El refugio de Carlos Sobera

El refugio de Carlos Sobera

Corazón

El municipio español donde veranea Carlos Sobera: 22 habitantes, castillo del siglo XV y patrimonio romano

El presentador de 'First Dates' cambia los focos de la televisión por esta pequeña aldea ligada a su infancia.

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Lejos de los grandes platós de televisión, las luces deslumbrantes y el ritmo frenético de las cadenas nacionales, el popular presentador ha encontrado su paraíso particular en una pequeña y recóndita aldea de la provincia de Burgos.

Carlos Sobera es, sin lugar a dudas, uno de los rostros más queridos y reconocidos de la pequeña pantalla en España. Capitán indiscutible del restaurante de First Dates y maestro de ceremonias en exitosos formatos como Supervivientes, su vida parece estar permanentemente ligada al mundo del espectáculo.

Sin embargo, cuando las cámaras se apagan y el telón baja, el comunicador vasco busca un retiro que nada tiene que ver con el glamour de la televisión. Su refugio personal e íntimo se esconde en el norte de España.

Hablamos de Cubillos de Losa, un minúsculo municipio situado en la provincia de Burgos que apenas roza los 22 habitantes censados.

Perteneciente a la comarca de Las Merindades y enmarcado en el ayuntamiento de la Junta de Traslaloma, este pintoresco rincón burgalés es un auténtico remanso de paz.

Pero Cubillos de Losa y su entorno más próximo esconden mucho más que paz. La zona presume de un valioso patrimonio romano, con vestigios de antiguas calzadas que vertebraron la península y yacimientos que atestiguan el paso del imperio por el valle.

Por si fuera poco, el paisaje se encuentra custodiado por la grandeza medieval. En este entorno privilegiado se alzan fortalezas y torres defensivas, destacando la presencia de un castillo del siglo XV que domina el horizonte castellano y recuerda la enorme importancia estratégica que tuvo este valle en la antigüedad.

Cubillos de Losa

Cubillos de Losa

Un lugar que parece haberse detenido en el tiempo, alejado del turismo masivo y dominado por impresionantes paisajes verdes, arquitectura tradicional de piedra y un silencio absoluto que invita a la desconexión total.

Para Sobera, Cubillos de Losa no es un simple destino vacacional al azar, sino un viaje directo a sus raíces. Aunque el carismático actor y presentador nació en Barakaldo (Vizcaya), su familia proviene de esta pequeña aldea castellana.

Fue aquí donde sus padres y abuelos forjaron su vida y donde él mismo construyó los recuerdos más felices de su infancia.

"Llegábamos a finales de junio a Cubillos. Oye, tengo una imagen bucólica del campo", llegó a confesar el presentador en una reciente entrevista. En aquellos cálidos veranos de su niñez, la vida era tan sencilla y auténtica que, como él mismo recuerda con nostalgia, "el agua había que ir a buscarla a la fuente".

Cubillos de Losa (Burgos)

Cubillos de Losa (Burgos)

Acompañado siempre por su mujer, la productora Patricia Santamarina, y arropado por su familia, Sobera encuentra en este enclave el contrapunto a su mediática existencia.

Mientras que en Madrid su agenda diaria está cronometrada al milímetro, en los valles burgaleses el reloj pierde por completo su significado.

La comarca de Las Merindades, famosa por su espectacular patrimonio histórico y natural, ofrece al presentador el anonimato que tanto valora.

Cerca de su refugio se alzan auténticas joyas del arte románico y rutas de senderismo donde es posible desconectar respirando aire puro, muy lejos de la presión de las audiencias.

Los orígenes del presentador

Esa fuerte conexión emocional ha hecho que Carlos Sobera tenga muy claro su futuro. El estrés de la capital tiene fecha de caducidad. El vasco ha confesado que, cuando llegue el momento de su retirada definitiva, en torno a los 75 u 80 años, su intención es instalarse en una casita en el campo en este mismo lugar.

Pero su plan va mucho más allá de disfrutar de apacibles paseos. Su madre posee algunas tierras en el municipio y el presentador tiene un sueño vital sorprendente.

"Cuando deje la tele, voy a cogerlas. Me voy a dedicar a ser agricultor", afirmó en una conversación. Una decisión que supone el broche de oro a una vida de éxitos: volver al origen, rendir homenaje a sus antepasados y trabajar la tierra en su refugio soñado.