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Fritas, a la plancha o rellenas, ese podría ser el resumen del recetario básico de las berenjenas en muchas casas españolas durante las últimas décadas.

Las berenjenas nunca lo han tenido fácil en nuestro país. Durante siglos estuvo relegada a planta ornamental porque se pensaba que era tóxica, aunque hoy en día sea una de las hortalizas más representativas de muchas cocinas de la cuenca mediterránea.

Baja en calorías y muy versátil en la cocina, admite preparaciones muy diversas, desde untables hasta tortillas o guisos que merece mucho la pena descubrir.

Un ejemplo es esta receta del chef Jordi Cruz, muy fácil de preparar y perfecta como guarnición o entrante para cualquier comida.

Se trata de estas berenjenas con yogur y especias, un plato con pocos ingredientes, técnica sencilla y un juego de sabores de inspiración oriental que el chef preparó para servirla como guarnición de un pollo asado.

El truco: evitar la fritura

Cuando se sumerge en aceite caliente, si no hacemos nada para evitarlo, la berenjena es como una esponja que lo absorbe con avidez.

Ese comportamiento, aparte de disparar el aporte calórico, se carga la textura de la hortaliza y hace que sea desagradable de comer.

En cambio, cuando se cocina en el horno, como hace el chef en esta receta, la pulpa se ablanda y se vuelve cremosa, pero sin absorber grasa.

Receta de berenjenas con salsa de yogur

Ingredientes

  • Berenjenas, 1 kg
  • Yogur griego, 250 g (2 ud)
  • Aceite de oliva, 1 dl
  • Curry, 1 cucharadita
  • Cúrcuma, 1 cucharadita
  • Zumo de lima, 1 cucharada
  • Cebolla morada, 1 ud
  • Almendra laminada tostada, 50 g
  • Semillas de granada, 50 g
  • Cilantro picado, al gusto
  • Sal, al gusto
  • Pimienta, al gusto

Paso 1

Precalentamos el horno a 200 ºC. Lavamos las berenjenas, las secamos, las cortamos por la mitad a lo largo y hacemos unos cortes en la pulpa formando una rejilla.

Paso 2

Colocamos las berenjenas en una bandeja, las pincelamos con parte del aceite de oliva, salpimentamos y las horneamos unos 35-40 minutos, hasta que la pulpa esté tierna y dorada.

Paso 3

Mientras se hornean, preparamos la salsa. Para ello, mezclamos en un bol los yogures griegos con el curry, la cúrcuma, el zumo de lima y una pizca de sal y pimienta hasta obtener una crema homogénea.

Paso 4

Pelamos la cebolla morada y la cortamos en juliana muy fina.

Paso 5

Sacamos las berenjenas del horno y las dejamos templar. Opcionalmente, podemos retirar un poco de la pulpa para hacer hueco para la salsa.

Paso 6

Repartimos la salsa de yogur sobre las berenjenas.

Paso 7

Terminamos con la cebolla morada, la almendra laminada tostada, las semillas de granada y el cilantro picado. Regamos con un hilo del aceite restante y servimos.

Más recetas para no freír las berenjenas

Que las berenjenas pueden quedar riquísimas sin recurrir a la fritura es algo que queda claro en cuanto uno empieza a rebuscar en el recetario internacional.

Desde Marruecos hasta Corea, la berenjena es una hortaliza que se puede acompañar con una gran variedad de especias, salsas y ahumados sin perder personalidad y sin tener que freírla.

Una de las más agradecidas llega desde Marruecos y se llama zaalouk, un guiso frío de berenjena y tomate que se cocina a fuego lento hasta convertirse en una especie de puré rústico, aliñado con comino, pimentón, ajo, cilantro y un chorro generoso de aceite. Se come untado en pan como esta fritada de calabaza.

De la cocina india llega el baingan bharta. La berenjena se asa entera hasta que la piel se arruga, se pela y se machaca, y después se saltea con cebolla, tomate, jengibre y una mezcla de especias.

En una línea algo diferente, pero igual de fácil, está la berenjena al estilo coreano o gaji-namul , que se cuece al vapor en tiras y se aliña en frío con salsa de soja, sésamo, ajo y aceite de guindilla, una guarnición ligera ideal para tener siempre a mano en la nevera.

Para quien quiera algo más elaborado, la caponata siciliana ofrece un contraste de sabores agridulce que resulta adictivo, con berenjena, apio, alcaparras, aceitunas y un toque de vinagre y azúcar que la equilibra. Es un plato que mejora de un día para otro.

Y, como prueba de lo bien que viaja esta hortaliza de un recetario a otro, la berenjena yuxiang china es un salteado delicioso con una salsa de ajo, jengibre, soja y un punto picante que la convierte en un bocado muy recomendable.