Mitch, padre de Amy Winehouse, junto a la artista, en una fotografía tomada en Londres, en 2008. Gtres
El padre de Amy Winehouse pierde la demanda contra sus amigas tras acusarlas de vender sus objetos por 800.000 euros
El padre de la intérprete de Back to Black señalaba, en concreto, a la estilista Naomi Parry y a la mejor amiga de Amy, Catriona Gourlay.
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El nombre de Amy Winehouse, fallecida en 2011 a los 27 años, ha vuelto a copar titulares en los tribunales británicos. Esta vez, no por su música ni por su legado artístico, sino por una disputa legal entre su padre, Mitch Winehouse, y dos de las personas más cercanas a la artista.
En concreto, su estilista, Naomi Parry, y su mejor amiga, Catriona Gourlay. El Tribunal Superior de Londres ha fallado en contra de Mitch, que reclamaba más de 730.000 libras esterlinas -más de 800.000 euros- al acusarlas de vender en secreto pertenencias de la cantante.
La jueza adjunta Sarah Clarke KC ha sido contundente en su resolución: "Considero que ni la Sra. Parry ni la Sra. Gourlay ocultaron deliberadamente ninguno de los objetos en disputa al demandante".
También ha añadido Clarke que, incluso si hubiera existido algún malentendido, Mitch Winehouse podría haber descubierto la situación "con la debida diligencia".
Mitch Winehouse.
El fallo supone un revés significativo para el padre de la artista, que desde la muerte de Amy administra su patrimonio y ha sido una figura central en la preservación -y también en la polémica- de su legado.
El origen del conflicto se remonta a las subastas celebradas en Estados Unidos en 2021 y 2023, donde se vendieron 834 artículos vinculados a la cantante.
La venta recaudó 1,05 millones de libras esterlinas, de los cuales el 30% se destinó a la Amy Winehouse Foundation, la entidad benéfica creada por la familia para apoyar a jóvenes en riesgo.
Entre los objetos subastados figuraban piezas icónicas, como las bailarinas ensangrentadas que Amy usó en una actuación, una tarjeta firmada por Adele y Mark Ronson, una pulsera de Fendi y el minivestido de seda que la artista lució en su última actuación.
Entre esos 834 artículos, 155 fueron señalados por Mitch Winehouse como propiedad del patrimonio de su hija y, por tanto, vendidos sin autorización.
Parry y Gourlay defendieron que esos objetos les habían sido regalados por la propia Amy o que ya eran de su propiedad antes del fallecimiento de la cantante.
Durante la vista celebrada en diciembre, Mitch Winehouse ha asegurado que las dos mujeres no le informaron de que estaban vendiendo los objetos y que el proceso judicial era su "único medio para obtener respuestas".
Amy junto a su padre, en 2009. Gtres
Su abogado, Henry Legge KC, insiste en que ambas habían "ocultado deliberadamente" la subasta. Pero la jueza Clarke no solo rechaza esa versión, sino que cuestiona abiertamente la actitud del padre de la artista.
En su sentencia afirma que Mitch es "una persona de carácter fuerte", pero también alguien que ha sufrido una tragedia devastadora.
Reconoce su esfuerzo por mantener viva la memoria de su hija a través de la fundación, pero añade que el patrimonio de Amy -incluidos los derechos de autor de Back to Black- lo ha hecho "personalmente muy rico".
La jueza ha ido más allá al describirlo como alguien que "le gusta dominar a la gente y las situaciones", calificándolo de "testigo poco fiable". También lo acusa de presentar la demanda "sin molestarse en comprobar hasta poco antes del juicio" si realmente tenía un caso válido.
Naomi Parry, estilista y colaboradora creativa de Amy, ha declarado que Mitch le había ofrecido 187.000 libras para que la demanda desapareciera, una propuesta que rechazó tajantemente.
"Preferiría quemar el dinero antes que darle un solo centavo", ha afirmado Parry, ante el tribunal. En esa línea, Naomi insiste en que la familia Winehouse sabía desde 2018 que ella planeaba subastar objetos personales de la artista.
Asegura la estilista que siempre actuó con transparencia y que Amy habría querido que tanto ella como Catriona tuvieran "seguridad financiera" tras su muerte.
Gourlay, amiga íntima de la cantante, sostiene la misma versión: los objetos eran regalos personales o pertenencias que ya estaban en su poder antes del fallecimiento de Amy.
Amy Winehouse. Gtres
Tras conocerse la sentencia, Naomi Parry ha emitido un comunicado contundente: "Hoy, el Tribunal Superior ha limpiado mi nombre, de forma inequívoca y completa, después de años de acusaciones profundamente perjudiciales e infundadas presentadas por Mitch".
Añade que la demanda "nunca debió haberse presentado" y que el proceso ha dañado su salud, su trabajo y su vida personal.
"Lo que compartíamos se basaba en la confianza, la lealtad y un amor genuino por nuestro trabajo", ha matizado sobre su relación con Amy.
Parry adelanta que tomará medidas para reparar el daño sufrido, aunque su prioridad ahora es reconstruir su vida y su carrera.
Amy Winehouse murió en 2011 por intoxicación etílica en su piso de Camden, al norte de Londres.
Su muerte, a los 27 años, la convirtió en un icono cultural, pero también dejó un legado complejo, marcado por su lucha contra las adicciones y por la intensa exposición mediática.
Desde entonces, su familia ha gestionado su patrimonio, su obra y su imagen pública, pero no sin controversias.