El diseñador de moda italiano Valentino Garavani. Europa Press
Muere el diseñador Valentino con 93 años: el emperador de la alta costura que conquistó Hollywood y a Jackie Kennedy
La noticia de su fallecimiento en Roma ha sido confirmada por la Fondazione Valentino Garavani e Giancarlo Giammetti este lunes, 19 de enero.
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Roma despide a uno de sus grandes nombres. Valentino Garavani ha muerto a los 93 años en la ciudad en la que vivió y trabajó durante décadas y desde la que construyó una de las casas de alta costura más influyentes del siglo XX. Su desaparición marca el final de una era: la de un creador que entendió la moda como un ejercicio de belleza, elegancia y permanencia.
"Nuestro fundador, Valentino Garavani, falleció hoy en su residencia romana, rodeado de sus seres queridos", reza el comunicado con el que la Fondazione Valentino Garavani e Giancarlo Giammetti, dedicada a preservar su archivo, ha confirmado este lunes, 19 de enero, la noticia del fallecimiento del genio de la alta costura.
El velatorio, como indica la nota, se celebrará en la capital los próximos miércoles y jueves, mientras que el funeral tendrá lugar el viernes a las 11.00 horas (CET) en la Basílica de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri, uno de los templos más emblemáticos de la ciudad italiana.
Nacido en Voghera el 11 de mayo de 1932, se formó en París antes de fundar su maison en Roma. Fue aprendiz de referentes como Balenciaga, Jean Dessès y Guy Laroche, y, desde el inicio, su propuesta se distinguió por una visión clara: vestir a las mujeres para hacerlas bellas, sin estridencias ni concesiones a la moda pasajera.
Esa idea lo acabaría convirtiendo en una autoridad en el sector. En 1959, volvió a Roma para establecer su estudio en la Via Condotti con apoyo de su padre. Allí presentó su primera colección de prêt-à-porter y un año más tarde conoció a Giancarlo Giammetti, quien pronto se convirtió en su socio de negocios y de vida. Juntos formaron la Maison Valentino.
Su nombre quedó inseparablemente ligado al llamado rosso Valentino, un rojo intenso y profundo que apareció por primera vez en la colección Primavera-Verano de 1959 con La Fiesta, un vestido de tul sin tirantes que marcaría el inicio de una identidad cromática inconfundible. Desde entonces, acompañó a la firma como uno de sus símbolos más reconocibles.
El diseñador en una imagen de archivo de 2019.
Pero reducir su legado a un color sería insuficiente. Valentino dominó como pocos la alta costura, el trabajo artesanal y la construcción de una silueta reconocible, sofisticada y atemporal. Su consagración definitiva llegó en 1967 con una colección íntegramente blanca que acaparó la atención de la alta sociedad, lo que le catapultó definitivamente a la fama.
A partir de ahí, la casa pasó de ser a convertirse en símbolo de estatus y las estrellas del momento querían convertirse en musas del diseñador. Figuras como Jackie Kennedy, Elizabeth Taylor, Sophia Loren o Julia Roberts confiaron en él para momentos clave de sus vidas públicas y privadas.
Seis actrices recogieron el Oscar vestidas de Valentino, consolidando su vínculo con Hollywood y la alfombra roja. Su universo se extendía también a la cultura y el arte: fue amigo de Andy Warhol, habitual de los círculos internacionales más exclusivos y anfitrión de celebraciones que alimentaron su leyenda.
Sus últimos años
Aunque su nombre siempre estará ligado a la casa, Valentino Garavani llevaba casi dos décadas desvinculado de la gestión y del diseño diario de Valentino. Se retiró oficialmente en 2008, tras su último desfile de alta costura en París, y desde entonces pasó a ser una figura honoraria: el fundador mítico cuya estética marcó a generaciones, pero sin cargo ejecutivo ni responsabilidad creativa en la firma.
En esta etapa final, su gran proyecto fue la fondazione que lleva su nombre y el de su socio Giammetti, dedicada a promover iniciativas creativas y filantrópicas. Desde Roma, la entidad impulsa exposiciones, como las del espacio PM23 en Piazza Mignanelli, donde se muestra el diálogo entre sus vestidos icónicos y el arte contemporáneo, y actúa como guardiana de su legado más allá del negocio de la moda.
De sus últimos años y su salud se sabía muy poco: el comunicado informa de que murió rodeado de sus seres queridos, pero no detalla una enfermedad concreta ni problemas médicos específicos. Desde su publicación en redes, el post se ha llenado de miles de comentarios entre los que pueden leerse mensajes como "uno de los más grandes", "un dolor y una pérdida enorme" e "irrepetible e inolvidable".