Ana Mena, 28 años

Ana Mena, 28 años

Corazón

Ana Mena, 28 años, sobre su infancia en Estepona: "Mi padre siempre madrugaba a las 7 para ir a la obra, vengo desde abajo"

La cantante andaluza explica algunos de sus recuerdos más entrañables y familiares en su tierra natal.

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La historia de Ana Mena (28 años) arranca en Estepona, ese pueblo costero malagueño donde se entremezclan el Mediterráneo, las fiestas populares y una forma de vivir sencilla que marcó su infancia.

Fue allí, en un hogar humilde y trabajador, donde nació en 1997 la niña que, según cuenta ella misma, ya tarareaba melodías antes de aprender a escribir su propio nombre.

Ninguno de sus padres provenía del mundo artístico: su padre se levantaba cada día a las siete de la mañana para ir a la obra y su madre se encargaba de las tareas del hogar.

Pero, más allá de la falta de relación con la industria musical, lo que sí existía en esa casa era una firme educación basada en el esfuerzo, el trabajo y la humildad.

"He sido muy pesada, he picado mucha piedra y vengo desde abajo, por eso cuando me pasan cosas buenas, las valoro el triple. Mi padre trabajaba en la obra, mi madre era ama de casa... siempre hemos tenido conciencia del trabajo", explicó la artista en una entrevista para EL ESPAÑOL.

En el ambiente de su casa siempre se respiró cariño y dedicación. No sobraba nada, pero tampoco faltaba lo que realmente importaba para una familia que supo transmitir a sus hijos que los sueños no se cumplen por arte de magia, sino "con base de trabajo y sacrificio".

Desde muy pequeña, con apenas cuatro o cinco años, la ahora artista ya se subía a sillas y mesas para cantar coplas y canciones populares, sin ningún atisbo de timidez.

Aquella niña tenía carisma, energía y una voz sorprendente para su edad, y no dudaba en mostrarlo ante cualquiera que estuviera dispuesto a escuchar.

A los nueve años, ganó el concurso televisivo Veo, veo, un momento clave que cambió el rumbo de su vida.

No era solo un talento precoz, sino una niña con una idea muy clara de lo que quería: estar sobre los escenarios.

Tras ese primer triunfo, llegaron otros retos. Desde su participación en My Camp Rock 2 o su papel como Marisol en una serie de televisión.

Los orígenes de Ana Mena

Con ellos, Mena tuvo la percepción temprana de que su vida no sería como la de los demás niños de su edad.

Mientras otros asistían a cumpleaños y excursiones, ella viajó a rodajes, castings y estudios de grabación.

Aunque sacrificó muchas tardes de juegos, ella no se arrepiente. Como ha contado en varias ocasiones, pese a lo duro que fue ser tan disciplinada desde tan pequeña, lo habría vivido todo de nuevo sin dudar: "Cuando trabajas tanto por algo, lo sientes tan tuyo, que lo disfrutas todavía más".

Esa conciencia de esfuerzo no se ha esfumado con el tiempo. Hoy, con una carrera consolidada y éxitos en España como fuera, sigue volviendo a Estepona para reconectar con sus raíces y recordar de dónde viene.

"Esa niña sigue dentro", dice, refiriéndose a aquella pequeña que cantaba coplas y se emocionaba al escuchar a su madre entonar flamenco.

Quizá ahí radica su secreto. Aunque brille como una estrella, nunca ha olvidado que detrás de cada logro hay mucho trabajo y que los sueños, más que esperarse, se construyen día a día.