Kiko Matamoros en 'Oh, my club'. Gtres
La discoteca donde trabajó Kiko Matamoros y la hija de Terelu Campos: con mesas por 1.500 euros y en el centro de Madrid
El ocio nocturno se ha convertido en un reclamo para los famosos que viven en Madrid y esta sala de más de 1.000 metros cuadrados es una buena opción.
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Si hay algo en Madrid es fiesta, y la gente joven lo sabe. Desde que La isla de las tentaciones se ha convertido en un fenómeno de masas, los concursantes que salen de cualquiera de sus ediciones se han convertido en un buen filón para todos aquellos empresarios del ocio nocturno, que los reciben en sus establecimientos como reclamo para sus clientes.
Reservados con botella, zonas exclusivas para ellos y trato VIP: así es el recibimiento que tienen estas nuevas 'estrellas' por parte de los gerentes de distintas discotecas de Madrid, e incluso fuera de las fronteras de la capital.
Aunque en la capital española hay muchos establecimientos dedicados al ocio nocturno, sí que existen ciertas discotecas que se postulan como los lugares clave para algunos participantes del programa estrella de Telecinco.
Marta López Álamo y Kiko Matamoros en 'Oh, my club'. Gtres
Desde hace muchos años se conocía que Kiko Matamoros (69 años) formaba parte de la discoteca Oh My Club, un lugar de ocio que ha llevado a millones de turistas y ciudadanos de Madrid a disfrutar de la noche en la capital.
Sin embargo, desde el año 2020, el excolaborador de Sálvame ya no forma parte de este establecimiento. Según fuentes oficiales, la discoteca en la que trabajaba como relaciones públicas decidió prescindir de sus servicios.
Tanto él como el equipo de relaciones públicas al completo, liderado por los amigos de Kiko, dejaron de formar parte de Oh My Club. La principal causa del despido se debió a los altísimos sueldos del equipo, que eran inasumibles para el Grupo Salamandra, al que pertenece la sala de fiestas en cuestión.
El presupuesto mensual que recibía Matamoros ascendía a 4.000 euros, algo menos que el de su compañero Rafa de Gonzalo, quien cobraba unos 8.000 euros mensuales.
Alejandra Rubio en 'Oh, my club'. Gtres
Fueron muchas las ocasiones en las que el colaborador no dudó en publicitar la discoteca en los programas de televisión a los que acudía, como en el caso de Sálvame.
Desde Oh My Club agradecieron el trabajo de Kiko y del equipo de imagen y publicidad al completo, aunque parece que no resultaba rentable asumir este gran desembolso económico.
Durante los años en los que Kiko Matamoros ejercía como jefe de equipo en la mítica discoteca madrileña, también formó parte de ella Alejandra Rubio (25), hija de Terelu Campos.
No se sabe si esta conexión con la sala fue consecuencia de Matamoros o si simplemente encajó su perfil, pero trabajó en la discoteca a la que acudían numerosos rostros conocidos a diario.
La discoteca de los famosos
Oh My Club está ubicada en la calle Rosario Pino, 14, en plena zona financiera del norte de Madrid. La discoteca se encuentra a escasos metros de Plaza de Castilla y del paseo de la Castellana, en el distrito de Tetuán.
Su localización estratégica, próxima al estadio Santiago Bernabéu y perfectamente conectada tanto en transporte público como en coche, la convierte en uno de los puntos de ocio nocturno más accesibles y concurridos de la capital.
El espacio, que cuenta con una superficie aproximada de 1.500 metros cuadrados y un aforo cercano a las 1.300 personas, ofrece un concepto híbrido que combina gastronomía y ocio nocturno.
Durante las primeras horas de la noche funciona como restaurante con cena espectáculo, para transformarse posteriormente en una discoteca con varias salas distribuidas en diferentes plantas y múltiples barras, adaptándose así a distintos ambientes musicales y experiencias dentro de un mismo recinto.
Posicionada como uno de los clubes más elegantes, exclusivos y lujosos de Madrid, la sala está orientada a un público adulto y selecto, con acceso permitido a mayores de 18 años y un estricto código de vestimenta acorde con su imagen "glamour".
Frecuentada habitualmente por rostros conocidos y perfiles mediáticos, dispone además de diversas zonas VIP con mesas reservadas -cuyos precios llegan hasta los 1.500 euros-, incluyendo áreas junto a la pista, espacios chill out elevados y salas privadas de carácter aún más exclusivo, pensadas para quienes buscan una experiencia premium dentro de la noche madrileña.