Panorámica del pueblo de Alarcón, sobre el río Júcar.

Panorámica del pueblo de Alarcón, sobre el río Júcar.

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El pueblo español perfecto para recorrer a pie: fundado en el siglo VIII, Conjunto Histórico-Artístico y a 2 horas de Madrid

A medio camino entre Madrid y Valencia se encuentra uno de los pueblos medievales mejores conservados de Castilla-La Mancha.

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Marco Almodóvar
Publicada

El turismo rural en España atraviesa uno de sus momentos más dulces, gracias a la creciente demanda de quienes buscan entornos naturales y tranquilos, lejos del ajetreo de las grandes ciudades.

Sus pequeñas localidades brindan alojamientos rurales con carácter, productos y sabores autóctonos y todo tipo de actividades: desde rutas a pie hasta catas de vino en bodegas.

Uno de los destinos que cuenta con una magnífica oferta para el turista es Alarcón. Se trata de un pequeño pueblo medieval ubicado en la provincia de Cuenca, a medio camino entre Madrid y Valencia.

A menos de dos horas en coche de la capital, Alarcón está enclavado en lo alto de una colina, en un meandro del río Júcar.

Con apenas 173 habitantes según el INE en 2025, esta localidad fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1981. Y es que, su casco medieval se conserva en perfectas condiciones.

Panorámica de Alarcón, en Cuenca.

Panorámica de Alarcón, en Cuenca.

Todo aquel que visite Alarcón se topará con murallas, plazas, iglesias -tiene hasta un total de 4- y un majestuoso castillo, hoy convertido en parador.

Se trata de una construcción fortificada que en el pasado fue un sitio estratégico a nivel defensivo.

Orígenes musulmanes

Sus raíces se hunden en la prehistoria íbera, en torno al siglo VI a.C., con vestigios romanos, pero su identidad actual nace en el siglo VIII con la ocupación musulmana, que le dio el nombre y erigió el castillo primitivo.

Alarcón fue árabe hasta 1184, pero después de una batalla de 9 meses, pasó a ser del reino de Toledo al ser conquistada por Alfonso VIII.

Fueron el Infante Don Juan Manuel y el Marqués de Villena los encargados de reformar el castillo durante el Renacimiento, en el siglo XIV.

De hecho, en su interior, don Juan Manuel escribió El conde Lucanor en 1335.

Qué hacer en Alarcón

Antes de adentrarte en la villa, es imprescindible hacer una parada con el coche para contemplar la fastuosa panorámica que ofrece el pueblo, con las aguas del río Júcar justo debajo. Deja el vehículo en el margen derecho de la carretera.

Después, continúa pasando por debajo de la Puerta del Campo, defendida por la Torre del Campo o Torres de armas. El municipio cuenta con dos parkings para poder dejar el coche: uno está junto al cementerio y el otro, junto al castillo.

Castillo de Alarcón.

Castillo de Alarcón.

Uno de los grandes reclamos artísticos de Alarcón es la iglesia desacralizada de San Juan Bautista. En su interior, el conquense Jesús Mateo pintó los conocidos Murales de Alarcón.

Declarados por la Unesco Lugar de interés artístico mundial en 1997, es para muchos una de las obras maestras de la pintura mural.

Dónde comer en Alarcón

Otra de las actividades que se pueden hacer en este paraje es recorrer el sendero que hay junto al río Júcar y que bordea al pueblo. La ruta, de apenas una hora de duración, es muy sencilla.

La visita de Alarcón puede concluir tomando las deliciosas bravas que ofrece el bar Patronio cada domingo justo al mediodía, tomarse un vino y un aperitivo en El Capricho, comer en La Cabaña o acabar la jornada con un café en el parador.

Una curiosidad más: el libro El regalo, escrito por Eloy Moreno, está inspirado aquí, en Alarcón. Incluso, se organizan tours para visitar las diferentes localizaciones de la novela.