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Si piensas que con un bote de conservas y 5 minutos no se puede preparar una cena para compartir con invitados, esta receta es para ti.

No necesita fuego, ni horno, ni batidora, y se prepara con unos pocos ingredientes de esos que se pueden guardar en la despensa durante meses.

Se trata de una receta muy rápida hecha con un bote de alcachofas y perfecta para las cenas de otoño, aunque su elegante presentación en forma de lingote hace que también sea ideal como parte de un aperitivo.

Quienes cocinan la propuesta son Jesús Vázquez, médico nutricionista con más de 30 años de experiencia, y su hija Martina Vázquez, nutricionista clínica y experta en psiconeuroinmunología.

Ambos son los creadores de contenido detrás del perfil de Instagram @nutri.vazquez y autores del libro Un año para cuidarte (Ediciones B, 2026), una guía para comer siguiendo las estaciones.

Receta sana en 5 minutos

Este lingote junta en una sola receta verdura, queso y frutos secos. Las alcachofas aportan fibra, potasio y fósforo, según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), además de cinarina, un compuesto al que se le atribuye un efecto colerético, es decir, que estimula el funcionamiento de la vesícula aumentando la secreción de bilis.

El queso de cabra aporta proteínas de alto valor biológico y calcio, mientras que las almendras tostadas aportan grasa mayoritariamente insaturada, vitamina E y magnesio. La FEN indica, además, que son unos de los frutos secos con más fibra.

Las aceitunas son, junto con las almendras, una de las principales fuentes de grasa del plato. Según la FEN, alrededor del 70 % de la grasa de la aceituna es monoinsaturada, y casi toda corresponde al ácido oleico.

Los tomates secos, por su parte, aportan sabor umami, el conocido como sabor delicioso, que se asocia sobre todo al glutamato. Al perder el agua durante el secado, este compuesto se concentra. Según el Umami Information Center, el tomate contiene de forma natural unos 246 mg de glutamato por cada 100 g, mientras que el tomate seco alcanza entre 650 y 1.140 mg.

Receta fácil de alcachofas con queso de cabra

Ingredientes

  • Alcachofas en conserva en aceite, 200 g (también podrían ser al natural)
  • Queso de cabra, 50 g
  • Sal negra en escamas, al gusto (vale sal normal)
  • Tomates secos en aceite, 4 ud
  • Aceitunas negras deshuesadas, 8 ud
  • Albahaca fresca, 6 hojas
  • Almendras tostadas, 20 g

Paso 1

Escurrimos muy bien las alcachofas en un colador, las ponemos en un bol con el queso de cabra y la sal en escamas, y las mezclamos con un tenedor hasta tener una especie de paté rústico.

Paso 2

Escurrimos los tomates secos y los picamos junto con las aceitunas y las hojas de albahaca. Los mezclamos en otro bol.

Paso 3

Repartimos la mezcla de alcachofa en el fondo de un molde rectangular, pequeño y desmontable, y la presionamos con el dorso de una cuchara para nivelarla. Si no tienes, puedes usar un aro de emplatar y también quedará muy bien.

Paso 4

Cubrimos con la picada de tomate, aceitunas y albahaca.

Paso 5

Metemos el molde en la nevera durante unos minutos para que asiente. Mientras tanto, picamos las almendras.

Paso 6

Desmoldamos el lingote sobre una fuente, lo cubrimos con las almendras picadas y servimos.

La alcachofa: manjar de reyes

Cosechada antes de florecer, la alcachofa (Cynara cardunculus var. scolymus) es el capullo floral de una planta mediterránea de la familia de las compuestas —vegetales cuyas "flores" son realmente agrupaciones de cientos de florecillas pequeñas—.

Los griegos y los romanos ya la consumían, aunque fue en la Italia renacentista donde empezó a cultivarse de forma sistemática. Catalina de Médici, gran aficionada, contribuyó a popularizarla en Francia en el siglo XVI, y desde allí se extendió al resto de Europa.

España es hoy uno de los principales productores mundiales de alcachofa, con la Vega Baja del Segura (Alicante), Navarra y Murcia como zonas de referencia. La variedad Blanca de Tudela es la más apreciada en conserva por su tamaño compacto y su textura tierna.

Las alcachofas en bote mantienen gran parte de sus cualidades nutritivas y permiten disfrutar de este producto durante todo el año, sin depender de su temporada natural, que va de octubre a mayo.

Más recetas para cenar de bote

La receta que proponen Jesús y Martina es prueba fehaciente de que con una buena despensa de conservas se pueden solucionar muchos menús.

Una de las opciones más sencillas es el paté de sardinas. Escurrimos una lata de sardinas en aceite y las aplastamos con un tenedor junto con 50 g de queso crema y 1 cucharadita de zumo de limón. Lo podemos servir untado en tostas o con regañás.

La ensalada de garbanzos de bote tampoco necesita cocción. Enjuagamos y escurrimos bien un bote de garbanzos cocidos y los mezclamos con una lata de bonito en aceite escurrido, un poco de pimiento rojo picado y algo de cebolleta picada. Con eso y una vinagreta sencilla podemos solucionar una comida que nos sirve hasta para el táper.

Con ese mismo bote de garbanzos podemos preparar hummus. Los trituramos con 1 cucharada de tahini, el zumo de medio limón, un diente de ajo sin el germen, aceite de oliva virgen extra y un poco de agua fría, que añadiremos poco a poco hasta obtener una crema lisa.

Para los pimientos del piquillo rellenos en frío, mezclamos una lata de atún escurrido con 2 cucharadas de mayonesa y rellenamos con ella 8 pimientos del piquillo de bote. Los colocamos en una fuente y los servimos tal cual o con unas hojas de lechuga.