El castizo bar de barrio de Madrid donde se rodó 'Torrente, presidente'

El castizo bar de barrio de Madrid donde se rodó 'Torrente, presidente'

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Ni Malasaña, ni Lavapiés: así es el castizo bar de barrio de Madrid donde se rodó 'Torrente, presidente' de Santiago Segura

La última película del director madrileño contó con la ayuda de este bar popular de la capital.

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El bar donde se rodó Torrente, presidente es el Bar Benito, un local de barrio en la calle Magnolias 56, en el barrio de la Ventilla del distrito de Tetuán (Madrid), que se ha convertido en un escenario clave de la nueva entrega de la saga.

Su estética castiza, su historia y su clientela de toda la vida lo han transformado en un personaje más dentro de la película.

Bar Benito es uno de esos bares de barrio que parecen congelados en el tiempo, rodeado de bloques de viviendas, pequeños comerciales y una clientela fija que se conoce por su nombre.

Situado a pocos minutos a pie de las estaciones de metro Ventilla y Plaza Castilla, conserva ese carácter de refugio vecinal que ha seducido tanto a vecinos como a cineastas.

En redes sociales, los propietarios reivindican que en sus paredes "hay mucha historia", tanto personal como colectiva, y recuerdan que no es la primera vez que el local sirve de escenario para rodajes.

Ese carácter discreto pero cargado de anécdotas ha sido determinante para que el bar se convierta en un pequeño plató escondido en el norte de Madrid.

Uno de los grandes atractivos del Bar Benito es su estética abigarrada: banderines, fotos antiguas, recuerdos deportivos y carteles que construyen una atmósfera nostálgica, muy reconocible para cualquier madrileño.

La producción apenas tuvo que intervenir en la decoración, porque el propio local ya parecía sacado del universo José Luis Torrente.

Este entorno castizo refuerza la sátira de Torrente, presidente, donde el ex policía más casposo del cine español debuta como líder de un partido populista de ultraderecha.

En la película, el bar funciona como "base de operaciones" del personaje, punto de encuentro con amigos, simpatizantes y "líderes de opinión" que jalonan sus delirios políticos.

La elección de la Ventilla no es casual, la saga Torrente ha recurrido siempre a barrios populares madrileños para anclar su tono gamberro en escenarios realistas.

En este caso, la calle Magnolias 56 aporta un paisaje urbano reconocible, alejado de los grandes iconos turísticos, pero muy representativo de la vida cotidiana de la capital.

La combinación de bloques antiguos, comercio de proximidad y bares de toda la vida crea el marco ideal para una historia donde la política se mezcla con cañas, tapas y conversaciones de barra.

El bar de 'Torrente, presidente'

De este modo, Madrid vuelve a funcionar como un personaje más, no solo fondo, sino parte activa del humor y la crítica social de la película.

Los precios del Bar Benito son económicos, con un ticket medio muy ajustado para la capital y consumiciones que rara vez superan los 10 euros por persona en barra. A expensas de su popularidad, se mantiene en la franja de bar de barrio clásico, con tapas y raciones asequibles pensadas para repetir.

El desayuno completo, que incluye café + barrita o tostada, se encuentra en torno a 2 euros, según reseñas de clientes habituales, y el botellín de cerveza con aperitivo cuesta 1,7 euros.