Fernando Tejero, 60 años
Fernando Tejero, 60 años, sobre sus inversiones: "Pagué una deuda con Hacienda de más de 150.000 €, querían reventarme"
El conocido actor explicó cómo ha sido su gestión patrimonial tras varios años de éxitos profesionales.
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Fernando Tejero (60 años), el actor cordobés que conquistó el público con papeles inolvidables como Emilio en Aquí no hay quien viva o Fermín en La que se avecina, ha sido igual de sincero fuera de cámara que delante de ella.
En una entrevista reciente, el intérprete habló sin tapujos de uno de los momentos más difíciles de su vida: una batalla con la Agencia Tributaria que casi le costó más que lágrimas y sudor.
Tejero ha reconocido que en una etapa complicada de su carrera se vio obligado a enfrentarse a una reclamación de Hacienda por un importe que supera los 150.000 euros.
La Agencia Tributaria determinó que su sociedad profesional, Lázaro Producciones, no tenía actividad real más allá de su trabajo como actor, por lo que exigió el pago de una importante cantidad en impuestos supuestamente no abonados.
Sobre este episodio, Tejero fue claro y contundente: "Pagué una deuda con Hacienda de más de 15.000 euros, querían reventarme".
Y no es una expresión folclórica: el propio actor explicó cómo le afectaba emocionalmente cada notificación del fisco: "Te prometo que a mí me llega una notificación de Hacienda a casa y me tiemblan las piernas hasta que voy a recogerla a Correos".
Para el intérprete, la relación con Hacienda no ha sido precisamente amable. Con su característico humor directo, confesó el impacto psicológico que le provocó todo este proceso: "Me cago en todos los ministros de Hacienda que ha habido. Así que sí, mi mayor miedo ahora es Hacienda".
Las finanzas de Tejero
Además, el actor no ocultó su sensación de persecución en algunos momentos del proceso: "Estoy convencido, estoy completamente convencido de que fueron a reventarme más de lo que me han reventado".
A pesar de ello, la justicia desestimó sus recursos y acabó obligándolo a abonarlo todo, incluida una parte de las costas asociadas al litigio.
Lejos de dejarse hundir por el golpe, Tejero supo gestionar su patrimonio con inteligencia. Parte de su respuesta para afrontar la deuda fiscal fue reorganizar sus recursos e inversiones.
Vendió un piso céntrico en Madrid por más de 800.000 euros, operación que le ayudó a equilibrar sus finanzas.
Gracias a la venta de esa propiedad y a otras decisiones económicas acertadas, Tejero ahora vive una etapa más tranquila, con inversiones que le permiten disfrutar de su vida sin el estrés constante del pasado.
Incluso en medio de la adversidad, Tejero no ha perdido su chispa ni su manera de ver la vida con ironía. Sobre cómo terminó todo este asunto, lanzó una frase que ha dado mucho que hablar: "Han ganado dinero todos menos yo".
Su historia subraya que el éxito profesional no siempre garantiza tranquilidad económica o administrativa y que incluso los rostros más queridos de la televisión pueden enfrentar problemas reales como cualquier ciudadano.
La sinceridad de Tejero, su humor y su capacidad de reírse incluso de sus propios tropiezos hacen que su relato sea no solo humano, sino también sorprendentemente cercano para muchos.