Anfiteatro romano de Sabratha, Libia, Tripolitania

Anfiteatro romano de Sabratha, Libia, Tripolitania iStock

Corazón

La ciudad romana perfecta para recorrer a pie: no está en Italia, es del siglo VII a. C. y conserva intacto su teatro de 3 pisos

Esta joya arqueológica se sitúa directamente frente al mar Mediterráneo, con sus ruinas extendiéndose a pie de playa.

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Cuesta imaginar la magnitud de la influencia que el Imperio romano llegó a ejercer en gran parte del mundo. Hoy, sin embargo, es aún posible comprender cómo vivían gracias a los yacimientos que han resistido el paso del tiempo, auténticas ventanas abiertas al pasado.

En ellos se revela un reflejo de la historia mediterránea: ciudades que fueron bulliciosas, espacios de encuentro, comercio y cultura que aún conservan su esencia entre columnas y piedras antiguas.

Así se descubre Sabratha, donde el legado romano se asoma al mar y dibuja uno de los escenarios más evocadores del Mediterráneo.

Sabratha, Libia.Templo de Serapis

Sabratha, Libia.Templo de Serapis iStock

Esta ciudad es una joya arqueológica situada en la costa de Libia. Sus ruinas se extienden directamente en la orilla del mar, donde su posición estratégica la convirtió en un puente fundamental entre la África subsahariana y el mundo mediterráneo.

Fundada por fenicios en el siglo VII a. C., prosperó como emporio comercial bajo cartagineses, númidas y romanos.

No fue hasta el I a. C. cuando se integró a la provincia de África y llegó su máximo esplendor con los romanos. Su punto álgido sucedió en los siglos II d. C. y III d. C. cuando el emperador Septimio Severo impulsó una transformación monumental.

De aquí surgió su máxima representación: el teatro romano. Esta estructura cuenta con un frente escénico de tres pisos y capacidad para 15.000 personas.

Hay que aclarar que esta estructura fue reconstruida parcialmente. Tras ser destruida por un terremoto en el año 365 d. C., el sitio se reutilizó como cantera y zona de viviendas hasta que, en 1926, italianos iniciaron una excavación sistemática y su posterior restauración utilizando piedras originales.

Hoy en día, el teatro de Sabratha, con sus columnas corintias rosadas asomando al Mediterráneo, captura esa grandeza romana.

Vista panorámica del Teatro Romano de Sabratha, Libia

Vista panorámica del Teatro Romano de Sabratha, Libia iStock

En la mencionada transformación monumental, también se construyeron edificaciones que hoy pueden visitarse:

-Foro y Capitolium: Corazón político y religioso de la ciudad, esta plaza rectangular albergaba la basílica judicial, las curias y el templo dedicado a la Tríada Capitolina (Júpiter, Juno y Minerva). Aunque presenta un menor grado de restauración que el teatro, conserva una autenticidad excepcional.

-Templos destacados:

Liber Pater: Dedicado al dios del vino, destaca por su excelente estado de conservación y su imponente columnata.

Templo de Isis: De influencia fenicio-egipcia, es una pieza única por su ubicación privilegiada directamente sobre la orilla del mar.

Templos de Antonino Pío y Hércules: Estructuras de menores dimensiones, pero de gran elegancia arquitectónica.

Templo de Isis, Sabratha, Libia

Templo de Isis, Sabratha, Libia iStock

-Termas Hadrianas: Extensos complejos balnearios que conservan la secuencia tradicional de frigidarium, tepidarium y caldarium, decorados con sofisticados mosaicos geométricos.

-Mausoleo de Bès: Monumental torre de 20 metros de altura datada en el siglo II a. C. Destaca por sus relieves del dios Bès domando leones, siendo uno de los monumentos funerarios más grandes y significativos de la cuenca mediterránea.

Con todo esto, Sabratha fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 1982. Actualmente, aunque la proteja la UNESCO, las guerras libias han dejado balas en las piedras, la sal marina devora lentamente columnas y mosaicos y saqueadores han robado tesoros para el mercado negro, dejando su futuro en vilo.