Eva Amaral recogiendo uvas.

Eva Amaral recogiendo uvas.

Corazón

La nueva vida de Eva Amaral tras su éxito en la música: vive en una aldea rodeada de bosques y más de 8 caballos

Es aquí, alrededor de naturaleza y animales, donde encuentra la verdadera calma alejada de los escenarios.

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Durante más de dos décadas, Eva Amaral ha llenado estadios, encabezado festivales y firmado algunas de las canciones más importantes de la música española. Sin embargo, cuando se baja del escenario, su vida poco tiene que ver con el ritmo frenético de las giras.

Alejada de Madrid y Zaragoza, ciudad en la que nació y fuera del bullicio mediático, la cantante encontró hace años el lugar donde se siente realmente feliz: una pequeña aldea de apenas 40 habitantes rodeada de bosques, animales y naturaleza.

Un rincón cuya ubicación exacta mantiene en secreto por motivos de privacidad y que se ha convertido en su refugio personal.

"Estoy súper a gusto. Desde hace tiempo vivo en una aldea y por eso estoy más cerca de la naturaleza. Entre mis vecinos soy una más y estoy muy feliz", confesó en el programa La Dolce Vita en Cadena Ser.

La decisión supuso un cambio radical de vida. Después de haber residido durante años en ciudades como la capital de España, la artista sintió que necesitaba bajar el ritmo y acercarse a una existencia mucho más sencilla sin relojes que marcaran las horas.

"Sentí la llamada de la naturaleza. Estoy súper a gusto", explicó también en el espacio.

Sus redes sociales muestran en un vistazo rápido cómo es su vida en la pequeña aldea y su hogar es un claro reflejo de la filosofía que recoge. Se trata de una acogedora casade estilo rústico construida en piedra y madera e integrada completamente en el paisaje.

Los suelos de madera, la chimenea, la cocina tradicional, la leñera y los espacios abiertos convierten la vivienda en un auténtico refugio de campo.

En el exterior, un amplio jardín permite disfrutar de la tranquilidad que tanto valora. Allí suele pasar horas leyendo en las hamacas o sentada en los bancos contemplando el paisaje que la rodea.

Pero quizá uno de los rincones más especiales de la casa se encuentra justo en la ventana de su cocina. Desde allí puede observar un enorme nogal donde ha instalado distintos comederos para aves.

"Desayunar viendo pájaros en la ventana", comenta en el pie de foto de una de sus publicaciones en Instagram.

"Me gusta porque vienen de todo tipo y me alegran la vida", ha explicado sobre esa pequeña rutina diaria que se ha convertido en uno de sus momentos favoritos.

La naturaleza no solo es un paisaje para Amaral, sino parte fundamental de su día a día. Su vida transcurre entre paseos por el bosque, labores en la huerta, tareas domésticas y el contacto constante con los animales.

Corzos, zorros, aves de múltiples especies y numerosos caballos forman parte habitual del entorno que rodea su hogar. Un escenario muy distinto al de los grandes conciertos que ha protagonizado durante su carrera.

La cantante también disfruta cultivando su propia huerta y cocinando con productos que ella misma recolecta. Lejos de cualquier sofisticación, reivindica una vida marcada por las pequeñas rutinas. Es ahí donde encuentra la mayor inspiración para componer.

Incluso en las tareas más físicas las afronta con humor. En una publicación que subió a sus redes sociales la artista aparecía cargando troncos en la leñera. "Aquí estoy, sonriendo para la foto, con la lumbar reventada y con 0 tontería. No vayáis al gimnasio… Esto de la leña es el nuevo crossfit".

Más allá de la tranquilidad, hay otro aspecto de la vida rural que le fascina especialmente; la solidaridad entre vecinos. "Cuando a alguien le pasa algo todo el pueblo se vuelca en ayudar a esa persona. Me parece impresionante".

Amaral desconecta en su día a día para volver a conectar. Una filosofía que se basa en el minimalismo y se enfoca en la felicidad para luego brillar sin necesidad de focos o escenarios.