Juan Urdangarin cumple este viernes la mayoría de edad.

Juan Urdangarin cumple este viernes la mayoría de edad. Gtres

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Los 18 años de Juan Urdangarin: un cumpleaños entre el exilio y la preocupación

El primogénito de la infanta Cristina ha vivido los últimos años como un auténtico nómada por culpa de las decisiones de sus padres.

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La mayoría de edad de Juan Urdangarin (18 años) nada tiene que ver con la de otros famosos díscolos que se desmadran nada más cumplir los 18 años, o incluso antes. Chabelita (21), José Fernando (23) o Felipe Juan Froilán (19), su propio primo, coparon titulares con sus juergas y sus travesuras, algo que no ocurrirá con el hijo mayor de la infanta Cristina (52) e Iñaki Urdangarin (49), que este viernes soplará 18 velas y lo hará en Ginebra, donde reside desde hace ya cuatro años.

Los primos Juan Urdangarin y Froilán son la noche y el día.

Los primos Juan Urdangarin y Froilán son la noche y el día. Gtres

El joven, tímido hasta rozar la introversión y muy desconfiado, celebrará su onomástica en familia, como lleva haciendo durante los últimos años, en los que el exilio y las preocupaciones han marcado su día a día.

Su décimo cumpleaños lo pasó al otro lado del charco. Aunque se disfrazó de suculenta oferta de trabajo, la mudanza de la familia a Washington en 2009 venía auspiciada por una decisión interna de poner tierra de por medio frente a un Caso Nóos que todavía estaba por revelarse dentro del caso Palma Arena, cuya instrucción ya había comenzado.

Aunque Juan Urdangarin continuó estudiando en el Liceo francés de Estados Unidos, tuvo que hacer nuevos amigos. Desde allí vio cómo su padre pedía perdón públicamente mediante comunicado poco antes de su imputación, en diciembre de 2011. El joven era ya un adolescente de 12 años y de su vida en España le quedaban únicamente los veranos junto a sus primos en Palma de Mallorca, sobre todo después de que sus progenitores fueran apartados de los eventos familiares y de los actos oficiales.

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La Familia Real, durante la Primera Comunión de Juan Urdangarin.

La Familia Real, durante la Primera Comunión de Juan Urdangarin. Gtres

Su condición de primogénito le otorgó el dudoso honor de ser plenamente consciente de lo que ocurría en su familia desde el primer momento. Su responsabilidad para con sus hermanos y con sus estudios se puso enseguida de manifiesto, al contrario de lo que sucedía con su primo Froilán, más rebelde y menos proclive a los libros.

Cuando estaba a punto de cumplir 13 años sus padres decidieron hacer las maletas de nuevo. Tocaba regresar a España. Hasta entonces, su vida en Washington no había sido del todo aciago: allí disfrutaba de una casa lujosa y de unos compañeros que apenas tenían conocimiento de los hechos. El anonimato era casi total. Pero la vuelta a Barcelona se antojaba hostil.

• La vida de Juan Urdangarin, en imágenes

Así fue. La exclusión y el rechazo que inspiraban los entonces duques de Palma se hizo también extensible a sus hijos, especialmente a Juan Urdangarin, quien soportó estoicamente los envites de sus compañeros. Estos no escatimaron en hostilidades que incluso llegaron al insulto, lo que hizo crecer el retraimiento y la seriedad del joven, que en ocasiones se mostraba a la defensiva.

Tras doce meses de malestar, el primogénito de la infanta Cristina volvió a renovar su pasaporte. Faltaba un mes para su 14 cumpleaños y tocaba cambiar de residencia, la tercera mudanza en cuatro años. Esta vez el destino elegido fue Ginebra y la excusa, los proyectos profesionales de la hija de los reyes eméritos. Juan Urdangarin ansiaba salir de la Ciudad Condal, donde los que otrora eran sus amigos ahora le defenestraban. El École Internationale de Genéve (Ecolint) fue su siguiente parada. Volvía la tranquilidad y el considerable anonimato, tan sólo interrumpido por los paseíllos de sus padres a los juzgados españoles para declarar por su implicación en el Casó Nóos. Las noticias que llegaban desde España sobre el mediático juicio eran las únicas que venían a perturbar la paz familiar instalada en la exclusiva Rue des Granges de Ginebra.

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El día a día de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín en Suiza

Allí en Suiza, Urdangarin Jr. ha podido centrarse en lo que verdaderamente le gusta: los deportes y la solidaridad. A apenas 15 minutos de distancia en coche se encuentra el centro deportivo en el que practica, entre otras cosas, balonmano y tenis. Además, continua disfrutando de los veranos junto a sus hermanos y sus primos en las islas Baleares, donde participa en los cursos de vela.

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Para tranquilidad de su madre y abuelos, el joven prefiere las ONG de ayuda a los refugiados antes que los negocios empresariales. De ahí que las pasadas navidades, con 17 años, pusiera rumbo a Vietnam con algunos compañeros para trabajar en las instalaciones de unos hornos de biogás de un poblado de la zona.

El nieto de los reyes eméritos, junto a unos compañeros

El nieto de los reyes eméritos, junto a unos compañeros Gtres

Ahora, cuando se convierte en mayor de edad y con el bachillerato internacional aprobado, Juan Urdangarin ya no quiere hacer más maletas, al menos hasta que se resuelva la situación de su padre, pendiente de que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre el recurso presentado por la Fiscalía para incrementar su condena. El joven podría estudiar en cualquier universidad del mundo, pero prefiere, por el momento, cerrar filas en torno a su progenitor. Con él soplará este viernes sus 18 velas.