Rosalía, en un acto en París en 2024.

Rosalía, en un acto en París en 2024. Gtres

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Rosalía (33 años), cantante: "Rezo un Padre Nuestro todas las noches antes de dormir, hay que rezar aunque no se tenga fe"

La cantante ha sabido brillar en todos los aspectos gracias a ser fiel a sus ideales y a creer en sí misma.

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Rosalía no necesita presentación. Es de esas artistas luz que dejan huella en esta vida como una constelación que aparece de tanto en tanto. Disfrutar de su arte es un privilegio.

No solo ha cumplido su sueño de ser cantante, sino que, casi sin proponérselo, se ha convertido en un referente absoluto de la cultura pop. Incluso trasciende lo musical, tocando dimensiones más profundas como la espiritualidad.

Todo nace de un lugar muy concreto: estar centrada en sí misma. Para Rosalía, lo externo pierde peso frente a aquello en lo que cree de verdad.

Rosalia Vila Tobella

Rosalia Vila Tobella

Esa fidelidad interna es la que la ha llevado tan lejos, sin necesidad de artificios, sin guiones prefabricados. Simplemente existiendo con plenitud y disfrutando cada paso del camino. Y es precisamente esa coherencia interior la que conecta todas las piezas de su historia.

La influencia de su abuela

Desde pequeña, su vida ha estado marcada por una sensibilidad especial. Nacida como Rosalía Vila Tobella en Sant Esteve Sesrovires, creció en un entorno donde la música y la familia eran esenciales.

Su vocación apareció muy pronto: con solo 7 años emocionó a los suyos al cantar durante una comida familiar. Aquella escena, casi íntima, ya dejaba entrever algo que después sería evidente.

Parte de esa sensibilidad le viene de su abuela, una figura clave que no solo influyó en su amor por la música, sino también en su espiritualidad. Con ella iba a misa de niña, sembrando una conexión con la fe que, aunque discreta, sigue presente hoy.

"Hay que rezar aunque no se tenga fe. La fe va de la mano de la duda, por eso está viva", expresó en Ex. La vida después citando a Alana Portero. Además, confesó que "rezo un Padre Nuestro por la noche antes de dormir".

Esa misma intensidad emocional fue la que, años más tarde, la llevó a descubrir el flamenco. A los 13 años, al escuchar a Camarón de la Isla, sintió una conexión inmediata que transformó su manera de entender la música.

Operación en las cuerdas vocales

Su camino en la música no fue lineal. En plena adolescencia, tuvo que enfrentarse a una operación en las cuerdas vocales debido a lesiones benignas provocadas por cantar sin la técnica adecuada.

Pasó un mes sin poder hablar y cerca de un año recuperándose. Lejos de ser un freno, ese momento supuso una pausa necesaria: le permitió tomar conciencia de su voz, cuidarla y construir una base más sólida desde la disciplina.

Esa mezcla entre vulnerabilidad y exigencia sigue siendo una de sus señas de identidad. Hace un tiempo, Rosalía reveló que padecía un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, algo que podría explicar su energía, su hiperfoco creativo y su constante exploración artística.

En paralelo a su identidad artística, la autora de El Mal Querer debe estar en forma cuando se enfrenta a sus giras mundiales. Por ello, allá donde vaya siempre lleva unas pequeñas pesas para entrenar en cualquier lugar.

Otra curiosidad es su gusto por la mayonesa o la defensa de rasgos propios como su entrecejo.

Rosalía es auténtica y esto ha traspasado la música. Su impacto en la moda, con colaboraciones junto a Inditex, demuestra que su influencia forma parte de algo más amplio: una forma de estar en el mundo.

Este lado desconocido en la cantante responde a un mismo hilo conductor: ser fiel a sí misma. Y es ahí, en esa coherencia, donde reside su verdadero brillo.