Sarah Ferguson

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Paul Burrell, tras la detención del expríncipe Andrés: "Sarah Ferguson está ligada a este drama, debería ser interrogada"

EL ESPAÑOL ha hablado en exclusiva con el exmayordomo de Carlos III y Diana de Gales, que trabajó durante 21 años al servicio de la Corona británica.

Más información: Paul Burrell, exmayordomo del rey Carlos III: "Andrés era terco, malcriado y arrogante. Ha puesto a la Corona de rodillas"

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Hasta hace muy poco, el expríncipe Andrés (66 años) y Sarah Ferguson (66) formaban una de las exparejas más atípicas del mundo. Eran, como ella misma se jactaba, "el matrimonio divorciado más feliz del mundo".

Prueba de lo bien avenidos que eran es que han estado casi dos décadas llevando una pacífica, armoniosa y atípica convivencia en el Royal Lodge.

Ambos vivían juntos, que no revueltos, en la famosa residencia de 30 habitaciones del complejo de Windsor. Esa que el hermano del rey Carlos III (77) abandonó en plena noche, como si fuera un fugitivo, cuatro meses después de ser despojado de sus títulos, tratamientos y honores como Príncipe, como consecuencia de sus evidentes vínculos con Jeffrey Epstein.

El expríncipe Andrés y Sarah Ferguson han convivido juntos en el Royal Lodge durante unas dos décadas.

El expríncipe Andrés y Sarah Ferguson han convivido juntos en el Royal Lodge durante unas dos décadas. GTRES

Sarah, "ligada a este drama"

A pesar de haberse divorciado 30 años atrás, eran uña y carne. Todo cambió a raíz del escándalo. Las evidencias de la amistad de ambos con el magnate pederasta han puesto patas arriba sus vidas. También la de la propia institución monárquica en el Reino Unido.

Tras la detención del expríncipe, el pasado 19 de febrero, su extraña amistad se ha disuelto de manera definitiva. Sarah Ferguson ha puesto pies en polvorosa.

Hasta la fecha, nadie sabe dónde está ni con quién. Sigue en paradero desconocido. Escondida bajo la oscura sombra de la vergüenza y la deshonra.

La gran incógnita ahora es qué papel jugará de ahora en adelante. Al fin y al cabo, sigue siendo madre de dos miembros de la realeza: las princesas Beatriz (37) y Eugenia de York (35), a las que su tío, por cierto, no ha dejado de lado.

¿Qué ocurrirá con ella en el futuro? ¿Cómo es ahora la relación con su exmarido? Es lo que EL ESPAÑOL ha preguntado estas cuestiones a Paul Burrell (67), exmayordomo de Lady Di y Carlos III, y exlacayo personal de la reina Isabel II.

Paul Burrell trabajó durante 21 años al servicio de la Familia Real británica.

Paul Burrell trabajó durante 21 años al servicio de la Familia Real británica. Cedida.

En una entrevista exclusiva con este diario, el que fuera empleado del Royal Household staff de Buckingham y, más tarde, de Kensington Palace, responde sobre la que fuera nuera favorita de la soberana de Inglaterra.

"Sarah Ferguson está inextricablemente ligada a este drama. Ella también debería ser interrogada sobre su relación y amistad con Epstein", responde de manera categórica el británico.

"Un punto final en relación"

Paul Burrell no tiene duda de que el escándalo ha hecho explotar el vínculo entre ellos: "Esta situación ha marcado un punto final en la relación de Andrés y Sarah".

A día de hoy, solo les queda lo que puedan compartir como padres y como abuelos. Poco más.

"Siempre estarán unidos por sus hijas, pero ha llegado el momento de que ambos tomen caminos diferentes. Ese momento llegó hace mucho tiempo", ha destacado Burrell en su entrevista en charla con EL ESPAÑOL.

En sus declaraciones a este diario, el exempleado de la soberana de Inglaterra, así como del actual Jefe de Estado y su primera esposa, ha recordado un comentario jocoso que soltó sobre Sarah el que fuera rey consorte más longevo en la historia británica.

