Manuel Carrasco: “Dormí en un colchón en el suelo tras ‘Operación Triunfo’”

Manuel Carrasco: “Dormí en un colchón en el suelo tras ‘Operación Triunfo’”

Famosos MI CASA ES LA TUYA

Manuel Carrasco: “Dormí en un colchón en el suelo tras ‘Operación Triunfo’”

El onubense visitó la casa de Bertín Osborne y destapó los entresijos del talent show.

Mike Medianoche

Pese a estar ligado a Mediaset con un talent como La Voz, fue Operación Triunfo el concurso musical del que más habló este lunes en Telecinco. El onubense Manuel Carrasco, segundo clasificado de OT2, protagonizó anoche la primera entrega de la nueva etapa de Mi casa es la tuya, el programa de entrevistas de Bertín Osborne.

Manuel  explicó su vinculación a la música desde que le llamaban Lolito y era un chaval con corsé -consecuencia de un atropello- que comenzaba a cantar en comparsas y chirigotas, y que siempre tuvo claro que quería ganarse la vida en el mundo de la música. Una vocación que le hizo apostar fuerte por la carta de Operación Triunfo “porque no conocía otra manera” de dedicarse a la música, y que le hizo salir por primera vez de su Isla Cristina natal para hacer cástings en ciudades como Valencia o Barcelona que le venían grandes porque “no sabía ni pedir un taxi, en mi pueblo no los había en aquella época”.

Mala vida con 20 años

Una vez pasó las primeras pruebas, Manuel dejó malos hábitos para tener mejor voz. “Con 20 años tenía mala vida, fumaba y bebía, y ese verano dejé de beber para que la voz se le recuperara, y subí dos tonos”, afirmó, antes de contar los entresijos de aquellas audiciones en las que intentaban “llevarte al límite psicológicamente” con pruebas como hacer que los participantes se aprendan cuatro canciones en un día.

El autor de No dejes de soñar entró a la academia en 2002 con un amigo, Miguel Nández, y ambos firmaron el contrato del concurso sin leérselo, porque era “un tocho”, y aunque “hubo jaleo de gente que quería llevárselo a un abogado” ambos optaron por rubricarlo a ciegas, pensando que no tenían nada que perder.

La timidez fue el gran problema al que Manuel se ha enfrentado toda su vida, algo de lo que habló de manera trasversal a lo largo de toda entrevista; de hecho, recordó cuánto le costó estar frente a las cámaras todos los días una vez el concurso estuvo en marcha. “El programa me hizo estar más tímido, me acojoné, me tiraba al suelo cuando venían a hacerme una entrevista”, confesó a Bertín.

Manuel Carrasco.

Manuel Carrasco.

Eurovisión

Como segundo clasificado de su edición, Manuel Carrasco pudo haber representado a España en Eurovisión, oportunidad que finalmente vivió su compañera Beth. Preguntado por Osborne, Manuel explicó que nunca se ha planteado qué habría sido de él de haber sido el elegido. “No lo pienso, lo que tenía que ser fue”, sentenció el cantante, que no parece estar interesado en ir a Eurovisión en la actualidad.

Con el concurso finalizado, el triunfito estuvo un tiempo viviendo “en un colchón en el suelo en un piso compartido, con un montón de ropa que me habían dado, más perdido que el barco del arroz”, algo que fue duro y que no quiso compartir con los suyos, porque “sabía que a mis padres les iba a costar mucho este lío, no quise complicarles la vida”.

Primer disco

“Cuando sales de un programa así hay muchas prisas, por la industria y por todo, hay que hacer el disco rápido porque la gente te está esperando. Yo sabía que no podía engañar al público, no quería prisas, y no fui el típico chaval dócil”. Así explicaba Carrasco el trabajo que le costó que en su álbum debut la mitad de los temas estuviesen firmados por él, aunque en la discográfica ni siquiera se querían molestar en oírlos

“Me imagino que estaban acostumbrados a que la mayoría de los artistas del mismo formato del que yo venían fuesen así; pero yo era autor y había mucha parte de la profesión que no me gustaba”, aclaraba Manuel, que hasta su segundo trabajo no sintió haber logrado que ganaba una batalla.

Su Operación Triunfo personal

Para el artista, que habló de su paternidad, su Operación Triunfo personal ha sido “empezar a montar esta familia. Y quizá vencer los miedos para lograr lo que verdaderamente quiero, y puedo decir que lo he conseguido y los sigo consiguiendo”.  Pese a todo, ha dejado claro en su testimonio que aún sigue siendo aquel niño que vendía coquinas puerta a puerta, y que aunque era incapaz de hablar a la chica sevillana que le gustaba, aprendió a tener la picardía suficiente como para firmar en unas nalgas si una fan se lo pide.

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