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La pechuga de pollo se ha convertido en uno de los alimentos estrella de la cocina diaria por su equilibrio entre valor nutritivo, versatilidad culinaria y precio accesible.
Se trata del músculo pectoral del ave, situado en la parte frontal del tronco. Se considera una carne magra porque contiene muy poca grasa, sobre todo cuando se consume sin piel. Su color es blanco o ligeramente rosado y su textura es firme pero tierna si se cocina correctamente.
En el mercado puede encontrarse entera, en filetes, en dados o picada, fresca o congelada. Esta variedad de cortes permite adaptarla a todo tipo de recetas, desde platos a la plancha hasta guisos o salteados.
Destaca por su alto contenido en proteínas de alto valor biológico, con todos los aminoácidos esenciales necesarios para el organismo. En torno a 100 gramos de pechuga aportan unos 20-22 gramos de proteínas, lo que la convierte en una fuente muy interesante para deportistas, personas mayores o cualquiera que quiera mantener la masa muscular.
Desde el punto de vista micronutricional, aporta vitaminas del grupo B (B3, B6 y B12, entre otras), que participan en el metabolismo energético, la función del sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos. También suministra minerales como fósforo, selenio, zinc y hierro, implicados en la salud ósea, el sistema inmunitario y el buen funcionamiento del organismo en general.
Pollo a la naranja oriental de Marta Verona
Marta Verona, cocinera, nutricionista y ganadora de Masterchef 6, ha propuesto recientemente su propia receta de pechugas de pollo a la naranja estilo oriental para darle otro toque a este producto tan presente en nuestro día a día.
Con unos pocos ingredientes sencillos y en solo 10 minutos tendrás un plato digno de restaurante. Todos los detalles a continuación.
Ingredientes
- Pechuga de pollo grande, 1
Para la salsa
- Zumo de 2 naranjas
- Salsa de soja, 2 cucharadas soperas
- Vinagre de arroz o manzana, 1 cucharada sopera
- Ajo en polvo o jengibre, al gusto
- Miel, 1 cucharadita
- Maizena (o harina normal), 1 cucharada sopera
Paso 1
Corta el pollo e dados y dóralo en una sartén.
Paso 2
Mezcla todos los ingredientes de la salsa en un bol y viértelos sobre la sartén con el pollo bien caliente.
Paso 3
Cocínalo todo unos 5 minutos hasta que espese y listo.
Beneficios y posibles inconvenientes
Ayuda al mantenimiento y desarrollo de la masa muscular gracias a su elevado contenido proteico.
Contribuye al control de peso y a la salud del corazón por su bajo aporte de grasa total y grasas saturadas si se elabora de forma sencilla.
Aporta vitaminas y minerales esenciales, apoyando funciones como el metabolismo, la producción de energía y la salud del sistema nervioso.
Es de fácil digestión en comparación con otras carnes, lo que la hace adecuada para personas con digestiones delicadas.
Sin embargo, también existen matices a considerar. El consumo frecuente de pechuga de pollo muy procesada o precondimentada puede aumentar la ingesta de sodio, con posibles efectos negativos sobre la tensión arterial.
Además, su 'buena fama' puede llevar a un uso excesivo, descuidando la variedad de otras fuentes de proteína como legumbres, pescado o huevos.
