La princesa Mette-Marit junto al príncipe Haakon, este martes, 18 de agosto.

La princesa Mette-Marit junto al príncipe Haakon, este martes, 18 de agosto. Reuters

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Mette-Marit sale de su refugio en Skaugum tras su trasplante de pulmón: visita al rey Harald de Noruega en el hospital

El monarca más longevo de Europa está ingresado por una retención de líquidos debido a su anemia. La Princesa ha acompañado a su marido, Haakon.

Más información: Harald de Noruega, ingresado de nuevo en un hospital a sus 89 años por una retención de líquidos debido a su anemia

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Este pasado lunes, 17 de agosto, la maltrecha y renqueante salud del rey Harald V de Noruega, a sus 89 años, volvía a convertirse en noticia tras un nuevo ingreso del monarca en un hospital. Se informaba que el Rey va a estar de baja un tiempo y que su hijo, Haakon, tomará el testigo.

La preocupación de su familia, como no podía ser de otro modo, es notable. Este pasado martes, el heredero al trono y su mujer, la princesa Mette-Marit (52), han acudido al hospital de Oslo para visitar a Harald y seguir de cerca su evolución.

Más allá de la inquietud por el estado de salud del rey Harald, la gran protagonista de la jornada ha sido la Princesa, quien ha reaparecido públicamente apenas un mes después de haber sido dada de alta tras someterse con éxito a un trasplante de pulmón.

Mette-Marit llegando al hospital, este martes, día 18.

Mette-Marit llegando al hospital, este martes, día 18. Reuters

Acompañada por su esposo, el príncipe heredero Haakon, y por la princesa Astrid -hermana del monarca-, la salida de Mette-Marit de su refugio en el palacio de Skaugum confirma su favorable evolución médica.

Una tranquilizadora noticia que acontece en un momento clave para la institución, marcado por el nuevo bache de salud del soberano y la consecuente asunción de la regencia por parte de Haakon.

El ingreso de Harald V responde, conviene recordar, a las complicaciones secundarias del tratamiento farmacológico al que venía siendo sometido en las últimas semanas para combatir una anemia hemolítica.

Según el comunicado oficial difundido por la Casa Real noruega: "El rey ha sido tratado en las últimas semanas con cortisona por una anemia hemolítica. Esto ha provocado que se le acumulara líquido en el cuerpo, lo que necesita ser tratado en un hospital".

La princesa Mette-Marit.

La princesa Mette-Marit. Gtres

Esta situación mantendrá al jefe de Estado apartado de la vida pública y de baja médica durante al menos dos semanas, periodo en el que su hijo Haakon ejercerá plenamente las funciones de regente del Reino.

Por su parte, Mette-Marit fue dada de alta el pasado mes de julio tras haber superado con éxito un trasplante pulmonar realizado el 17 de junio, una intervención crucial debido al severo empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que padecía desde hacía años.

Su visible recuperación y su paso firme al lado de Haakon en el hospital no solo constatan el éxito de la operación, sino que aportan una imagen de solidez y cohesión familiar en un momento decisivo para la estabilidad del trono noruego.

La otra preocupación de la Princesa

Amén de su salud, la Princesa vive en un constante estado de preocupación por su hijo Marius Borg (29).

El joven sigue privado de libertad en régimen de prisión domiciliaria vigilada en la finca familiar de Skaugum, tras haber sido condenado en junio a cuatro años de cárcel.

Se le acusa de dos delitos de violación, maltrato y violencia de género, además de varias violaciones de órdenes de alejamiento.

Su condena no es aún firme: está recurrida ante el Tribunal de Apelación de Borgarting y no se espera resolución antes de 2027.

Mientras tanto la justicia noruega mantiene medidas cautelares por el “alto riesgo de reincidencia” que, según los fiscales, podría llevarle a cometer nuevos delitos.

Marius Borg junto a Haakon de Noruega.

Marius Borg junto a Haakon de Noruega. Gtres

En las últimas semanas, sus abogados han intentado sin éxito que se le retire el dispositivo electrónico de vigilancia y se le permita una libertad con restricciones de movimiento, incluso bajo la figura de la llamada "alerta de violencia inversa".

El Tribunal de Apelación y el Tribunal de Distrito de Oslo han rechazado sistemáticamente estas peticiones.

El pasado 10 de agosto prorrogaron su arresto preventivo al menos cuatro semanas más, hasta el 7 de septiembre, y el 13 de agosto confirmaron que deberá continuar con grilletes electrónicos en Skaugum.

La Fiscalía, que inicialmente había dado señales de que podría aceptar su liberación, dio un giro y pidió la extensión de la custodia, argumentando que el riesgo de que vulnere órdenes de alejamiento o ataque a exparejas sigue vigente.