Tiger Woods junto a su actual pareja, Vanessa Trump, en una fotografía de sus redes sociales.

Tiger Woods junto a su actual pareja, Vanessa Trump, en una fotografía de sus redes sociales.

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Vanessa Trump, pareja de Tiger Woods, "decepcionada" y dolida tras el último accidente del golfista: "Es una señal de alarma"

El deportista fue detenido el pasado viernes tras verse implicado en un accidente en Jupiter Island. Cuenta con un largo historial de sucesos. 

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El nombre de Tiger Woods (50 años) vuelve a sonar con fuerza y, una vez más, no por sus gestas deportivas sobre el green. A sus 50 años, el legendario golfista se ve de nuevo en el centro de la polémica tras un aparatoso accidente de tráfico con vuelco en Jupiter Island, Florida.

Un suceso -que se suma, en realidad, a una larga lista- que ha derivado en su detención por presunta conducción bajo los efectos de alguna sustancia.

El infortunio, ocurrido el pasado viernes, no ha dejado heridos graves, pero sí un reguero de honda preocupación en su entorno más próximo. 

La imagen de un Woods vulnerable, cansado y sometido a escrutinio público vuelve a imponerse sobre la del campeón imbatible que dominó el golf mundial durante décadas.

El incidente tuvo lugar en torno a las 14:00 horas, el pasado día 27 de marzo, cuando el Range Rover negro mate que conducía Woods terminó volcado tras un choque en una zona residencial de Jupiter Island.

Testigos presenciales relataron que el deportista parecía encontrarse "bien" tras el impacto y que incluso fue visto realizando una llamada telefónica en el lugar de los hechos, lo que en un primer momento rebajó el temor a lesiones de gravedad.

Tiger, tras su detención.

Tiger, tras su detención.

Sin embargo, la intervención de la oficina del sheriff del condado de Martin cambió rápidamente el tono de lo acaecido. Aunque la prueba de alcoholemia arrojó un resultado negativo, los agentes aseguran que apreciaron claros signos de alteración en el comportamiento del golfista.

Woods se negó a someterse a un análisis toxicológico adicional. Esa negativa, unida a la sospecha de que podría encontrarse bajo los efectos de medicación u otro tipo de sustancia, desencadenó su detención y posterior traslado a la cárcel del condado, de la que salió en libertad ese mismo día.

La fotografía policial difundida tras su arresto ha dado la vuelta al mundo. En la imagen, Woods aparece con los ojos visiblemente enrojecidos, la mirada apagada y un gesto serio y exhausto, muy lejos del rostro concentrado y seguro al que el público se acostumbró durante sus torneos.

Ese rictus cansado refleja la percepción de un deportista que arrastra una larga lucha con sus propios demonios. En su entorno más cercano, las consecuencias se han dejado sentir con especial intensidad, especialmente en su relación con Vanessa Trump.

Tiger y la exnuera de Donald Trump (79) mantienen una relación desde hace más de un año. Fuentes del entorno de la pareja describen la reacción de Vanessa como tajante: "No está nada contenta… Está decepcionada y un poco enfadada".

Según esas mismas fuentes, Vanessa habría lanzado un ultimátum: esto es una señal de alarma y él "tiene que solucionar esto" si quiere que la relación continúe. 

Ese ultimátum llega, además, en un contexto en el que el propio Woods estaría "muy arrepentido" por lo sucedido. Su entorno habla de vergüenza, de sentirse "mortificado" y de experimentar este nuevo escándalo como algo profundamente humillante.

Tiger y Vanessa, en una imagen de Instagram.

Tiger y Vanessa, en una imagen de Instagram.

Con 50 años, el deportista parece enfrentarse a una encrucijada vital: o convierte este episodio en un punto de inflexión real o se arriesga a que su biografía quede cada vez más marcada por sus caídas que por sus victorias.

Este último tropiezo, inevitablemente, reabre el archivo de sus episodios más oscuros.

En 2021, Woods sufrió un gravísimo accidente de tráfico en California que casi le cuesta la carrera y la vida, con múltiples fracturas y una larga rehabilitación que ya ponía de manifiesto la fragilidad física y emocional de un campeón acostumbrado a competir contra el dolor.

Antes, en 2009, otro siniestro de automóvil fue el prólogo del escándalo que terminó dinamitando su matrimonio y destapando una tormenta mediática en torno a su vida privada.

Y en 2017, fue detenido por conducir bajo los efectos, un caso que él mismo atribuyó a una reacción inesperada a medicamentos recetados, abriendo entonces el debate sobre su dependencia de ciertos tratamientos y el peso de las lesiones crónicas en su día a día.