La infanta Margarita, en una fotografía tomada en 2023, en Madrid. Gtres
Los discretos 87 años de la infanta Margarita: llamadas casi diarias con Juan Carlos I y el papel abnegado de Carlos Zurita
La madre de María Zurita vive con preocupación el conflicto bélico de EE. UU. contra Irán que ha afectado al día a día del Emérito en Abu Dabi.
Más información: El emérito Juan Carlos, en un hotel en Abu Dabi "tranquilo y a salvo" en medio del conflicto de EEUU e Israel contra Irán
Este próximo viernes, 6 de marzo, la infanta Margarita de Borbón vivirá un día muy especial: soplará las velas de su 87º cumpleaños. Una efeméride, qué duda cabe, muy especial para la siempre discreta y fiel hermana de Juan Carlos I (88).
Es la única hermana que le queda con vida al padre de Felipe VI (58). Margarita nació en Roma en 1939 durante el exilio de los condes de Barcelona, marcada desde el nacimiento por una ceguera congénita que nunca le impidió estudiar, trabajar, enamorarse y formar su familia.
Según ha podido confirmar EL ESPAÑOL, los hermanos Borbón están muy unidos y "charlan casi a diario". La unión de Juan Carlos y Margarita es estrechísima. La Infanta reside en su palacete, situado en la madrileña calle Jorge Juan, junto a su marido, Carlos Zurita (82).
Cuenta quien lo sabe que el día a día de Margarita gira en torno a sus hijos, Alfonso (52) y María (50), y atenciones hacia su nieto, que la tiene absolutamente rendida, el pequeño Carlos, hijo de María Zurita.
La infanta Margarita, en una imagen captada en Madrid, el pasado enero, en el funeral de Irene de Grecia. Gtres
Tras una neumonía que la tuvo diez días en la UCI a finales de 2025, la Infanta sigue bajo tratamiento con oxígeno domiciliario y revisiones periódicas, pero su evolución es favorable y ha recuperado buena parte de la rutina anterior.
Por las mañanas recibe a fisioterapeutas y personal sanitario; por las tardes, si el tiempo lo permite, da pequeños paseos por el barrio de Salamanca, siempre acompañada, o se sumerge en su gran pasión, la música clásica, que escucha a diario en el salón principal del palacete.
Su carácter sigue siendo el de siempre: directo, irónico, con un punto de humor ácido que contrasta con la extrema discreción pública que ha mantenido toda su vida.
En esa rutina tiene un papel clave su marido, el doctor Carlos Zurita, con quien se casó en 1972 renunciando a sus derechos dinásticos para poder contraer matrimonio con un plebeyo.
Aquella renuncia, que en su día sorprendió a la Casa Real, se ha revelado con el tiempo como una de las decisiones más firmes de su vida: medio siglo después, Zurita se ha convertido en su apoyo constante y, según quienes los conocen, en "sus ojos y su bastón emocional".
Médico de profesión y hombre extremadamente discreto, aprendió braille en su juventud para poder escribirse con ella cuando vivía en Estoril con sus padres, y sigue a su lado en cada revisión, cada acto y cada pequeña salida, pendiente de cada escalón y de cada gesto.
Juan Carlos I junto a su hermana Margarita y Alfonso, el hijo de ésta, en Sanxenxo. Gtres
Durante el último ingreso de Margarita, en 2025, Zurita apenas se movió del hospital y, una vez en casa, ha asumido buena parte de la coordinación médica y de los ajustes necesarios en la vivienda para facilitar la recuperación de su mujer.
Volviendo a la conexión de Margarita y Juan Carlos, la Infanta ha sido uno de los pocos familiares que se ha desplazado a Sanxenxo para acompañar al Emérito en alguna de sus visitas a España.
El 87 cumpleaños de Margarita llega en un contexto internacional complejo que afecta de lleno a su hermano. Juan Carlos I, que vive en Abu Dabi desde 2020, se encuentra "tranquilo y a salvo" en un hotel de la capital emiratí, tras el conflicto bélico de EEUU e Israel contra Irán.
El estallido del conflicto ha cerrado el espacio aéreo y ha convertido la región en una franja "muy inestable y peligrosa", lo que impide cualquier viaje y ha disparado la preocupación sobre la posibilidad de que el emérito pueda regresar a España a corto plazo.
Desde el Gobierno se insiste en que "cualquier español, incluido el rey emérito, tiene la atención y el apoyo de la embajada", pero lo cierto es que nadie se atreve a fijar una fecha de vuelta.
Margarita de Borbón junto a su marido, Carlos Zurita. Gtres
Según confirma EL ESPAÑOL, Margarita sigue de cerca la contienda. Aunque la familia guarda un escrupuloso silencio en público -la propia María Zurita ha rehuido las preguntas de la prensa en los últimos días-, este diario puede asegurar que Margarita vive este trance con preocupación.
Hace tiempo trascendió que la propia Margarita había ofrecido su casa de Jorge Juan como posible residencia de su hermano si decidía instalarse de nuevo en Madrid, un gesto que evidencia el inmenso amor que siente por Juan Carlos.
Margarita y la salud
La salud de la infanta Margarita ha sido motivo de preocupación en la Casa Real durante el último año, después de que a finales de octubre de 2025 sufriera una neumonía que la mantuvo ingresada diez días en la UCI de un hospital madrileño.
Desde entonces, las crónicas coinciden en que su evolución es "lenta pero esperanzadora".
Tras varias semanas sin salir, reapareció en noviembre en el Rastrillo de Nuevo Futuro, con mascarilla y algo más delgada, pero animada y con el carácter enérgico de siempre, lo que tranquilizó a su entorno.
La Infanta ha superado también otros percances recientes, como una infección cutánea con linfangitis en la pierna y una fuerte caída en 2022 que obligó a hacerle un TAC, episodios que evidencian su fragilidad física, pero también su capacidad de recuperación.