La princesa Elisabeth de Bélgica en una fotografía de las redes sociales.
Elisabeth de Bélgica concede su primera entrevista: "Sé lo que haré el resto de mi vida. Muchos viven con esa incertidumbre"
La duquesa de Brabante reconoce, además, que su acceso al trono será "histórico" y que eso lo convierte en un "desafío adicional".
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La inminente graduación de la princesa Elisabeth de Bélgica (24 años) en la prestigiosa Universidad de Harvard marca el fin de su etapa académica en Estados Unidos y ha propiciado un hecho histórico: su primera gran entrevista ante los medios de comunicación.
Consciente de la expectación que despierta el nuevo panorama dinástico en Europa, la duquesa de Brabante se ha sincerado como nunca con el diario Le Soir.
Ha querido lanzar, en primer lugar, una interesantísima reflexión sobre el futuro común que comparte con la princesa Leonor (20), Amalia de Holanda (22) e Ingrid Alexandra de Noruega (22), entre otras.
Elisabeth ha analizado con gran madurez este frente femenino y generacional que está a punto de transformar los tronos del viejo continente.
La princesa Elisabeth de Bélgica.
"En mi generación, hay varias mujeres. Se ve un cambio similar en otras monarquías. Todas estamos en la misma situación. Es un obstáculo que afrontaremos juntas", ha confesado.
Esa alianza generacional de la que habla la heredera belga cuenta con un canal de comunicación totalmente directo y diario.
Como ya desveló en 2025 la propia Amalia, las futuras reinas de Europa comparten un grupo de WhatsApp en el que intercambian vivencias, consejos y el día a día de una juventud marcada por la responsabilidad institucional.
Amalia reveló que en él estaban también Elisabeth e Ingrid Alexandra. Desconocemos si, a día de hoy, han decidido incluir también a Leonor a este grupo de futuras reinas.
"Nos conocemos desde hace mucho tiempo y nos vemos de vez en cuando en eventos", ha explicado Elisabeth sobre sus homólogas.
La Princesa también ha hablado sobre el peso de la corona que heredará. Lejos de sentirlo como una carga pesada o una imposición, Elisabeth valora la estabilidad y el propósito que le otorga su posición de nacimiento.
La joven heredera, en una fotografía extraída del Instagram oficial de la Familia Real.
"De hecho, soy feliz sabiendo lo que haré el resto de mi vida. Mucha gente vive en la incertidumbre, sin saber hacia dónde se dirige. Hay cierta belleza en saber: este es mi camino, y conduce allí", ha reflexionado.
Esa claridad de ideas se extiende también a su papel histórico dentro de su propio país, ya que está llamada a convertirse en la primera mujer de la dinastía belga en ocupar la Jefatura del Estado.
"De hecho, es una novedad, lo que lo hace histórico. Significa que no tengo el ejemplo de una reina reinante belga en quien fijarme. Un desafío. Pero mi género no es lo único que me define", ha sentenciado de forma rotunda.
Asimismo, ha querido blindar la figura de su progenitor alejando cualquier debate sobre una sucesión anticipada.
"Me gradúo esta semana. Esa pregunta aún no ha surgido. Cada cosa a su tiempo. Creo que mi padre (el rey Felipe) lo está haciendo de maravilla y estoy muy contenta con mi papel. El tema no está en absoluto en la agenda”.
Infancia
Sobre su infancia, la princesa reflexiona lo que sigue: "Diría que no he tenido una infancia completamente normal; quizá he tenido algo menos de libertad que una persona corriente. Pero, por otro lado, eso también me ha abierto muchas puertas y me ha ofrecido muchas oportunidades", declara al diario Le Soir.
"Cuando se nace con ello, no es lo mismo que vivirlo más tarde en la vida. Eso ha moldeado mi personalidad y mi visión del mundo", añade.
Las peculiaridades de su vida como heredera no parecen haberle pesado demasiado, porque siempre supo cuál sería su destino. "Desde que nací siempre supe que sería así. Nací con un cierto sentido de la responsabilidad, pero siempre ha sido así", afirma.
La Princesa asegura, además, que su experiencia en Estados Unidos le permitió tomar distancia respecto de Bélgica y reflexionar sobre su identidad europea.
"En Estados Unidos me di cuenta de que ser belga también significa ser europea y que tenemos mucho en común entre europeos", sostiene Elisabeth, que considera además que "ser belga también es tener cierta apertura y flexibilidad mental
Un respiro institucional
Elisabeth de Bélgica.
Tras encadenar varios años de exigente formación militar y una intensa carrera universitaria al más alto nivel en Reino Unido y Estados Unidos, la heredera ha anunciado que se tomará un merecido respiro antes de asumir sus obligaciones institucionales a tiempo completo en Bruselas.
"Mi época de estudiante ha sido muy intensa; me volqué por completo en ella. Ahora voy a intentar dar un paso atrás y desarrollarme de otras maneras. Puede que me tome un año o más para reflexionar sobre ello".
El broche de oro a estas sinceras declaraciones ha tenido su reflejo gráfico en el campus, donde este pasado miércoles, 27 de mayo, ya se ha celebrado una primera ceremonia íntima de graduación, antes de la gran cita oficial que tendrá lugar este jueves.
Elisabeth de Bélgica ha ofrecido una imagen moderna con un vestido Maje bajo la tradicional toga y el birrete negro de Harvard.
En un ambiente repleto de orgullo y emoción, la princesa ha compartido confidencias y gestos de enorme complicidad con sus padres, los reyes Felipe y Matilde, quienes han viajado expresamente para arroparla en el fin de esta andadura americana.