones y varias las dudas sobre su hospitalización. JALEOS las aclara de la mano de una persona muy cercana a la familia. 

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Fue el pasado lunes cuando saltaba la noticia de nuevo: María José Campanario (39 años) volvía a ingresar en un hospital a causa de un severo brote de fibromialgia. Se trataba de su décimo ingreso en tres años. La pesadilla retornaba a la vida de la odontóloga tras años batallando contra la enfermedad y justo cuando todo parecía ir quedando en el pasado gradualmente y lucía la mejor de sus sonrisas. Según se ha informado, Campanario ingresó en el Hospital La Salud de Cádiz con sutileza, discreción y casi nocturnidad, queriendo no ser vista, aunque la protagonista lo haya desmentido. ¿Qué hay de cierto en su recaída? ¿Por qué la niega María José? ¿Qué tiene de especial esa clínica?

Con el objetivo de desentrañar la intríngulis que se ha creado en torno a su posible agravamiento, JALEOS se ha puesto en contacto con una persona cercana a la familia, quien confirma lo que Sálvame ha defendido a golpe de testimonios anónimos: María José ingresó en el centro. Y lo hizo en ese en concreto por una razón de peso. "Pese a que la recaída fue por sorpresa, no se la esperaba nadie, ella quiso expresamente ingresar ahí para esquivar la foto", se desliza a este digital. Campanario no quería que se radiara su empeoramiento: "Ella pidió un sitio más discreto para que nadie la persiguiera en una de sus visitas".

La odontóloga en una de sus contadas salidas públicas.

La odontóloga en una de sus contadas salidas públicas. Gtres

Bajo ningún concepto María José desea que se la vea como la eterna enferma: "Bastante tuvo que pasar con aquellas imágenes con la bata blanca", se apostilla haciendo referencia a su estancia en el centro psiquiátrico El Seranil. Ella anhela y necesita retomar su vida a toda costa, de ahí que su intención inmediata sea regresar al trabajo y ser la mujer vitalista y saludable de siempre. Sin embargo, la cruda realidad ha enseñado su peor cara. Después de unos lacerantes dolores, tuvo que ingresar, era lo que se le recomendó.

¿Cómo está su ánimo?, interpela este periódico. "Se encuentra un poco apagada porque su reaparición en Cuenca la vivió como el final de su enfermedad". Y es que, le está costando ímprobos esfuerzos asumir que "los dolores mandan por ella todavía de vez en cuando". Eso sí, esta fuente lo tiene claro: "Tiene a su familia de su lado y saldrá de esta como siempre". De su alta hospitalaria poco sabe la persona a la que ha tenido acceso este digital: "No se sabe aún nada, pero será pronto, ya que se ha tratado de una simple recaída más, nada más grave. Hay cosas que se han dicho que tampoco son ciertas, como que está aislada y a oscuras". 

Una recaída especialmente dolorosa

La mujer de Jesulín.

La mujer de Jesulín. Gtres

Cuando parecía que la de Castellón comenzaba a recuperar la alegría, la salud y la normalidad de su vida, su 'enemiga' la fibromialgia le ha vuelto a jugar una mala pasada. Puede, que una de las peores, por inesperada. "Está en una fase buena y espero que sea por mucho tiempo", aseguraba Jesulín de Ubrique (44) hace tan sólo un mes. Tanto era así que Campanario ya tenía fecha para incorporarse de nuevo al trabajo. "El próximo mes de octubre recuperará su vida profesional porque ella es una mujer súper preparada, habla cinco idiomas perfectamente. Se defiende muy bien en el extranjero, así que en cuanto empiece el otoño se reincorporará", aseguró el diestro, visiblemente arrobado de amor. Y así se mostraba ella el pasado 17 de agosto de camino a un concierto en el que disfrutó de su familia y haciendo gala de un importante cambio físico. La odontóloga se dejó ver con la melena ondulada, el pelo cuidado y vistiendo un mono blanco que dejaba ver su buen bronceado. Además había decidido someterse a un ligero cambio de look y se colocó el cabello hacia un lado, un estilo que le favorece mucho a la catalana.

Con todo, lejos quedaban las imágenes de la Campanario paseando por los aledaños de la clínica en la que estaba ingresada, fotografías en las que su aspecto no lucía como lo hacía hace unas semanas. De la misma guisa, luciendo figura esbelta y una pletórica sonrisa, se dejaba fotografiar en Cuenca tras la corrida de Jesulín. No obstante, avatares del destino, la enfermedad la estaba acechando sin saberlo.