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Unos huevos fritos con patatas son uno de los platos más sencillos de la cocina española que, con muy poco, pueden convertirse en una receta que triunfa en la carta de muchos restaurantes.

Cuando se juntan con unas gambas al ajillo, nada malo puede pasar. Al contrario, el resultado no puede ser otro que un almuerzo para rebañar el plato.

La receta que os traigo hoy es de Arantza Calle Abad, una amante de la gastronomía que comparte sus recetas en Instagram a través de su perfil @digesti_on, donde atesora 1,7 millones de seguidores.

Un plato "moderno" que parece antiguo

Los huevos rotos, también llamados huevos estrellados, son huevos fritos que se sirven sobre una base de patatas fritas y se rompen sobre ellas, de manera que la yema se mezcla con las patatas.

Las variantes se cuentan por docenas. Con jamón, con chistorra, con foie, con pulpo, con setas o, como en esta ocasión, con unas gambas al ajillo.

Pero lo más curioso es que, aunque parece que es un plato con una larga tradición, su popularidad se la debemos a Casa Lucio, el restaurante que Lucio Blázquez abrió en 1974 en la calle Cava Baja, en el barrio madrileño de La Latina.

Lucio, nacido en 1933 en Serranillos (Ávila), había empezado a trabajar con 12 años en el Mesón del Segoviano, la casa de comidas que ocupaba ese mismo local y, al jubilarse su dueña, decidió quedárselo para emprender su propio negocio.

Sus huevos estrellados se convirtieron en el plato más conocido de la casa y en una referencia de la gastronomía de la capital. En febrero de 2023, el Ayuntamiento de Madrid colocó una placa conmemorativa en la fachada del restaurante, y el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, definió a Blázquez como "el kilómetro cero de la gastronomía en Madrid".

Receta de gambas al ajillo con patatas y huevos fritos

Ingredientes

  • Gambas o gambones, 500 g
  • Patata grande, 1 ud
  • Huevos, 2 ud
  • Ajo, 3 dientes
  • Guindillas secas, 2 ud
  • Brandy o coñac, 30 ml
  • Perejil fresco picado, 1 cucharada
  • Sal, al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra, cantidad necesaria

Paso 1

Pelamos la patata y la cortamos en láminas muy finas con una mandolina.

Paso 2

Lavamos las láminas en varias aguas, hasta que el agua salga transparente, y las secamos bien con papel de cocina.

Paso 3

Calentamos suficiente aceite en una sartén a 150 ºC y freímos las patatas por tandas hasta que estén doradas y crujientes. Las sacamos a una rejilla y les añadimos sal al gusto.

Paso 4

Pelamos las gambas y cortamos los ajos en láminas del mismo grosor, ni muy finas ni muy gruesas.

Paso 5

Calentamos un poco más de aceite en una cazuela a 150-160 ºC y añadimos los ajos y las guindillas.

Paso 6

Cuando los bordes de los ajos empiezan a dorarse, incorporamos las gambas y sazonamos. A los 30 segundos, les damos la vuelta.

Paso 7

Añadimos el brandy y dejamos que se evapore el alcohol durante 1 minuto. Apagamos el fuego y espolvoreamos el perejil.

Paso 8

Finalmente, en el mismo aceite que hemos frito las patatas, freímos los huevos de uno en uno, rociando la clara con el aceite durante unos 15 segundos.

Paso 9

Colocamos las patatas en la base del plato, ponemos encima los huevos fritos y terminamos con las gambas al ajillo escurridas. El aceite de las gambas podemos guardarlo en un recipiente hermético en la nevera o en el congelador y usarlo posteriormente para algún guiso.

Preguntas frecuentes sobre los huevos

¿Qué significan las letras S, M, L y XL de los cartones de huevos? Indican el peso de cada huevo, según la normativa europea de comercialización. Los XL pesan 73 g o más; los L, entre 63 y 73 g; los M, entre 53 y 63 g; y los S, menos de 53 g. Es importante saber que más grande no implica mejor calidad.

¿Qué quiere decir el código impreso en la cáscara de los huevos? Es un código de trazabilidad que nos da pistas sobre el origen del huevo.

El primer número indica el sistema de cría de la gallina: 0, producción ecológica; 1, gallinas camperas; 2, gallinas sueltas en el gallinero; y 3, gallinas criadas en jaulas acondicionadas.

Después aparecen las letras del país (ES en el caso de España), los números de la provincia y del municipio, y la identificación de la granja, según el Real Decreto 1027/2024.

¿Por qué en el supermercado los huevos no están refrigerados y en casa se recomienda guardarlos en la nevera? La normativa europea establece que los huevos se almacenen y transporten hasta su venta a una temperatura preferiblemente constante y que, en general, no se refrigeren antes, porque los cambios bruscos de temperatura pueden provocar condensación de agua en la cáscara y favorecer el paso de microorganismos.

Una vez en casa, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda guardarlos en el frigorífico lo antes posible y mantenerlos refrigerados hasta su consumo.

¿Hay que lavar los huevos antes de guardarlos? No. La AESAN advierte de que lavarlos antes de almacenarlos facilita la entrada de microorganismos en su interior.

¿Qué indica la fecha de consumo preferente? En los huevos de gallina, la fecha de consumo preferente se fija en un máximo de 28 días desde la puesta, y ese es también el plazo máximo para que lleguen al consumidor, según recoge la AESAN.