Iker Casillas

Iker Casillas Sergio R Moreno GTRES

Corazón

Iker Casillas, 45 años: "Soy muy básico, pero a mí me gustan mucho los huevos fritos con patatas y chistorra y el entrecot"

El legendario exportero compagina rutinas de fuerza y cardio con su devoción por la gastronomía tradicional.

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Hablar de Iker Casillas es hablar de historia viva del deporte español.

Sin embargo, detrás de la leyenda del Real Madrid y aquel capitán que levantó la Copa del Mundo al cielo de Johannesburgo, se esconde un hombre de gustos sencillos, profundamente apegado a sus raíces y, sobre todo, a la buena mesa tradicional.

A sus 45 años, el mostoleño ha encontrado la fórmula perfecta para mantenerse en plena forma física sin tener que renunciar a los placeres culinarios que le hacen verdaderamente feliz.

Lejos de las dietas restrictivas extremas o los platos de vanguardia y esferificaciones, Casillas es un fiel y orgulloso defensor de la gastronomía patria.

Su paladar no engaña y él mismo lo ha confesado sin tapujos al hablar de sus grandes debilidades en la cocina.

"Yo es que soy muy básico, pero a mí me gustan mucho los huevos fritos con patatas y chistorra. Entre mis platos preferidos tengo unos penne all'arrabbiata o un buen entrecot", reconoció recientemente al desvelar su plato favorito.

Una declaración de intenciones que demuestra que, a pesar de haber comido en los mejores restaurantes del mundo, su estómago sigue perteneciendo a los clásicos de siempre.

Desde aquel importante susto de salud que sufrió en mayo de 2019 tras un infarto de miocardio, la vida y las prioridades del exguardameta dieron un giro.

Hoy en día, el cuidado de su salud no es una opción, es una obligación.

Para ello, su rutina diaria es innegociable. Casillas combina rigurosos entrenamientos de fuerza con sesiones de cardio, un combo indispensable para cuidar su sistema cardiovascular y mantener el envidiable tono físico que luce tras haber superado la barrera de los cuarenta.

"Acudo al gimnasio tres días a la semana y realizo una rutina de entrenamiento en la que combino cardio y fuerza", señaló en una entrevista en Woman.

"Realizo ejercicios de fuerza con menos peso para no ensanchar el músculo, solo definir", añadió.

Sobre su dieta, el de Móstoles cuenta que es a base de carnes magras, pescados a la plancha, ensaladas y verduras: "Intento no comer hidratos, pero sí mucha proteína y verdura. Como más pescado que carne".

La rutina de Iker Casillas

Para entender el paladar de Casillas, hay que viajar a su pasado, Iker creció en el seno de una familia trabajadora, marcada por una infancia austera que moldeó su carácter para siempre.

Con su padre trabajando como Guardia Civil y su madre ejerciendo de ama de casa, la familia vivía en un modesto piso de pocos metros cuadrados en la localidad madrileña de Móstoles.

Esa humildad, el valor del esfuerzo y el calor de los guisos familiares forjaron en él un espíritu terrenal que no ha cambiado un ápice pese haber alcanzado la cima del éxito mundial.