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Si piensas que la lasaña es un plato que no tiene cabida en las cenas por lo pesada que es y por lo que se tarda en hacerla, quédate porque esta receta es para ti.
La lasaña tradicional resulta laboriosa y contundente, pero la versión que te proponemos hoy se hace rápido y sin esfuerzo, con pocos ingredientes y verduras escondidas.
Es una receta perfecta para familias con niños o adultos a los que les cuesta comer verduras porque piensan que son un aburrimiento.
La idea es de Belén, la cocinera y nutricionista que publica sus recetas en el perfil de TikTok @bega_nutricion, donde comparte ideas de comidas y cenas rápidas y equilibradas que se pueden preparar con los ingredientes que solemos tener en la despensa.
En su vídeo la presenta directamente como "idea de cena", porque a diferencia de la lasaña tradicional, se trata de una receta mucho más ligera y fácil de digerir que no afectará al descanso nocturno.
El truco: 'secar' el calabacín en el microondas
Lo que hay que tener en cuenta es que, como el calabacín es agua en más de un 90 %,. si se monta la lasaña con el calabacín en crudo, toda esa agua va a salir durante el gratinado y acabaremos con una sopa de calabacín.
El truco es cocinar las láminas durante un minuto en el microondas para que se ablanden y suelten buena parte del líquido, así podremos secarlas con papel absorbente para que el líquido no nos agüe la cena.
Este pequeño paso que es el secreto para conseguir un buen resultado.
Con el calabacín ya preparado, el resto de la receta es tan fácil como mezclar los ingredientes del relleno, montar la lasaña y cocinarla 5 minutos en la freidora de aire para que se funda el queso. Si no tienes freidora de aire, el grill del microondas también sirve.
La ventaja es que ninguno de los dos necesita precalentarse para esta receta, pero si no tienes opción de usarlos, el grill de un horno normal también es válido.
¿Cómo hacer lasaña de calabacín?
Ingredientes
- Calabacín, 1 ud
- Atún en conserva, 2 latas escurridas
- Huevo cocido, 1 ud
- Queso cottage, 2 cucharadas
- Tomate frito sin azúcar añadido, 4 cucharadas
- Queso rallado, al gusto
Paso 1
Lavamos el calabacín y lo laminamos a lo largo lo más fino que podamos, con mandolina o con un pelador de verduras.
Paso 2
Extendemos las láminas sobre un plato, sin amontonarlas demasiado, y las llevamos al microondas un minuto. Deben quedar flexibles, no cocidas del todo. Las secamos bien con papel absorbente.
Paso 3
Preparamos el relleno, para ello ponemos el atún bien escurrido, el huevo cocido picado, el queso cottage y el tomate frito, y lo mezclamos todo bien.
Paso 4
Montamos la lasaña en un recipiente apto para airfryer u horno. Empezamos con una base de tomate frito en el fondo para que la primera capa no se pegue y vamos alternando láminas de calabacín y mezcla de atún hasta terminar el relleno.
Paso 5
Cubrimos la superficie con queso rallado y llevamos el recipiente a la airfryer cinco minutos, hasta que el queso esté fundido y ligeramente dorado.
Una cena saciante que no resulta pesada
Lo mejor de esta receta es que con las dos latas de atún, el huevo y el queso cottage, la receta aporta proteína de alto valor biológico que es algo con lo que muchas veces fallamos en las cenas.
El calabacín, por su parte, aporta volumen y fibra con muy pocas calorías, así que te puedes servir una porción generosa que no te deje con esa sensación de casi no haber cenado.
En cuanto al tomate frito, si se usa una conserva comercial, conviene elegir una que solo lleve tomate, aceite de oliva, sal y un corrector de acidez que garantice su seguridad alimentaria, sin azúcares añadidos.
