Sarah Ferguson

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Casas Reales GIRO DE GUION

El golpe de Sarah Ferguson tras un año en la sombra: quiere hacer un documental sobre su vida y ya escucha ofertas

Convertida en una proscrita por su vínculo con Epstein, la exmujer de Andrés prepara su contraataque: se plantea una producción sobre su biografía.

Más información: Muere a los 88 años Paddy McNally, el magnate de la F1 que fue novio de Sarah Ferguson y la protegió del escándalo Epstein

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Durante casi un año, el silencio de Sarah Ferguson (66 años) ha sido de todo menos pacífico.

Tras meses recluida a la sombra de los titulares por su incómoda huella con Jeffrey Epstein -y tras la muerte de su expareja, el magnate Paddy McNally-, que finalmente no le ha dejado la herencia millonaria con la que especulaban los tabloides—, la exduquesa de York parece lista para dar un golpe sobre la mesa.

Y no lo hará, como se creía, a través de un libro de memorias, opción que se desmoronó tras el rechazo sistemático de las grandes editoriales estadounidenses, temerosas de tocar una marca comercialmente tóxica.

No. Fergie ha fijado su objetivo en un terreno de juego infinitamente más masivo y demoledor: la televisión a la carta.

Un movimiento temido en Buckingham

Según ha revelado el Sunday Express, la aristócrata se encuentra en negociaciones con varios gigantes del streaming, entre los que se incluye Netflix.

El plan es ambicioso: un documental personal donde tomar las riendas del relato, ofrecer su versión de los hechos y despejar de una vez por todas las incógnitas sobre sus pasajes más turbios.

"Netflix es el gigante del streaming más grande del mundo. Si este documental se concreta, lo verán decenas, si no cientos, de millones de personas", advierte el presentador Mark Dolan en The Daily Express. "Eso es precisamente lo que más temía el Palacio de Buckingham: Fergie contando su propia historia".

Desde la industria de la producción se filtran conversaciones con, al menos, tres grandes estudios.

Quienes conocen las dinámicas de estos acuerdos no dudan en calificar el impacto del proyecto: un terremoto mediático al nivel de la histórica entrevista que los duques de Sussex concedieron a Oprah Winfrey.

Un dardo al corazón de la institución real que, además, vendría acompañado de un cheque estimado en 18,7 millones de libras esterlinas (alrededor de 21,8 millones de euros). Al menos, esas son las estimaciones de la prensa británica, que ya se ha aventurado a calcular la cuantía de la posible narrativa.

Paddy McNally y Sarah Ferguson.

Paddy McNally y Sarah Ferguson. Redes sociales.

Sin herencia millonaria

El momento para lo que desde la prensa británica califican como una especie de contraataque de Fergie no es fruto, ni mucho menos, de la casualidad. Ferguson acumula reveses financieros y personales que complican, y mucho, su posición.

En primer lugar, el 'no' de las editoriales podría haber motivado este giro de guion y su tentativa de llevar su agitada biografía a la pequeña pantalla. En su momento intentó sin éxito vender una biografía en Estados Unidos. Ningún sello quiso arriesgarse a financiar un relato que oliera a lavado de imagen tras el escándalo Epstein.

Por otro lado, el fin de su refugio suizo, bajo el amparo de su expareja, la sitúa de nuevo en tierra de nadie.

Cabe recordar que su reciente desahucio de Royal Lodge la llevó a instalarse temporalmente en el chalet suizo de 15 millones de libras perteneciente a Paddy McNally, empresario multimillonario de la Fórmula 1 y antiguo amor de su juventud que falleció el pasado 22 de julio.

La muerte del magnate en su residencia de Sevenhampton Place (curiosamente, la misma finca de Wiltshire que un día fue propiedad del escritor Ian Fleming) ha dejado a Sarah Ferguson sin la protección de alguien poderoso. Algo a lo que ella está tan acostumbrada.

Sarah Ferguson, en una imagen de archivo.

Sarah Ferguson, en una imagen de archivo. GTRES GTRES

El cierre de su ONG

A propósito del deceso de McNally, mucho se ha comentado en las últimas horas sobre si Sarah Ferguson recibirá parte de su herencia. La respuesta es clara: no. La que fuera nuera favorita de la reina Isabel II se queda sin parte del pastel.

Pese a las especulaciones tras el fallecimiento de McNally a los 88 años, el biógrafo real Andrew Lownie ha confirmado en TalkTV que Fergie no olerá un solo penique de esa fortuna de 600 millones: "McNally era un tipo astuto. Priorizó destinarlo a buenas causas para evitar que su legado quedara manchado".

Lo cierto es que, a medida que pasa el tiempo, a Ferguson se le cierran cada vez más puertas. La organización benéfica Sarah’s Trust, creada por ella misma en 2020, ha cesado oficialmente su actividad y ya figura como "disuelta" en el registro de organizaciones benéficas del Reino Unido.

La entidad había anunciado el pasado 2 de febrero su decisión de suspender sus actividades "por tiempo indefinido", una medida que se produjo poco después de que salieran a la luz nuevos correos electrónicos que la relacionaban con el fallecido magnate delincuente sexual Jeffrey Epstein.

El cierre se hizo efectivo el pasado 24 de julio, fecha en la que la entidad pasó a figurar oficialmente como clausurada en los registros de la Comisión de Beneficencia del Reino Unido, donde estaba inscrita desde 2018.

La desaparición de la fundación llega meses después de la publicación de más de tres millones de documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

El príncipe Andrés y Sarah Ferguson en un el funeral de Constantino de Grecia.

El príncipe Andrés y Sarah Ferguson en un el funeral de Constantino de Grecia. GTRES Gtres

Epstein, su "amigo fiel"

Entre ese material figuraban varios correos electrónicos que apuntaban a que Sarah Ferguson mantuvo contacto con Epstein incluso cuando este cumplía condena por delitos sexuales. En uno de esos mensajes, fechado en 2011, la exduquesa definía al financiero como un "amigo fiel y extraordinario".

En otro intercambio de correos llegaba incluso a describirlo como "el hermano que siempre quise tener", unas declaraciones que reavivaron la polémica en torno a su relación con Epstein.

En octubre de 2025, Ferguson dejó de ostentar el título de duquesa, después de que su exmarido fuera privado de los títulos de príncipe y duque de York a raíz de su vinculación con el financiero estadounidense.

El pasado 19 de febrero, el hermano menor del rey Carlos III (77) fue detenido por su presunta implicación en la filtración de información confidencial al estadounidense, aunque recuperó la libertad pocas horas después.

El expríncipe Andrés y Sarah Ferguson en un acto público en Inglaterra.

El expríncipe Andrés y Sarah Ferguson en un acto público en Inglaterra. GTRES Gtres

En paralelo, Sarah Ferguson ha sido requerida por las autoridades estadounidenses para prestar declaración en el marco de la investigación. Eso sí, hasta el momento, ha rechazado comparecer.

Ahora, con el fin de recuperar la solvencia económica perdida, e incapaz de poner a flote su reputación, Ferguson tendrá que poner sobre la mesa los temas que la Casa Real británica preferiría enterrar para siempre: su convulso matrimonio con Andrew Mountbatten-Windsor y la naturaleza exacta de sus vínculos con Epstein.

Si las plataformas deciden dar luz verde a las pretensiones de la exduquesa, el Palacio de Buckingham no solo se enfrentará a una nueva crisis de reputación.

Les tocaría asumir, además, la nefasta confirmación de que, en el seno de la familia real británica, las treguas nunca duran demasiado tiempo.