Este pasado viernes la ex duquesa de Sussex, Meghan Markle (38 años), ha realizado su primer gran evento benéfico desde que renunció en marzo, junto al príncipe Harry de Inglaterra (35), a ser miembro de la realeza británica. Su reaparición ha sido organizando comidas para los londinenses más necesitados con motivo de la grave pandemia del coronavirus.

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Según reveló el diario Evening Standard, que forma parte de la iniciativa, Meghan mantuvo una videoconferencia con las mujeres que forman el proyecto Hubb Community Kitchen para distribuir comida a aquellos que lo necesiten durante la actual crisis del Covid-19.

Meghan, Harry y su hijo Archie dejaron oficialmente de formar parte de la Familia Real británica el pasado 31 de marzo y al poco tiempo trasladaron su residencia a Los Ángeles, donde, durante la Pascua, colaboraron con la asociación Project Angel Food para facilitar comidas a las personas vulnerables.

Videollamada de Meghan con el equipo de Hubb Community Kitchen.

Hubb Community Kitchen fue el primer proyecto que Meghan apoyó cuando entró a formar parte de la realeza y, después de varias visitas privadas, en 2018 anunció que lanzaría un libro de cocina junto a sus integrantes para recaudar fondos destinados a la asociación.

La iniciativa, en que las mujeres son las que cocinan en sus hogares, pretende entregar entre 250 y 300 comidas tres días a la semana y se ha puesto en funcionamiento a partir de esta semana.

"Estoy muy orgullosa de las mujeres de Hubb Community Kitchen y del apoyo continuo que el Proyecto Félix les brinda para llevar a cabo estos actos de buena voluntad, que en este momento se necesitan con urgencia", dijo Meghan durante la videollamada.

Como muestra de su implicación en la causa, los propios ex duques de Sussex se han puesto en marcha y ya han entregado comidas en al menos 20 domicilios de un barrio cercano al suyo en Los Ángeles.

Algunos vecinos han logrado captar imágenes de la especial visita a su barrio. En ellas se puede ver cómo ambos cónyuges visten de forma informal y cómoda, con gorras, mascarillas y guantes. Llegaban a la entrada de uno de los edificios y tras llamar al timbre comprobaban en sus documentos cuáles eran los alimentos a entregar y el piso correspondiente. La encargada de esos papeles es Meghan, mientras Harry porta la bolsa con alimentos.

Este vídeo se ha hecho viral en las redes y ha sido ampliamente aplaudido por todos debido al gesto altruista y el modo anónimo y silencioso en el que han querido llevar a cabo su labor.

La entrevista más esperada

Según ha informado Good morning América, uno de los programas más populares de Estados Unidos, este próximo lunes 20 de abril Meghan Markle será su invitada estrella. Se tratará de la primera entrevista televisada de la actriz después de su aventura royal más polémica.

Sin embargo, el motivo de esta aparición no responde a un afán de mostrar su vida actual o responder a las preguntas que aún están en el aire -como la verdadera razón de su 'huída' de Reino Unido-, sino de dar voz al proyecto audiovisual Elephant en el que la exduquesa colabora con Disney. No obstante, su presencia en televisión y ante un periodista será una ocasión excepcional desde que la intérprete se convirtiera en 'princesa'.

Meghan concederá su primera entrevista pero no hablará de su vida privada.

Adaptándose a la vida en California

Lejos de la familia real británica y sin visos de regreso al Reino Unido en un futuro cercano, la reciente mudanza de los ya ex duques de Sussex a California está planteando más retos para el príncipe Harry de los previstos.

En apenas unos meses la vida del hijo menor de Carlos de Inglaterra (71) y Lady Di, plagada de compromisos y regida por un estricto protocolo real, ha dado un espectacular giro.

Primero fue el sorprendente anuncio hecho por la pareja a principios de año, adelantando que pensaban dar "un paso atrás" en sus funciones como miembros de la realeza a fin de volverse financieramente independientes y dividir su tiempo entre el Reino Unido y Estados Unidos.

Tras pasar previamente por Canadá, el matrimonio se ha establecido ahora en Los Ángeles (Estados Unidos), donde también reside la madre de Meghan, Doria Ragland.  El cambio de entorno estaría planteando algún que otro reto para el príncipe, acostumbrado en su país desde su nacimiento a una rígida rutina de compromisos y constante escrutinio público.

Harry y Meghan, en su último acto en Reino Unido. Gtres

En una entrevista con una emisora británica, su buena amiga, la reputada primatóloga Jane Goodall, admitía esta semana que la adaptación a las nuevas circunstancias está resultando más complicada que lo anticipado.

Además, Goodall insinuaba que su amigo podría abandonar pronto una de sus grandes y conocidas aficiones, la caza, al ser una práctica que desagrada a su esposa, gran defensora de los animales y abanderada de causas relacionadas con el medioambiente. Junto con el cambio de entorno, Harry ha sufrido también al estar lejos de su familia en momentos de confinamiento ante la actual pandemia del coronavirus. Su padre, el príncipe Carlos, fue uno de los afectados, si bien el heredero a la corona logró superar la enfermedad con éxito, pese a que las bajas mortales en el Reino Unido por COVID-19 superan ya los 12.000 casos en hospitales.

Según señala un tabloide nacional, el encierro global ha obligado además a los duques a cancelar cualquier plan de celebración del que será el primer cumpleaños de su hijo Archie, que hará un año el próximo 6 de mayo.

Según esto, una visita prevista al país natal de Harry a finales de año también ha sido cancelada, lo que asesta otro varapalo al nieto de Isabel II (93), que no podrá ver a ninguno de sus familiares británicos en un futuro a corto o medio plazo.

Harry y Meghan, que alquilan una mansión en Malibú con vistas al océano, desvelaron la pasada semana al periódico británico The Telegraph detalles del próximo lanzamiento de la que será su futura organización benéfica, que llamarán "Archewell". Con ese proyecto, la pareja pretende trabajar en conjunto con otros grupos y entidades de apoyo y comercializar productos bajo ese nuevo nombre -ligado a su hijo-, pues ya no se les permite emplear la denominación "Sussex Royal".

[Más información: Harry y Meghan Markle ya tienen nombre para su nueva fundación (y está relacionado con su hijo)]