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Hay platos que se adaptan a cualquier época del año y estos calabacines salteados de hoy pertenecen a ese grupo.

En la cocina coreana existen una serie de recetas que se conocen como banchan y son pequeños platos que se suelen preparar con antelación para usarlos como acompañamientos de las comidas.

En verano suelen consumirse frías, pero, sin duda, estos calabacines recién hechos, acompañados de alguna proteína, son una receta perfecta para la cena.

Sobre los banchan coreanos ha estado hablando en algunos de sus vídeos Tebi Kim (@hamsikdang), un cocinero y músico coreano, afincado en Barcelona, que triunfa en redes sociales gracias a sus platos y a su inconfundible y relajante voz.

En su cuenta comparte recetas típicas de su país, pero siempre adaptadas para que podamos hacerlas con productos que encontramos sin problema en cualquier mercado español.

Y ahí está, a mi entender, lo más interesante de su trabajo: demostrar que la cocina no es un dogma cerrado, sino algo vivo, que viaja, se adapta y puede evolucionar sin perder la esencia de lo que deja atrás.

Una receta rica, rápida y sana

En uno de esos vídeos, el creador de contenido prepara aehobak bokkeum, calabacín salteado al estilo coreano, uno de los banchan más habituales en las mesas de Corea.

"Es un banchan que he comido muchísimo desde pequeño en casa, en el colegio y en restaurantes", cuenta Tebi, que confiesa que de niño no le entusiasmaba -"era verdura y la textura se me hacía un poco rara"- hasta que con los años acabó rindiéndose a él.

Aparte de ser una forma rápida de cocinar el calabacín para que quede más sabroso que un simple calabacín a la plancha, estamos ante un plato ligero y fácil de digerir, ideal para la hora de la cena.

El calabacín es una de las hortalizas menos calóricas que existen. Según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA), aporta apenas unas 17 kcal por cada 100 gramos y posee un contenido de agua cercano al 95 %.

La mayor parte de las calorías del plato procede de las grasas añadidas, que en el caso de esta receta son mínimas, hasta el punto de que una ración del plato terminado, servido como acompañamiento, aporta unas 72 kcal.

Receta fácil de calabacines salteados

Ingredientes

  • Calabacín, 350 g
  • Chile rojo, 1 ud (o ½ pimiento rojo si no quieres que pique)
  • Sal, ½ cucharadita
  • Ajo picado, ½ cucharadita
  • Aceite de sésamo, 1 cucharadita
  • Semillas de sésamo, 1 cucharadita
  • Aceite de oliva para saltear, al gusto
  • Arroz blanco o fideos cocidos, cantidad necesaria, opcional para acompañar

Paso 1

Cortamos el calabacín en medias lunas de medio centímetro de grosor y el chile rojo en tiras finas.

Paso 2

Salamos el calabacín y lo dejamos reposar unos 10 minutos para que suelte agua.

Paso 3

Desechamos el líquido que haya soltado y secamos un poco la superficie con papel de cocina.

Paso 4

Calentamos un poco de aceite en una sartén a fuego medio y salteamos el ajo picado.

Paso 5

Cuando empiece a desprender aroma, incorporamos el calabacín y lo salteamos hasta que quede tierno.

Paso 6

Añadimos el chile rojo y salteamos un minuto más.

Paso 7

Apagamos el fuego, agregamos el aceite de sésamo y las semillas de sésamo, mezclamos bien y servimos. Va de maravilla con arroz blanco, pero Tebi propone además una versión igual de rica que es servirlos sobre unos fideos cocidos, aliñados con salsa de soja y aceite de sésamo.

Los principios de la cocina coreana

La mesa coreana se basa en una idea muy distinta a lo que estamos acostumbrados en España, pues el menú no consta de un plato principal y algún entrante.

Es una cocina en la que los productos fermentados, como la salsa de soja, la pasta de soja doenjang o la de guindilla gochujang, están muy presentes.

Destaca por sus sabores intensos y equilibrados entre lo picante, lo salado, lo dulce y lo ácido, y con un uso muy marcado del ajo, el sésamo y la cebolleta.

Al igual que sucede en otras cocinas asiáticas, la base es un cuenco de arroz y una sopa o guiso. Y, aparte, un buen surtido de pequeños acompañamientos que se comparten.

Esos pequeños acompañamientos, que se conocen como banchan, son platos de verdura, legumbres, huevo, pescado o marisco que se sirven en raciones pequeñas y que, en muchos casos, se tienen ya preparados en la nevera para sacarlos a la hora de comer.

Son como el batch cooking coreano y estos son algunos de los más típicos:

  • Kongnamul muchim (brotes de soja aliñados). Brotes de soja en conserva, aliñados con ajo picado, cebolleta, sal, aceite de sésamo y semillas de sésamo.
  • Sigeumchi muchim (espinacas aliñadas). Escaldamos las espinacas durante 30 segundos en agua hirviendo, las refrescamos en agua fría y las estrujamos bien para eliminar el exceso de líquido. Luego las aliñamos con ajo, un poco de salsa de soja o sal, aceite de sésamo y semillas.
  • Gamja jorim (patatas glaseadas). Cortamos patatas en dados y las salteamos brevemente. Después las cocemos a fuego lento en una mezcla de salsa de soja, un poco de azúcar y agua hasta que el líquido se reduce y las envuelve en un glaseado brillante. Terminamos con semillas de sésamo.
  • Oi muchim (pepino picante). Cortamos un pepino en rodajas finas, lo salamos y lo dejamos reposar unos minutos para que suelte agua, lo escurrimos bien y lo aliñamos con gochugaru (el chile coreano), ajo, vinagre, un poco de azúcar y aceite de sésamo.