La princesa Bajrakitiyabha y su padre, el rey de Tailandia.

La princesa Bajrakitiyabha y su padre, el rey de Tailandia. Gtres

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Preocupación por la salud de la princesa Bajrakitiyabha de Tailandia tras tres años en coma: sufre una grave infección

La Corte Real ha emitido un comunicado en el que se informa de un nuevo contratiempo en el estado de salud de la hija del rey de Tailandia.

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La Corte Real de Tailandia atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia desde que el 13 de diciembre de 2022 la la princesa Bajrakitiyabha (47 años) sufriera un infarto mientras entrenaba con sus mascotas y quedara en estado de coma.

Van a cumplirse, en escasos meses, cuatro años de aquel revés de salud y la princesa sigue en coma. Ahora, se ha emitido un nuevo comunicado sobre su estado en el que se habla de una grave infección.

La dinastía Chakri, una de las casas reales más herméticas y enigmáticas del mundo, vuelve a situarse en el centro de la atención internacional. Su evolución médica continúa deteriorándose pese a los esfuerzos del equipo sanitario que la atiende.

El comunicado difundido por la Oficina de la Casa Real confirma un agravamiento significativo. Según la información oficial, desde abril de 2026 los médicos han detectado una infección abdominal derivada de una inflamación del intestino grueso.

La Princesa junto a su padre.

La Princesa junto a su padre.

Esta complicación ha desencadenado un cuadro clínico inestable caracterizado por presión arterial baja, arritmias cardíacas y alteraciones en la coagulación sanguínea.

"Esto ha causado condiciones inestables, incluyendo baja presión arterial, latidos cardíacos irregulares y coagulación sanguínea anormal", señala el texto difundido por la institución, reflejando la creciente preocupación dentro del entorno real.

La infección, descrita como "grave e incontrolada", está afectando a varios órganos vitales, lo que ha obligado a intensificar los tratamientos de soporte.

La princesa recibe asistencia continua para las funciones pulmonar y renal, además de antibióticos y medicamentos destinados a estabilizar la presión arterial y controlar el ritmo cardíaco. Sin embargo, el comunicado admite que la respuesta clínica está siendo insuficiente.

"La condición de Su Alteza Real ha empeorado", añade la Corte Real, subrayando que el equipo médico continúa aplicando un tratamiento integral y monitorizando de cerca su evolución.

La situación de la princesa Bajrakitiyabha se remonta a diciembre de 2022, cuando sufrió un colapso mientras paseaba con sus perros en el Parque Nacional de Khao Yai, a más de dos horas de una de las residencias oficiales de la Familia Real.

En un primer momento, circularon rumores sobre su posible fallecimiento, alimentados por la ausencia de información detallada y por el hermetismo habitual de la monarquía tailandesa.

No obstante, la Corte Real desmintió esas versiones y confirmó que la princesa había sufrido un grave problema cardíaco que requirió su traslado urgente en helicóptero a Bangkok, donde fue estabilizada "en cierto nivel".

El Rey y la princesa Bajrakitiyabha, en una imagen de archivo.

El Rey y la princesa Bajrakitiyabha, en una imagen de archivo. Gtres.

Desde entonces, la institución ha ido proporcionando actualizaciones periódicas, aunque con un flujo de información irregular. Entre 2023 y 2024, las comunicaciones oficiales se redujeron notablemente, lo que reavivó las especulaciones sobre su estado real.

En 2025, la Casa Real volvió a pronunciarse para desmentir los rumores, pero admitió que la salud de la princesa continuaba deteriorándose.

En aquel momento, los médicos habían detectado una severa infección en la sangre, además de otras complicaciones que hoy se han agravado hasta desembocar en un cuadro multisistémico.

En otro renglón de cosas, conviene aclarar que la princesa Bajrakitiyabha no es una figura menor dentro de la estructura de la Casa Chakri.

Diplomática de formación, con estudios en Derecho y experiencia en organismos internacionales, era considerada por muchos analistas como la heredera de facto al trono, pese a que la Constitución tailandesa no establece una línea sucesoria estrictamente definida.

Su presencia pública, su perfil institucional y su cercanía con la población la habían convertido en una figura de estabilidad dentro de una monarquía marcada por la controversia y por la figura imprevisible del rey Rama X.

Su prolongada ausencia ha reabierto el debate sobre el futuro de la institución. La muerte de la Reina Madre, ocurrida en octubre del año pasado, ya había generado un clima de inquietud en torno a la cohesión interna de la Familia Real.

La prolongada convalecencia de la princesa plantea interrogantes sobre la estabilidad futura de la monarquía tailandesa. Aunque el rey Rama X continúa al frente de la institución, su figura ha sido objeto de controversia tanto dentro como fuera del país.

La ausencia de una heredera clara y la fragilidad de la princesa Bajrakitiyabha complican aún más el panorama sucesorio.