Haji Hassanal Bolkiah, el sultán de Brunéi.
Decisión histórica en la Corte Real de Brunéi: el sultán retira todos los títulos a su nuera por "comportamiento inadecuado"
El sultán ha despojado de todas las dignidades a la princesa Pengiran Raabi'atul Adawiyyah, esposa de Abdul Malik, cuarto en la línea de sucesión.
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Decisión sin precedentes en la Corte Real de Brunéi la que se ha conocido este viernes, 7 de agosto.
El sultán Hassanal Bolkiah (80 años) ha retirado de manera fulminante todos los títulos y dignidades a la princesa Pengiran Raabi'atul Adawiyyah, esposa del príncipe Abdul Malik, cuarto en la línea de sucesión al trono.
La medida, anunciada mediante un decreto difundido por la televisión estatal, ha sorprendido tanto a la población como a los observadores internacionales.
El sultán de Brunéi.
Muchos coinciden en señalar que se trata de un gesto de autoridad sin precedentes dentro de una institución caracterizada por su hermetismo y su férreo control interno.
El comunicado oficial no ofrece una explicación detallada, pero sí apunta a "acciones inapropiadas" que habrían empañado el buen nombre de la Familia Real y mostrado una falta de respeto hacia el monarca, la reina Saleha y el resto de la dinastía.
La decisión llega en un momento especialmente sensible para el país, que se encuentra inmerso en las celebraciones por el 80.º aniversario del sultán.
Hassanal Bolkiah, uno de los monarcas más longevos y poderosos del mundo, ha advertido en las últimas semanas sobre su delicado estado de salud.
En enero se sometió con éxito a una cirugía de reemplazo total de su rodilla derecha, un procedimiento que ya había generado preocupación sobre su capacidad para mantener el ritmo institucional.
En este contexto, la revocación de los títulos de la esposa de su hijo menor añade una capa de tensión a una Familia Real que rara vez expone sus conflictos internos.
Haji Hassanal Bolkiah.
Pengiran Raabi’atul Adawiyyah había sido integrada oficialmente en la Casa Real en abril de 2015, cuando contrajo matrimonio con el príncipe Abdul Malik en una de las bodas más fastuosas de la historia reciente.
El Palacio de Istana Nurul Iman, considerado el más grande y lujoso del mundo, se engalanó durante diez días para celebrar un enlace que reunió a miles de invitados y que se convirtió en símbolo del poder económico y político del sultanato.
Durante la ceremonia, el sultán tomó la mano de su hijo y la posó sobre la cabeza de la novia en un gesto solemne de bendición que selló la unión.
En ese mismo acto, le otorgó el título de Yang Amat Mulia Pengiran Anak Isteri, equivalente al de princesa y consorte real, un rango que ahora le ha sido retirado de manera inmediata.
11 años después, la historia ha dado un giro inesperado. La Corte Real ha comunicado que la retirada de los títulos se debe a comportamientos considerados inapropiados para una miembro de la familia, aunque no ha especificado cuáles.
Los medios locales, que también se declaran sorprendidos, señalan que la decisión ha sido tomada directamente por el sultán y ejecutada sin previo aviso, lo que refuerza la idea de que se trata de un asunto interno de gran gravedad.
En Brunéi, donde la monarquía ejerce un control absoluto sobre la vida política y social, este tipo de medidas rara vez se hacen públicas, lo que aumenta la relevancia del anuncio.
El príncipe Abdul Malik, cuarto en la línea de sucesión, es uno de los hijos más discretos del sultán. A diferencia de otros miembros de la familia, ha mantenido un perfil bajo y ha centrado su vida en funciones institucionales y actividades privadas.
Su matrimonio con Raabi’atul Adawiyyah fue visto en su momento como una unión sólida y respetada, especialmente porque la joven, entonces analista de datos de 22 años, había sido presentada como una figura preparada y adecuada para asumir responsabilidades.
La línea de sucesión en Brunéi es un asunto especialmente sensible. Hassanal Bolkiah, que ha gobernado el país desde 1967, ha mantenido siempre un control férreo sobre la designación de los miembros de la familia que ocupan posiciones relevantes.
La retirada de títulos a una consorte real no solo afecta a la imagen pública de la institución, sino que también puede alterar equilibrios internos en un momento en el que la salud del monarca y la estabilidad de la dinastía son temas de creciente interés.
Aunque Abdul Malik no es el heredero directo, su posición dentro de la familia es significativa y cualquier cambio en su entorno puede tener repercusiones más amplias.