Ingrid Alexandra y Sverre Magnus de Noruega viendo el partido de Brasil-Noruega en representación de la Casa Real.
Los príncipes Ingrid y Sverre de Noruega vuelven a representar a la Corona en el Mundial: Mette-Marit se recupera en Palacio
Los hermanos vivieron con emoción la clasificación de la Selección en Nueva York, mientras la heredera reaparecía desde su residencia.
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Los príncipes Ingrid Alexandra (22 años) y Sverre Magnus (20) de Noruega han vuelto a convertirse en los grandes representantes de la Corona durante el Mundial de Fútbol 2026.
El pasado domingo, 5 de julio, los hijos de Haakon (52) y Mette-Marit (52) presenciaron la victoria de Noruega frente a Brasil y así lo celebraron desde las gradas del estadio MetLife de Nueva York.
En un momento delicado, con Mette-Marit recuperándose de un trasplante de pulmón, los jóvenes se han convertido en la representación de la Casa Real. Sin embargo, no han sido los únicos en alegrarse por la victoria de la selección noruega. La princesa ha reaparecido junto a Haakon desde el sofá de Palacio para celebrar el éxito del combinado nacional.
Mientras tanto, en Nueva York, durante la retransmisión del encuentro, las cámaras enfocaron en numerosas ocasiones a los dos hermanos, que siguieron con nerviosismo cada jugada.
Tanto Ingrid Alexandra como Sverre Magnus vivieron el partido como dos aficionados más: se levantaron de sus asientos en los momentos de mayor tensión, celebraron con entusiasmo los dos goles de Noruega, se abrazaron y compartieron gestos de complicidad que reflejaron la emoción de una cita histórica para su país.
Una vez más, quedó patente que encuentros deportivos de esta magnitud rompen las barreras del protocolo. La naturalidad con la que ambos vivieron el pase de Noruega contrastó con la solemnidad habitual de sus compromisos oficiales y reforzó la imagen cercana que la Casa Real Noruega lleva tiempo proyectando de la nueva generación.
Tras el pitido final, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus cumplieron además con una de las tradiciones más arraigadas en los grandes torneos internacionales. Como representantes de la Familia Real, se desplazaron hasta el vestuario de la selección para felicitar personalmente a los jugadores por su clasificación.
En este tipo de encuentros, los miembros de la realeza acostumbran a trasladar su apoyo al equipo independientemente del resultado, aunque en esta ocasión la visita estuvo marcada por la euforia de una victoria especialmente celebrada.
En el interior del vestuario volvieron a dejar de lado cualquier formalidad. Los hermanos estrecharon la mano de los futbolistas, intercambiaron abrazos y compartieron la alegría del grupo tras eliminar a uno de los rivales más potentes del campeonato.
La princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus de Noruega
Uno de los momentos más comentados fue el abrazo entre Ingrid Alexandra y Sverre Magnus con Erling Haaland (25), la gran estrella del combinado noruego, una imagen que la propia Casa Real difundió posteriormente a través de sus redes sociales.
Ahora queda por conocer si ambos permanecerán junto a la expedición noruega para acompañar también a la selección en los cuartos de final o si regresarán antes a Oslo para estar cerca de su madre.
No sería una decisión sorprendente que continuaran al otro lado del Atlántico, ya que hace apenas unos días también estuvieron presentes en el encuentro de la fase de grupos en el que Noruega derrotó a Senegal.
Con estas dos apariciones, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus se han consolidado como los representantes más activos de las nuevas generaciones de las monarquías europeas durante el Mundial 2026. Junto a la princesa Amalia de los Países Bajos, que también ha apoyado tanto a la selección neerlandesa.
Mette-Marit se recupera en Palacio
La estrategia de la Casa Real parece clara: potenciar la presencia pública de los hijos de Haakon y Mette-Marit para transmitir una imagen de estabilidad y renovación de la institución en un periodo especialmente delicado.
Precisamente, mientras sus hijos representaban a la Corona en el Mundial, desde Palacio llegaban también buenas noticias sobre la salud de Mette-Marit: la princesa heredera ya se encuentra de vuelta en casa tras pasar por el quirófano y continúa recuperándose favorablemente.
La propia Casa Real quiso tranquilizar a los ciudadanos compartiendo una fotografía en la que aparece junto a Haakon siguiendo el partido de la selección noruega desde su residencia, una imagen que reflejó tanto su mejoría como su apoyo incondicional al equipo nacional.
Así, Noruega celebra estos días un doble motivo de alegría: el brillante recorrido de su selección en el Mundial y la favorable evolución de la princesa Mette-Marit, mientras la nueva generación de la familia real continúa dando un paso al frente en la representación institucional del país.