La ciudad romana que no está en Italia

La ciudad romana que no está en Italia iStock

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La ciudad romana que puedes recorrer a pie: no está en Italia, es del siglo III a. C. y conserva intactos sus bonitos mosaicos

El yacimiento, que está muy cerca de España, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1997.

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Italia evoca arte, gastronomía, historia y paisajes emblemáticos. También cultura clásica, pasión y excelencia.

Pero si algo destaca del Imperio Romano, es la huella tan extensa que alcanzó. Influyó a tres continentes y sentó las bases de buena parte de la civilización occidental: desde el derecho y el latín hasta la ingeniería civil, el urbanismo o la estructura de la Iglesia católica.

Si hoy queremos viajar a esa época dorada y sentirnos en plena Roma imperial, no hace falta ir hasta Italia. A apenas unos kilómetros de Europa, en el norte de África, se conserva uno de los enclaves romanos mejor preservados del mundo.

Hablamos de Volubilis, un yacimiento arqueológico excepcional situado a unos 30 kilómetros de Meknès y 60 de Fez que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997.

La antigua ciudad romana se sitúa entre los valles de los ríos Fertassa y Khoumane, integrada en un paisaje natural prácticamente intacto.

Templo Capitolino a la luz del atardecer

Templo Capitolino a la luz del atardecer iStock

Los romanos la convirtieron en capital de la provincia de Mauritania Tingitana, en el noroeste del actual Marruecos, donde prosperó gracias a la producción de aceite de oliva, trigo y animales destinados a espectáculos.

En su apogeo, entre los siglos II y III, llegó a albergar hasta 20.000 habitantes.

Su origen se remonta al siglo III a.C., cuando fue fundada por cartagineses como puesto comercial con el nombre de Oualili. Más tarde, en el siglo I d.C., pasó a control romano y comenzó su gran desarrollo urbano.

La ciudad llegó a ocupar unas 20 hectáreas, con un trazado en forma de V, calles rectas como el Decumanus Máximus, murallas defensivas y un sistema de alcantarillado subterráneo avanzado para la época.

El nombre de Volubilis viene de una deformación de la palabra árabe oualili, que significa adelfa, planta que crece en abundancia junto al cauce de los ríos circundantes.

QUÉ VER

Entre sus monumentos más destacados se encuentra el foro con la basílica, los baños romanos con salas fría, templada y caliente y sistemas de calefacción subterránea.

Pero sin duda, lo que más destaca es su impresionante Arco de Caracalla, levantado en el año 217 d.C. y situado en una posición elevada con vistas panorámicas sobre el yacimiento y el monte Zerhun.

Arco de Caracalla, Volubilis, Marruecos

Arco de Caracalla, Volubilis, Marruecos iStock

Uno de los mayores atractivos de Volubilis son sus mosaicos, considerados entre los mejor conservados del mundo romano en el norte de África.

Representan escenas mitológicas como Orfeo tocando la lira rodeado de animales, los trabajos de Hércules o figuras relacionadas con Dionisio y las Cuatro Estaciones, conservadas en antiguas villas aristocráticas.

Mosaicos de Volubilis

Mosaicos de Volubilis iStock

Curiosamente, los días de lluvia son especialmente recomendables para visitar el yacimiento. El agua hace que las teselas brillen y resalten los colores, revelando detalles que normalmente pasan desapercibidos y ofreciendo una experiencia visual aún más impactante.

CÓMO LLEGAR

Llegar hasta Volubilis es relativamente sencillo por carretera. Desde Meknès la opción más habitual es tomar un taxi y negociar ida y vuelta, aunque también existen autobuses locales.

La entrada cuesta alrededor de 100 dirhams marroquíes, unos 9 o 10 euros, y permite recorrer a pie una de las ciudades romanas mejor conservadas fuera de Europa.