"El príncipe Felipe (duque de Edimburgo) nunca pudo entender la relación de Andrés y Sarah después del divorcio. Decía: "Pensé que ya le habíamos pagado una vez. ¿Por qué sigue aquí?", ha destacado.

El expríncipe Andrés y Sarah Fergusson en un acto público.

El expríncipe Andrés y Sarah Fergusson en un acto público. Gtres

Sarah, en el extranjero

Las últimas noticias que se tienen de Sarah Ferguson llegan con cuentagotas. Se sabe que habría disfrutado recientemente de unos días en los Alpes franceses con unos amigos antes de mudarse a los Emiratos Árabes.

También habría pasado por Doha (Catar), donde ha estado con su hija Eugenia, que trabaja como directora en la galería Hauser & Wirth. Parece seguro que se encuentra fuera de Reino Unido.

La prensa británica desliza también que podría estar planeando su regreso. Pero no uno cualquiera: uno que marque de manera muy precisa su distanciamiento con Andrés. Y que la ayude a recomponer su ya destrozada imagen pública.

La última aparición de la que se tiene noticia sobre ella corresponde a diciembre de 2025, cuando al bautizo de su nieta Athena Mapelli Mozzi en el Palacio de St. James, en Londres.

No hay fotografías de aquel acto, de carácter privado. Pero el diario The Sun adelantó entonces que tanto ella como su exmarido estuvieron presentes en la ceremonia. Llegaron por separado y en coches distintos.

Sarah Ferguson y el príncipe Andrés en Ascot, año 2019.

Sarah Ferguson y el príncipe Andrés en Ascot, año 2019. Gtres

Sarah, en el extranjero

Quién les iba a decir a ellos, 40 años atrás, que iban a terminar de esta manera: ocultándose del foco público para evitar el escarnio. Y evitándose el uno al otro.

A Andrés y Sarah, que contrajeron matrimonio el 23 de julio de 1986 en la abadía de Westminster, en la capital británica, se les rompió oficialmente el amor en 1992, cuando anunciaron su separación tras casi seis años de matrimonio.

Sin embargo, era tal el cariño que se tenían que les costó dar el paso definitivo. No firmaron el divorcio hasta cuatro años más tarde, en marzo de 1996.

A diferencia de otras exparejas reales, su historia no terminó ahí. Siempre estuvieron cerca el uno del otro. Su particularísima 'amistad postruptura' se materializó de forma clara cuando Sarah se mudó a Royal Lodge en 2008, más de una década después del divorcio (y cuatro años después de que Andrés se trasladara a la residencia).

Lo cierto es que detrás de la buena disposición entre ellos se esconde una conexión que viene desde muy temprana edad: se conocen desde que eran niños.

La duquesa de Edimburgo, el príncipe Andrés y Sarah Ferguson acuden a despedir a la duquesa.

La duquesa de Edimburgo, el príncipe Andrés y Sarah Ferguson acuden a despedir a la duquesa. Gtres

El padre de Sarah, el mayor Ronald Ferguson, era el encargado de organizar y gestionar los partidos de polo del príncipe Felipe y posteriormente de Carlos. Esto los hizo coincidir en el mismo entorno.

La primera vez que se vieron, ambos eran toddlers en los márgenes de un campo de polo. Sarah jugaba al 'pilla‑pilla' con otros niños, incluido Andrés.

Perdieron el contacto durante años y no fue hasta que Diana de Gales los reunió en Ascot en 1985, cuando resurgió la química entre ellos. Esta vez en forma de noviazgo. El resto es historia.

A lo largo de las dos últimas décadas han protagonizado uno de los arreglos de convivencia más extraordinarios de la realeza contemporánea.

Su insólito pacto doméstico les ha permitido aprovechar la posición y recursos del expríncipe y mantener un elevado nivel de vida. Ese que tanto les apasiona a los dos.

Sarah es ahora la pieza que falta en este complejo puzzle de polémicas en torno a ellos. Es la persona más buscada del Reino Unido en estos momentos.

Tal y como ha vaticinado Paul Burrell, es probable que reaparezca públicamente marcando una distancia abismal de quien ha sido su partner in crime durante toda una vida, dentro y fuera de su alianza conyugal. Es solo cuestión de tiempo que dé la cara.