Paz Padilla tiene casa en Zahara de los Atunes (Cádiz).

Paz Padilla tiene casa en Zahara de los Atunes (Cádiz). Montaje de EL ESPAÑOL.

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El municipio español donde se refugia Paz Padilla: 1.350 habitantes, 8 km de playas y un palacio del siglo XV declarado Bien de Interés Cultural

Con apenas 1.350 habitantes y una de las puestas de sol más espectaculares del país, este rincón es el santuario personal de la presentadora.

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Existe un lugar donde el tiempo no se mide en horas, sino en mareas. En el extremo sur de la península, allí donde el Atlántico se vuelve más salvaje y la luz más limpia, se encuentra Zahara de los Atunes.

Este pequeño enclave marinero de apenas 1.350 habitantes se ha convertido en el refugio innegociable de la humorista y presentadora Paz Padilla (56 años), quien ha encontrado en sus orillas el equilibrio perfecto entre la paz absoluta y sus raíces andaluzas.

"Tengo que ver el mar muchas veces, lo necesito. Prefiero esa zona porque está más virgen y menos masificada. Aquí la gente hace pandilla y, aunque vengas de fuera, los que somos de allí abrazamos a los forasteros", ha confesado la gaditana, enamorada de este lugar.

Ocho kilómetros de libertad salvaje

El gran reclamo de este destino, que en verano multiplica su población pero mantiene su esencia bohemia, son sus 8 kilómetros de playas vírgenes.

Desde la urbana Playa del Carmen hasta la exclusividad de Atlanterra, Zahara ofrece una lengua de arena dorada y fina que parece no tener fin.

Para Padilla, habitual de sus chiringuitos y paseos al atardecer, estas costas representan un "volver a empezar". Sus aguas cristalinas, aunque frescas por la cercanía del Estrecho, y su amplitud permiten que incluso las figuras más conocidas puedan disfrutar de una jornada de sol bajo un anonimato casi total, solo roto por el afecto de los vecinos que ya la consideran una más de la zona.

La casa de Paz Padilla en Cádiz

Cabe recordar que la vinculación de Paz Padilla con Zahara de los Atunes se selló definitivamente en 2021, cuando la presentadora cumplió el sueño de adquirir una propiedad en este rincón del litoral gaditano.

Se trata de un espectacular ático de lujo valorado en cerca de un millón de euros, que destaca por su diseño moderno y su ubicación estratégica con bonitas vistas al Atlántico.

La vivienda, que cuenta con amplias y luminosas estancias, dispone de una joya de la corona: una terraza inmensa equipada con zona de chill-out, desde donde la humorista suele compartir con sus seguidores los legendarios atardeceres de la zona.

Esta casa es el 'centro de operaciones' en el que disfruta de su tiempo libre junto a su hija, Anna Ferrer (29), y donde ha encontrado la serenidad necesaria para desarrollar sus proyectos más personales.

El Palacio de las Pilas

Pero Zahara no es solo arena y salitre. El corazón del pueblo late alrededor de una joya arquitectónica del siglo XV: el Palacio de las Pilas (o Castillo de las Almadrabas).

Declarado Bien de Interés Cultural en 2004 por la Junta de Andalucía, esta edificación fue construida por los Duques de Medina Sidonia con una triple función que hoy parece de novela: fortaleza defensiva contra los piratas berberiscos, palacio residencial y factoría para procesar el preciado atún rojo.

Caminar por los restos de sus murallas es retroceder a la época en la que Miguel de Cervantes inmortalizaba la vida picaresca de las almadrabas en sus obras.

Es este peso histórico, sumado a la sobriedad de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, lo que otorga a Zahara una personalidad única que va más allá del típico destino de vacaciones.

Paraíso de gastronomía y "tardeo"

El refugio de Paz Padilla se completa con una oferta gastronómica de primer nivel. El atún rojo de almadraba es el rey indiscutible de las mesas locales, servido tanto en las tabernas tradicionales del centro como en los sofisticados chiringuitos que, al caer la tarde, se transforman en escenarios de conciertos improvisados.

Este año, Zahara de los Atunes sigue resistiendo como un bastión de autenticidad. Entre el Faro de Camarinal y el búnker de Atlanterra, la actriz, colaboradora y escritora, -así como los miles de viajeros que buscan "desconectar para conectar"-, encuentran un escenario donde el lujo está en los detalles simples.