Los reyes Felipe VI y Letizia, en la misa oficiada por el papa León XIV en la plaza de Cibeles.

Los reyes Felipe VI y Letizia, en la misa oficiada por el papa León XIV en la plaza de Cibeles. Casa de Su Majestad El Rey.

Casas Reales VISITA DE LEÓN XIV A ESPAÑA

El guiño oculto a la reina Sofía en la misa del Papa en Cibeles: el detalle que no se vio y conecta a Felipe VI con su madre

La presencia de los líderes ortodoxos en la multitudinaria cita de Madrid esconde un significativo gesto a los lazos del monarca con su familia materna.

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La multitudinaria misa que el papa León XIV (70 años) ha oficiado este domingo, 7 de junio, en la plaza de Cibeles de Madrid ha dejado una estampa histórica, con cerca de 1.200.000 fieles colapsando el centro de la capital.

Sin embargo, más allá de las cifras récord y del fervor religioso que se ha vivido en el centro de la capital, se ha producido un detalle cargado de simbolismo.

Entre los asistentes a la liturgia del Corpus Christi no solo se ha podido ver a la Familia Real al completo -los Reyes Felipe VI (58) y Letizia (53) han presenciado el oficio junto a sus hijas, la princesa Leonor (20) y la infanta Sofía (19).

También se encontraba una delegación de los máximos responsables de la iglesia Ortodoxa Griega en España, cuya fe profesa la familia materna del monarca.

Bessarión Spyridon Komzias, la máxima autoridad en nuestro país de la iglesia ortodoxa griega, junto a otros líderes de su comunidad en la multitudinaria misa oficiada por Papa León XIV en la plaza de Cibeles, en Madrid.

Bessarión Spyridon Komzias, la máxima autoridad en nuestro país de la iglesia ortodoxa griega, junto a otros líderes de su comunidad en la multitudinaria misa oficiada por Papa León XIV en la plaza de Cibeles, en Madrid. RTVE

Al frente de esta delegación se encontraba el Metropolita y Arzobispo Bessarión Spyridon Komzias.

Este sacerdote, que ha sido inmortalizado junto a otros miembros de su comunidad religiosa, es la máxima autoridad en nuestro país de la Metrópolis de España y Portugal (dependiente del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla).

Cabe recordar que este presbítero fue, precisamente, quien ofició la misa funeral de Irene de Grecia, hermana de la reina Sofía (87), fallecida el pasado 15 de enero a los 83 años.

Aquel último adiós se celebró dos días más tarde de su deceso, el 17 de enero, en la Catedral Ortodoxa Griega de los Santos Andrés y Demetrio, ubicado en el número 12 de la calle Nicaragua, en pleno barrio madrileño de Hispanoamérica.

La reina Sofía, en el funeral de su hermana, Irene de Grecia.

La reina Sofía, en el funeral de su hermana, Irene de Grecia. GTRES

La presencia de la cúpula ortodoxa griega en Cibeles, qué duda cabe, no es casualidad.

Bien es cierto que la invitación a estos líderes religiosos podría haberles llegado de distintas instituciones.

Por un lado, del Arzobispado de Madrid, -liderado por el cardenal José Cobo-; por otro, de la Nunciatura Apostólica en España y la Santa Sede (encargada de supervisar y validar la lista de altas dignidades eclesiásticas internacionales y el cuerpo diplomático que asiste al anillo de autoridades del viaje oficial de Estado y pastoral del Papa); o, directamente, de la Casa de Su Majestad el Rey.

Los reyes Felipe VI y Letizia, con sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, en la misa oficiada por el papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles.

Los reyes Felipe VI y Letizia, con sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, en la misa oficiada por el papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Casa de Su Majestad El Rey.

Sea como fuere, lo cierto es que se trata de un gesto muy cuidado que, de alguna manera, honra los lazos familiares del monarca con su madre y con sus orígenes helenos.

Huelga decir que Felipe VI es católico practicante y ejerce su papel institucional bajo esa confesión, pero la religión ortodoxa forma parte del ADN de su rama materna.

Es la fe en la que fue criada y educada la reina Sofía. La Emérita fue bautizada y formada en esta rama del cristianismo desde su infancia.

El cambio llegó en mayo de 1962. Justo antes de pasar por el altar con el entonces príncipe Juan Carlos de Borbón, Sofía se convirtió al catolicismo.

Como se sabe, aquel fue un paso necesario para encajar en la tradición española y blindarse ante cualquier posible conflicto dinástico.

Entonces, para contentar a las autoridades de ambos países y respetar las creencias de los novios obligó a organizar tres bodas distintas.

Los reyes Felipe VI y Letizia, en la misa oficiada por el Papa León XIV en la plaza de Cibeles.

Los reyes Felipe VI y Letizia, en la misa oficiada por el Papa León XIV en la plaza de Cibeles. GTRES

En total hubo un enlace civil para el Estado español, el rito católico en la catedral de San Dionisio y, finalmente, el rito ortodoxo en la catedral de la Anunciación.

En su momento, los padres de Sofía, los reyes Pablo I y Federica de Hannover, no querían dejar ningún cabo suelto; exigieron esa ceremonia ortodoxa para asegurar que su hija mantuviera intactas sus opciones al trono heleno.

Por eso, aquel histórico 14 de mayo de 1962 arrancó temprano: a las 09:30 horas se celebró la boda por el rito católico en la catedral de San Dionisio de Atenas y, solo una hora después, la comitiva se trasladaba a la Catedral Metropolitana para el rito ortodoxo.

Este vínculo con el mundo ortodoxo sigue vigente en gran parte de la familia del Jefe de Estado. De hecho, los primos hermanos más directos del soberano -Pablo de Grecia, Alexia, Nicolás, Teodora y Felipe- siguen siendo fieles devotos de esta religión.

El próximo lunes, 8 de junio, se espera la presencia de la reina Sofía en otra de las grandes citas del Papa.

Ese día, la representación de la institución monárquica recaerá en los reyes Felipe y Letizia y en la Emérita, que asistirá esa tarde al homenaje que el Sumo Pontífice rendirá a la patrona de Madrid en la catedral de la Almudena.