El refugio de Joan Manuel Serrat en un pueblo medieval de 4.000 habitantes
El refugio de Joan Manuel Serrat en un pueblo medieval de 4.000 habitantes: Patrimonio de la Humanidad y con una iglesia del siglo XIII
El cantautor catalán elige este pequeño enclave del norte de España para desconectar del día a día.
Más información: El pueblo medieval perfecto para recorrer a pie: 50 habitantes, un castillo del siglo XII y calles empedradas.
Ni el azul del Mediterráneo ni el bullicio de la Ciudad Condal. Cuando Joan Manuel Serrat necesita colgar el traje de leyenda y reencontrarse con la esencia más pura, su brújula siempre marca el norte.
El destino no es otro que Viana, un municipio navarro de apenas 4.000 habitantes donde el cantautor ha establecido su cuartel general de paz y desconexión desde hace décadas.
En esta localidad, situada en la frontera con La Rioja y declarada Conjunto Histórico-Artístico, Serrat no es el poeta de las mil canciones, sino un vecino más al que todos conocen cariñosamente como 'Juanito'.
Viana no es solo una parada estratégica en el Camino de Santiago; para el artista es el lugar donde el tiempo se detiene. Serrat llegó a este rincón navarro atraído por la privacidad que ofrecen sus muros y la calidez de su gente.
Allí posee una casa que se ha convertido en su refugio inexpugnable, lejos de los focos y la presión mediática que le ha acompañado durante más de medio siglo de carrera.
Lo que cautivó al intérprete de Cantares fue la estructura de esta ciudad amurallada, que conserva el encanto de las plazas medievales y la sobriedad de la piedra. En Viana, Serrat ha encontrado el equilibrio perfecto.
A diferencia de otros famosos que buscan destinos exóticos o villas de lujo en la costa, Serrat siempre ha preferido el interior.
Ayuntamiento de Viana
En Viana ha encontrado esa "arcadia" particular donde refugiarse tras su retirada definitiva de los escenarios.
Es habitual verle recorriendo las calles empedradas, visitando la imponente iglesia de Santa María o simplemente observando el paso de los peregrinos. Sus vecinos describen a un hombre cercano, humilde y profundamente integrado en la vida del pueblo.
"Aquí es Juanito, el que sale a por el pan o se toma un vino en la barra sin que nadie le moleste", comentan los residentes, quienes guardan con celo la privacidad de su vecino más ilustre.
Para Serrat, Viana es el contrapunto necesario a su vida en Barcelona. Es el lugar donde el aire de la montaña sustituye al salitre y donde la calma de Navarra le permite leer, escribir y disfrutar de su familia en la más estricta intimidad.
Iglesia de Santa María (Viana)
Además, la elección de Viana tiene un componente emocional que va más allá de la simple estética rural, es su cuartel de invierno para el alma.
En esta villa, donde los restos de César Borgia descansan frente a la iglesia de Santa María, Serrat ha encontrado el escenario ideal para cultivar sus pasiones más mundanas, como la buena mesa y las partidas de cartas con amigos de toda la vida.
En un mundo de redes sociales y sobreexposición, el refugio de Serrat en Viana se mantiene como un tesoro guardado bajo llave, demostrando que, para el maestro, el verdadero lujo no es una mansión con vistas al mar, sino un rincón de piedra donde poder ser, simplemente, un hombre libre.