Clara Lago abrió en 2023 junto a José Lucena y el chef Víctor Pinacho 'La Huerta Funky Castizo'.

Clara Lago abrió en 2023 junto a José Lucena y el chef Víctor Pinacho 'La Huerta Funky Castizo'.

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Ni en el barrio de Salamanca ni en Chamberí: la inversión de Clara Lago (36) junto a otros 2 socios en un restaurante vegano

La protagonista de la serie de Netflix 'Clanes' abrió un restaurante dedicado 100% a la comida vegana en pleno centro de Madrid.

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Marco Almodóvar
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Clara Lago compagina su trabajo de actriz con la de empresaria gastronómica. La protagonista de Clanes -Netflix estrena el 3 de abril la segunda temporada- apostó por diversificar su patrimonio al invertir en un negocio de hostelería.

Se trata de La Huerta Funky Castizo, un restaurante 100% vegetal ubicado en pleno centro de Madrid, en la calle de las Conchas, 8.

Se trata de un proyecto con el que la intérprete madrileña de 36 años abrió junto a dos socios más en el verano de 2023.

José Lucena, su pareja, es el responsable del concepto, la decoración y la gestión del restaurante. De la carta se encarga el chef y copropietario Víctor Pinacho.

Estos dos, por cierto, ya tenían montado otro local, La Tuerta Funky Castizo, un restaurante de comida tradicional en Lavapiés.

Clara Lago junto a José Lucena, a la izquierda, y Víctor Pinacho, a la derecha.

Clara Lago junto a José Lucena, a la izquierda, y Víctor Pinacho, a la derecha. Instagram

Aunque Clara Lago siempre se ha considerado una consumidora responsable, en 2016 tomó la decisión de pasarse al veganismo después de ver el documental Cowspiracy. Disponible en Netflix, cuenta cómo las granjas factorías diezman los recursos naturales del planeta.

La actriz ha contado en entrevistas que la idea de abrir este local dedicado a la comida vegana surgió casi de forma orgánica, a partir de los platos que Pinacho le preparaba únicamente para ella en el antiguo restaurante.

"Cada vez que iba, Víctor me preparaba platos solo para mí. Verduras increíbles, llenas de sabor. Le dije: esto tiene que estar en la carta", reconoce en una entrevista para la revista Elle.

Aquello, poco a poco fue tomando forma en el menú que propuso Pinacho para La Huerta Funky Castizo. "Queremos que la verdura sepa a verdura, que emocione. Es mentira eso de que los vegetales no sacian o que una cocina sin productos animales no puede ser completa", dice.

"Nada de espesantes industriales: todo técnica y paciencia", agrega.

En su web, el cliente encuentra de primeras el siguiente mensaje, toda una declaración de intenciones: "La Huerta Funky Castizo es un restaurante 100% vegetal orientado al sabor y al disfrute. Revisitamos recetas tradicionales desde un concepto 'castizo', como 'genuino, puro y típico de un determinado lugar', pero dándole nuestro toque 'funky' más personal".

La carta es variopinta y cuenta con unos precios muy populares que oscilan los 10-25 euros por plato. Para picar, hay ensaladilla rusa, bravas de bimi con crema de cocido o las alcachofas confitadas a la plancha y crema de tupinambo y aceite de café, entre otros.

De principal, destacan los raviolis de tomate confitado, salsa de mantequilla, crujiente de kale y avellana, la fideuá con hongos guisados de temporada y la oreja a la madrileña.

Y, para terminar, un toque dulce: su torrija casera en pan de brioche con haba tonka, tiramisú y el 'kinder malo', compuesto por crema de avellana, bizcocho de chocolate, sorbete de AOVE con chocolate Cuzco y galleta de remolacha y cacao.