El pueblo medieval e histórico muy cerca de España

El pueblo medieval e histórico muy cerca de España iStock

Corazón

Este pueblo medieval es perfecto para una escapada: a 55 km de la frontera con España y con un castillo del siglo XIII

Uno de sus grandes planes por hacer es volar en globo aerostático y disfrutar de su imponente embalse.

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En el corazón del Alentejo portugués se esconde una de esas villas que parecen detenidas en el tiempo. Calles empedradas, casas blancas y murallas medievales dibujan una estampa única en lo alto de una colina, con vistas abiertas al paisaje fronterizo entre Portugal y España.

Se trata de Monsaraz, considerada una de las localidades más bonitas del país. Su privilegiada ubicación domina el río Guadiana y el enorme Embalse de Alqueva, el lago artificial más grande de Europa occidental.

Desde sus murallas, situadas a unos 325 metros de altitud, se contemplan las llanuras del Alentejo que se extienden hasta la frontera española.

Este pequeño pueblo, uno de los más antiguos de Portugal, fue elegido en 2017 como una de las "7 Maravillas de Portugal" en la categoría de Aldea Monumento. Su origen medieval sigue intacto, con una estructura compacta rodeada por murallas y un castillo que durante siglos funcionó como centinela estratégico frente a Castilla.

Enclave estratégico

El Castillo de Monsaraz tiene una historia ligada a la Reconquista. La villa fue conquistada definitivamente a los musulmanes en 1232 por el rey Sancho II con ayuda de los templarios, y posteriormente reforzada en el siglo XIV por el rey Dinis.

La fortaleza conserva murallas con almenas, torreones irregulares y una torre del homenaje de planta rectangular. Su patio de armas alberga una singular plaza de toros, algo único en Portugal.

El Castillo de Monsaraz

El Castillo de Monsaraz iStock

El entorno que rodea Monsaraz también ofrece múltiples atractivos. Muy cerca se encuentra el Crómlech de Xerez, un conjunto megalítico formado por unos 50 menhires de granito datados entre el IV y V milenio a.C., donde aún se mantienen tradiciones populares como lanzar piedras sobre el menhir en un antiguo rito de fertilidad.

Además, la zona es ideal para el enoturismo, con bodegas del Alentejo como Herdade do Esporão, y para actividades al aire libre.

Volar en globo aerostático sobre el embalse de Alqueva se ha convertido en una de las experiencias más espectaculares, especialmente al amanecer, cuando el paisaje de viñedos, castillos y colinas se ilumina con los primeros rayos de sol.

Monsaraz también forma parte de la Reserva Dark Sky Alqueva, lo que convierte sus noches en un auténtico espectáculo astronómico. La escasa contaminación lumínica permite observar un cielo estrellado de gran nitidez, uno de los mejores de Europa.

Atardecer en Monsaraz.

Atardecer en Monsaraz. iStock

Sus calles empedradas están llenas además de artesanía tradicional alentejana: mantas de lana tejidas a mano, cerámicas de São Pedro do Corval, piezas de corcho, mimbre y cuero que mantienen viva la identidad del lugar.

A solo unos kilómetros de la frontera española, 55 para ser exactos desde la frontera de Badajoz, Monsaraz se presenta hoy como un destino perfecto para una escapada tranquila entre historia, naturaleza y paisajes inolvidables.