El expríncipe Andrés y el rey Carlos III.

El expríncipe Andrés y el rey Carlos III. Getty

Casas Reales TENSIONES FAMILIARES

El ensordecedor silencio entre Carlos III y su hermano Andrés: por qué el Rey no volverá a dirigir la palabra al exduque

Los príncipes Ana y Eduardo sí mantienen contacto con Andrés, ya que están preocupados por su salud mental.

Más información: Carlos III finalmente sí invita a Eugenia y Beatriz de York a Ascot: "No se las quiere juzgar por los pecados de sus padres"

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El rey Carlos III de Inglaterra (77 años) y su hermano menor, el expríncipe Andrés (66), nunca tuvieron una relación muy buena y ahora, a raíz del caso Epstein, se ha abierto un abismo insalvable entre ellos.

Al menos eso es lo que publica el Daily Mail, que asegura, por fuentes cercanas a la Casa Real, que el monarca jamás volverá a dirigir la palabra al que un día fuera duque de York.

"Haría falta un cambio enorme en la forma de pensar del Rey para que siquiera estuvieran en la misma habitación".

El hecho de que Eduardo (62) y Ana (75), los otros hijos de la reina Isabel II, sí hayan mantenido contacto con Andrés después del escándalo ha fomentado las especulaciones sobre si se podría ampliar un acercamiento al resto de la Familia Real.

La realidad es que no parece que vaya a producirse. El silencio entre Carlos y Andrés es ensordecedor desde mucho antes de que este último fuera arrestado por su implicación en la trama del pedófilo.

El exduque de York y su hermano, Carlos III.

El exduque de York y su hermano, Carlos III.

Las tensiones entre ellos vienen de lejos por sus diferencias de criterio y el temperamento de ambos.

Mientras que el padre de Guillermo (43) y Harry (41) siempre se ha mostrado más cauto y reservado frente a la opinión pública, su hermano ha sido mucho más despreocupado.

Según el testimonio aportado por el medio británico, Carlos nunca quiso que Andrés fuera emisario comercial porque no se fiaba de él; y Andrés siempre creyó que debería haber sido él el siguiente en la línea de sucesión al trono porque veía a su hermano demasiado "débil".

Con el estallido del caso Epstein, la brecha entre los hermanos es mucho más profunda. Carlos no solo no perdona que haya manchado la imagen de la Corona a la que se deben, tampoco olvida que Andrés mintió a todos al decir que no tenía ningún tipo de relación con Jeffrey Epstein.

"Está perjudicando a la monarquía por lo que el Rey tiene que desvincularse por completo de él, tanto en público como en privado", asegura la fuente.

La foto del paseo del expríncipe Andrés y Epstein por Central Park, durante el viaje del hermano del rey Carlos III a Nueva York en 2010..

La foto del paseo del expríncipe Andrés y Epstein por Central Park, durante el viaje del hermano del rey Carlos III a Nueva York en 2010..

Ana y Eduardo

Los príncipes Ana y Eduardo, por su parte, no quieren abandonar a Andrés en este momento. Su mayor preocupación es la salud mental de su hermano. "Son familia, ante todo. No quieren...verlo completamente aislado".

Los actuales duques de Edimburgo, Eduardo y Sophie visitaron a Andrés durante la Semana Santa. El encuentro se produjo después de la misa del Domingo de Resurrección en Wood Farm, una propiedad en la finca de Sandringham (Norfolk) en la que reside el exmarido de Sarah Ferguson después de ser expulsado por el Rey de Royal Lodge.

Curiosamente, Eduardo y Sophie suelen quedarse en Wood Farm durante las vacaciones de Pascua. Al estar Andrés ocupando la casa, los duques tuvieron que trasladarse a la casa principal de Sandringham o a Gardens House.

La visita fue para comprobar que todo estaba en orden. Tras la detención de Andrés en febrero de 2026 -por sospechas de conducta indebida en cargo público- y su creciente aislamiento, los duques habrían cenado con él para evaluar su "frágil estado mental".

La princesa Ana también mantiene contacto con Andrés, aunque en su caso telefónico. No hay constancia pública de que se hayan visto, pero sí se comunica con su hermano de manera periódica porque tampoco quiere dejarlo solo.

Isabel II y Felipe de Edimburgo junto a sus hijos, Carlos, Andrés, Ana y Eduardo.

Isabel II y Felipe de Edimburgo junto a sus hijos, Carlos, Andrés, Ana y Eduardo.

Ana y Eduardo están siendo bastante más tolerantes que Carlos. Claro que ellos tampoco cargan con el peso de la Corona. Para Carlos, la Corona es lo primero. Siempre lo ha sido, y cuando llegue el momento de que su hijo ascienda al trono, el Rey quiere asegurarse de que haya dejado la institución en el mejor estado posible.

Si eso significa sacrificar la poca relación personal que tenía con Andrés, que así sea.

A quienes sí ha tendido la mano el Rey es a sus sobrinas, Beatriz y Eugenia de York -hijas de Andrés-. Según The Sun, ambas han sido formalmente invitadas a participar en el próximo Royal Ascot, el festival hípico más prestigioso del Reino Unido. "Todo indica a que no se las quiere juzgar por los pecados de sus padres".