La presentadora en una imagen de archivo.

La presentadora en una imagen de archivo. Gtres

Famosos EN LA REVISTA 'SEMANA'

María Teresa Campos se sincera y habla por primera vez tras su ictus

La periodista ha roto el silencio y ha concedido una entrevista en la que cuenta cómo es situación tras su recuperación. Abre, además, las puertas de su casa y cuenta las anécdotas que esta esconde. 

Beatriz Martínez de Olcoz

María Teresa Campos (76 años) ha hablado y se ha sincerado en una entrevista exclusiva en la que cuenta cuál es su situación tras que se le diagnosticara el ictus el pasado 16 de mayo. "Pasé mucho miedo, he vuelto a nacer", ha confesado la periodista. Unas emotivas declaraciones desde su casa, el lugar más cómodo para la comunicadora y desde donde se ha abierto contando cómo se encuentra a la revista Semana.

Después de un repaso por los rincones más significativos de su hogar, cada uno con una historia tras de sí, la matriarca de las Campos se ha sincerado con una de sus amigas más allegadas: Chelo García Cortés (65), que ha sacado a relucir la parte más escondida y emotiva de la comunicadora. Pero no solo eso.

Ha sido un año difícil para la familia Campos: el cáncer de Terelu o el distanciamiento de Bigote Arrocet en la isla han sido solo algunos de los factores que a María Teresa Campos le han podido afectar. Pero sin duda, el ictus ha sido el principal culpable de su malestar. Una desazón del que ya se encuentra totalmente recuperada y lista para hablar. "Yo estoy como si me hubiese tocado la lotería", responde cuando se le pregunta por su estado de salud.

María Teresa Campos junto a Arrocet en una imagen de archivo.

María Teresa Campos junto a Arrocet en una imagen de archivo. Gtres

A pesar de haber notado algunas que otras señales previas al ingreso, en ningún momento les hizo caso. "Cuando me diagnosticaron lo que me había ocurrido sí que pasé miedo, pero mis hijas pasaron más aún", apunta la periodista sobre su situación. Pero la Campos sabe que no avisó a tiempo; fue ella misma la que sin querer, fue omitiendo pequeños detalles. "Se ha ido forjando poco a poco", dice la de Telecinco refiriéndose a los síntomas previos.

La presentadora cuenta cómo en ¡Qué tiempo tan feliz! se mareó y notó cómo sus ojos le tiraban, pero "solo duró un momento". Y no solo hubo una. La segunda, cuenta, "estaba con Edmundo". Fue durante los premios Paco Rabal y antes de subir al escenario, "volví a sentir lo mismo", apunta. Pero su pareja le supo relajar, y es que se atrevió hasta con las bromas. "¡Mira la perla! En cuanto sube al escenario, se le pasa todo", le dijo bromeando Arrocet. Una pareja con la que admite que es quien más le "ha cuidado en el mundo" después de sus hijas.

Y es que la periodista mantiene una estrecha y muy unida relación a Edmundo y apunta que "se quedó helado, pero que, aunque se sintió muy mal, no se asustó tanto al verme a su lado y bien", recalca a la publicación sobre el momento en el que le confesó el susto del ictus.  Una relación que va a más, pero que confiesa que no va a oficializar con una boda "porque me parece ridículo en estos momentos de la vida". 

Un pequeño susto

El pasado 16 de mayo la veterana presentadora fue ingresada de urgencia en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz con un pronóstico grave: Campos sufría una isquema cerebral que, por suerte, fue tratado con tiempo por los especialistas. Una dura etapa que narra en exclusiva a la publicación en confianza de su amiga Chelo.

[Más información: María Teresa Campos, ingresada de urgencia por una isquemia cerebral]

Una emocionante entrevista en la que no solo abre las puertas de su casa, sino que se sincera. La comunicadora se confiesa y admite que, aunque no sabía qué le ocurría, sí que tuvo la impresión de que algo no iba bien. "Tuve dos avisos, pero no les mostré atención", cuenta a la publicación. A pesar de que Campos no ha vivido sus mejores días en cuanto a salud se refiere, sigue conservando el aura feliz que siempre ha cautivado a sus seguidores y está más que preparada para comenzar una nueva etapa llena de ilusión.