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Piensa en mejillones. Si lo único que te viene a la cabeza son mejillones al vapor con unas gotas de limón, una lata de mejillones en escabeche o algunos mejillones medio resecos en un arroz de marisco, necesitas esta receta.

Porque este molusco tiene mucha vida más allá del escabeche y el otoño es, además, el mejor momento para llevarlos también a preparaciones calientes.

Digo el otoño porque según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el mejillón gallego destinado a conserva se recoge sobre todo en verano, pero el que llega fresco a las pescaderías se recolecta preferentemente en otoño e invierno, los meses con 'r', que es cuando está en su mejor momento.

Y una muy buena manera de estrenar la temporada es esta receta de mejillones gratinados sin bechamel que ha publicado Irene Larraz. Ella y su pareja, David García, son los creadores de contenido gastronómico tras el perfil de Instagram, @siempre.hambrientos.

Se trata de una receta ultrasencilla, como todas las que suelen publicar, que es también una auténtica declaración de intenciones: "Esta es mi forma de que los mejillones le gusten hasta a quien no le gustan", afirma.

Rellenos sin bechamel

El relleno más habitual de los mejillones en la cocina española es el de los mejillones tigre, que se rellenan con la carne picada del molusco mezclada con una bechamel espesa y se empanan y fríen como si fueran croquetas.

La versión de Irene Larraz, infinitamente más fácil, rápida y limpia a la hora de hacerla, cambia esa bechamel por un puré de patata y ricotta, y la sartén de siempre por la freidora de aire.

La ricotta, cada vez más conocida en España, es un producto lácteo italiano que se elabora calentando de nuevo el suero que sobra al hacer otros quesos. De ahí su nombre, que en italiano significa "recocida". Al calentarse, las proteínas del suero se coagulan y forman unos grumos finos que, una vez escurridos, dan una pasta blanca, suave y de sabor ligeramente dulce.

Hoy es bastante fácil de encontrar en muchos supermercados, pero si no lo encuentras, el requesón es una buena alternativa.

Receta de mejillones rellenos sin bechamel ni frituras

Ingredientes

  • Mejillones cocidos con concha, 850 g
  • Patata cocida, 300 g
  • Ricotta, 200 g
  • Ajo, 1 diente
  • Pimentón, 1 cucharadita
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra molida, al gusto
  • Mozzarella rallada, 80 g

Paso 1

Retiramos la concha vacía de cada mejillón y dejamos la carne sobre la media concha restante.

Paso 2

Trituramos la patata cocida con la ricotta, el diente de ajo pelado, el pimentón, la sal y la pimienta hasta obtener una crema homogénea.

Paso 3

Cubrimos cada mejillón con una cucharada de la crema y repartimos la mozzarella rallada por encima.

Paso 4

Colocamos los mejillones en la cesta de la freidora de aire en una sola capa.

Paso 5

Cocinamos a 200 °C durante 6-8 minutos, hasta que el queso esté fundido y dorado, y servimos calientes.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se cuecen los mejillones frescos? Hay que limpiarlos bajo un chorro de agua fría para retirar las barbas y restos de conchas adheridas. Después se ponen en una cazuela tapada con unos 100 ml de agua a fuego fuerte y se retiran en cuanto se abran, en unos 2 o 3 minutos. Los que no se abran hay que desecharlos.

¿Qué hago con el líquido de cocción de los mejillones frescos? Cuélalo y guárdalo porque sirve como caldo para un arroz, una sopa de pescado o una salsa marinera.

¿Se pueden hacer en el horno? Sí. Como orientación, en el horno precalentado a 200 °C con el grill encendido tardan entre 8 y 10 minutos. Se colocan en una bandeja, en la parte alta, y hay que vigilar para que el queso no se queme.