Valderrobles, Teruel.

Valderrobles, Teruel. Shutterstock

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Parece la Toscana, pero es España: el pueblo medieval con un castillo-palacio, puente del siglo XIV y enormes viñedos

La fortificación de este pueblo está unida mediante unos pasadizos góticos a su iglesia.

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Si algo está claro es que en España tenemos pueblos y rincones que asombran a cualquiera que los visite. No tenemos nada que envidiar al extranjero, ni siquiera a nuestro país vecino.

Contamos con siglos de historia, tradiciones y monumentos que no solo perviven en nuestro recuerdo, sino que podemos disfrutar de ellos a poco tiempo de nuestro hogar.

Lo mejor es coger carretera y manta y adentrarse hasta en países sin moverse de la Península. Si quieres disfrutar de la mismísima Toscana, estás de suerte. Solo deberás visitar Valderrobres, en Teruel.

Estrecho callejón con escaleras empedradas y macetas con plantas y flores de colores, Valderrobres, Teruel

Estrecho callejón con escaleras empedradas y macetas con plantas y flores de colores, Valderrobres, Teruel iStock

Situada junto al río Matarraña y rodeada de montes, esta localidad pertenece a la comarca aragonesa del mismo nombre y es considerada por muchos como uno de los pueblos más bonitos de la zona.

El casco histórico de Valderrobres es una de sus mayores atracciones. Este tesoro fue declarado Bien de Interés Cultural en el año 2004 y reconocido como uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Aragón.

Se divide entre el casco antiguo con calles empedradas, casas colgadas y murallas; y el arrabal moderno, donde se ubica su puente de piedra del siglo XIV y el portal de San Roque.

Lo que más destaca dentro del centro histórico es su castillo-palacio ubicado en lo más alto del pueblo. Esta fortificación data del siglo XIV y se encuentra unido a la iglesia de Santa María la Mayor.

Su origen se encuentra en una torre del siglo XII en plena época musulmana. Dos siglos más tarde se transformó en palacio señorial y no fue hasta el XIX cuando se le declaró Monumento Nacional. Recientemente, en el año 2021, se ha procedido a su restauración.

De planta hexagonal sobre roca viva, destaca por sus tres torrecillas, ventanas y galerías abiertas con arcos apuntados. Es un excepcional ejemplo del gótico civil aragonés.

Hoy alberga exposiciones de la Diputación de Teruel y visitas guiadas que recorren sus salas nobles y vistas panorámicas del Matarraña.

Como decimos, el castillo está unido por unos pasadizos góticos a la iglesia. La razón principal es que ambos pertenecían al Arzobispado de Zaragoza desde el siglo XII.

Esta unión le servía al arzobispo para poder desplazarse entre su palacio episcopal y la capilla privada sin salir al exterior, un símbolo del poder eclesiástico sobre la villa.

Valderrobres también destaca por su mencionado puente de piedra. Es el emblema del municipio, una obra medieval del siglo XIV que une el arrabal moderno con el casco antiguo sobre el río Matarraña.

Fue declarado Bien de Interés Cultural y hoy en día es la postal más fotografiada ya que evoca paisajes medievales.

Puente de Piedra, la puerta del casco antiguo de Valderrobres

Puente de Piedra, la puerta del casco antiguo de Valderrobres iStock

No debes irte de la comarca sin visitar sus viñedos, algo que refuerza su parecido a la Toscana. Se cultiva principalmente garnacha tinta y blanca, tempranillo y macabeo, entre otros.

El Matarraña cuenta con 15 bodegas que ofrecen catas y visitas. Estas experiencias suelen acompañarse con productos locales como el jamón de Teruel y aceite de la zona, combinando así el enoturismo con el paisaje ondulado que caracteriza a la comarca.

Así, con sus colinas onduladas, su ambiente medieval con monumentos de piedra dorada encaramados sobre ríos y olivares, Valderrobres se asemeja a la Toscana sin movernos de nuestro adorado país.