Virginia Troconis, en un acto público reciente.

Virginia Troconis, en un acto público reciente. Gtres

El Estilo MODA

Virginia Troconis hace una escapada con amigas a Tarifa y luce un favorecedor vestido de la firma Charo Ruiz Ibiza

La mujer de Manuel Díaz 'El Cordobés' ha apostado por un diseño de la colección Moi Fleur, valorado en 690 euros.

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El verano ya está aquí y, con él, llegan los viajes a la playa, las escapadas y esos ratitos que el trabajo nos permite para desconectar al sol. Es lo que ha hecho, en las últimas horas, Virginia Troconis (46 años): recargar pilas con un viaje exprés a Tarifa, junto a dos amigas.

"24 horas de recarga. Quien tiene amigas de verdad, tiene un tesoro", ha posteado la influencer. Eso sí, como ya es habitual, dado su gran poder prescriptor, los ojos de sus seguidores se han detenido en su look. Se trata de un increíble vestido de la firma Charo Ruiz Ibiza.

En concreto, luce un modelo de la colección Moi Fleur. No se trata del típico vestido blanco que asociamos de forma casi automática a la moda ibicenca, sino de una versión renovada, más sofisticada y con un punto inesperado. Está valorado en 690 euros.

Un diseño negro con bordados rojos que rompe con los códigos tradicionales sin renunciar a la esencia artesanal que define este tipo de prendas.

La moda ibicenca ha evolucionado mucho en los últimos años. Aunque su imagen más reconocible sigue siendo la del vestido blanco de algodón o lino, las firmas especializadas han ampliado su paleta cromática y han apostado por diseños más elaborados.

El look de Virginia Troconis es un ejemplo perfecto de esta nueva etapa: mantiene la ligereza, los bordados y el espíritu artesanal, pero incorpora una estética más contemporánea.

El vestido que luce es el modelo Lorina, confeccionado en lino bordado. Su base negra sirve como lienzo para unos motivos florales en rojo intenso que aportan personalidad y un aire sofisticado.

La combinación cromática, lejos de restar frescura, consigue que la prenda funcione tanto para un paseo junto al mar como para una cena especial durante las vacaciones. Es un diseño versátil, pensado para acompañar los distintos ritmos del verano.

Uno de los elementos más llamativos del vestido es su escote corazón festoneado, rematado con finos tirantes que aportan feminidad sin caer en el exceso. La parte superior queda ligeramente entallada, lo justo para definir la silueta sin perder comodidad.

El modelo que luce Virginia Troconis.

El modelo que luce Virginia Troconis.

A partir de la cintura, la falda se abre en un corte fluido que acompaña el movimiento y aporta esa sensación de ligereza tan buscada en los meses más calurosos.

En las imágenes compartidas por la empresaria se aprecia cómo el tejido se mueve con el viento de Tarifa, creando un efecto natural y despreocupado.

Los bordados son uno de los grandes protagonistas del diseño. Sus motivos florales recuerdan a las técnicas tradicionales que han convertido este tipo de prendas en auténticos objetos de deseo cada verano.

La artesanía, lejos de ser un simple adorno, se ha convertido en un valor diferencial dentro de la moda estival. En un momento en el que la producción masiva domina el mercado, las piezas que muestran trabajo manual y dedicación ganan atractivo.

Virginia Troconis ha acompañado el vestido con dos accesorios: unas gafas de sol negras de líneas sencillas y un bolso de fibras naturales. Este último es, sin duda, uno de los imprescindibles de cualquier maleta estival.

Su textura orgánica y su aire artesanal encajan a la perfección con el espíritu del look, aportando un toque relajado que equilibra la sofisticación del vestido.

Las gafas, por su parte, aportan un punto de sobriedad y modernidad. Su diseño minimalista permite que el protagonismo recaiga en la prenda principal, sin restarle fuerza ni competir con los bordados.