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Si eres de los que piensan que una gran receta no puede salir de una lata de conservas, quédate, porque esta receta es para ti.

Desde los garbanzos de bote que en poco más de 10 minutos se convierten en un guiso sabroso hasta las socorridas latas de sardinas que alegran cualquier cena o, como en este caso, unos pimientos del piquillo de bote que acaban convertidos en un entrante digno de restaurante.

María Lo, ganadora de la décima edición de MasterChef , no tiene ninguna duda: "No hay nada como hacerlos en casa, con producto fresquísimo y metiéndoles lo que más os apetezca".

Pimientos del piquillo: un aliado en la despensa

Los pimientos del piquillo en conserva son uno de esos productos que cualquier cocinillas debería tener siempre en la despensa.

Desde el punto de vista nutricional, son bajos en calorías, ricos en vitamina C, vitamina A y antioxidantes como los carotenoides y, además, muy versátiles en la cocina.

En el mercado se pueden encontrar con distintos formatos y calidades.

Así, encontramos pimientos de bote en tiras, perfectos para ensaladas, guisos y guarniciones; y enteros, que son los que necesitamos para esta receta que propone María Lo.

En cuanto a calidad, los más apreciados son los de Lodosa (Navarra), que cuentan con una Indicación Geográfica Protegida que garantiza su calidad, su textura carnosa y su característico sabor dulce con un ligero toque ahumado.

Pero también existen opciones más económicas, como los pimientos de origen peruano, que con algunos condimentos y un poco de cariño también nos van a dar buen resultado en muchas recetas.

Pimientos del piquillo rellenos: el truco

Los pimientos del piquillo rellenos son un clásico de la gastronomía española, especialmente en Navarra y el País Vasco, donde se preparan con todo tipo de rellenos como brandada de bacalao, merluza con bechamel, txangurro, morcilla...

Usar pimientos de bote es el truco que usan muchos cocineros porque simplifica enormemente la elaboración, ya que evita los pasos de asar, pelar y despepitar.

Usando pimientos en conserva, se queda en una receta fácil que funciona igual de bien como aperitivo elegante, como plato principal acompañado de una guarnición o incluso como comida para llevar en un tupper.

El secreto para triunfar con los pimientos rellenos

Para la ganadora de MasterChef 10, hacer unos pimientos rellenos irresistibles no tiene más misterio que una materia prima de calidad para el relleno y potenciarla con un sofrito bien sabroso.

En el caso de un relleno a base de pescados, como es el de esta receta, recomienda aprovechar las cabezas y espinas para hacer un fumet rápido y, si es posible, el hígado del rape para potenciar la salsa. "Le da un saborazo buenísimo, pero obviamente es opcional", señala la chef.

Para quienes no encuentren rape o prefieran una opción más asequible, la merluza o el bacalao desalado son excelentes alternativas para el relleno.

Incluso unas latas de atún bien escurrido quedarán ricas para una versión más sencilla tirando solo de despensa.

En cuanto al hígado de rape, que aporta cremosidad y un intenso sabor marino a la salsa, se puede sustituir por hígado de bacalao en conserva, disponible en muchos supermercados, o incluso por un buen paté de pescado que ayude a espesar la salsa.

Ingredientes

  • Pimientos del piquillo, 8 ud
  • Puerro, 1 ud
  • Cebolla mediana dulce, 1 ud
  • Ajo, 2 dientes
  • Langostinos, 8 ud
  • Lomo de rape limpio, 200 g
  • Nata para montar 35-38% M.G., 200 ml
  • Aceite de oliva virgen extra, cantidad necesaria
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra recién molida, al gusto
  • Hígado de rape, 60 g
  • Cebolla dulce, ½ ud
  • Pimientos del piquillo, 4 ud
  • Mantequilla sin sal, 1 cucharada sopera
  • Fumet de langostino, 50 g
  • Crème fraîche, 1 cucharada sopera
  • Sal, al gusto

Para el fumet rápido:

  • Cabezas y cáscaras de los langostinos
  • Brandy, un chorrito
  • Tomate concentrado, 1 cucharadita
  • Agua, 2 vasos

Paso 1

Picamos la cebolla en trozos de 1 cm y la ponemos a dorar en una sartén con un poco de AOVE y una pizca de sal a fuego medio bajo.

Paso 2

Cuando se haya dorado un poco, agregamos el ajo pelado y picado muy fino y cocinamos 1 o 2 minutos. Seguidamente añadimos la parte blanca del puerro cortada en rodajas finas y cocinamos durante 6-7 minutos.

Paso 3

Cortamos el lomo de rape en tamaño de bocado. Retiramos las cabezas y las cáscaras de los langostinos y las reservamos para el fumet. Picamos los cuerpos de los langostinos a cuchillo y reservamos.

Paso 4

Agregamos el rape a las verduras y cocinamos a fuego medio alto hasta que tome color. Salpimentamos al gusto.

Paso 5

Añadimos los langostinos picados y cocinamos un minuto. Vertemos la nata y dejamos que se reduzca a 2/3 partes aproximadamente.

Paso 6

Rectificamos de sal, pasamos a un vaso de batidora y trituramos hasta conseguir una pasta. Metemos en manga pastelera y reservamos.

Paso 7

En un cazo ponemos la mantequilla junto con la media cebolla pelada y cortada en juliana. Cocinamos a fuego medio bajo hasta caramelizarla.

Paso 8

En un cazo con un chorrito de AOVE y a fuego alto, cocinamos las cáscaras y cabezas de los langostinos estrujándolas para que suelten todo su jugo. Agregamos el brandy y dejamos que se reduzca. Añadimos el tomate concentrado, integramos y vertemos los dos vasos de agua. A fuego medio, dejamos reducir a la mitad. Colamos y reservamos.

Paso 9

Añadimos el hígado de rape a la cebolla caramelizada y cocinamos a fuego alto para dorarlo. Agregamos un buen chorro de brandy y flambeamos.

Paso 10

Incorporamos 4 pimientos del piquillo y cocinamos un minuto. Añadimos el fumet de langostinos y cocinamos un par de minutos a fuego medio alto. Terminamos con la crème fraîche y trituramos todo en un vaso de batidora. Pasamos por un colador fino.

Paso 11

Rellenamos los pimientos con la manga pastelera, los colocamos en una bandeja con papel de horno y un poco de aceite, y horneamos a 160 °C con calor arriba y abajo durante unos 10 minutos.

Paso 12

Emplatamos y napamos los pimientos con la salsa. Terminamos con un poco de cebollino fresco picado o perejil.

Maridajes para los pimientos del piquillo

Si servimos los pimientos como aperitivo, un cava brut nature o un txakolí joven resultan opciones ideales, pues su acidez y sus burbujas limpian el paladar del sabor untuoso de la salsa y contrastan con la dulzura del piquillo.

También funciona bien un albariño de las Rías Baixas, cuyas notas afrutadas y salinidad maridan a la perfección con el marisco del relleno.

Como plato principal, con una ración más generosa, podemos subir la apuesta hasta un blanco con crianza de Rueda o un chardonnay fermentado en barrica aportarán volumen suficiente para equilibrar la nata y la mantequilla de la receta.

Para quienes prefieran tinto que, pese a no ser un plato de carne, también sería una opción, un garnacha joven y ligero de Navarra cierra el círculo geográfico con el pimiento del piquillo de forma muy acertada.