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Casi todos tenemos en el recuerdo algún plato que nuestra abuela cocinaba mejor que nadie, pero nunca hemos sido capaces de hacerlo porque nunca le pedimos la receta.
Eso es algo que no le va a pasar a Fran Riera, un creador de contenido gastronómico aragonés que se ha propuesto recopilar y compartir todas las recetas de su abuela Asun.
Recetas que nunca han aparecido en un libro, pero que también merecen su espacio, como estas pechugas de pollo en salsa de manzana.
Con este plato ha inaugurado en su perfil de Instagram (@franriera) una serie titulada El recetario de mi abuela Asun, en la que quiere, según explica, "guardar, hacer y escribir todas las recetas que mi abuela solo tiene en su memoria".
El pollo, la carne fresca más consumida en España
Según los datos del Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (La alimentación mes a mes, enero de 2025), cada español consumió en casa 12,66 kilos de carne fresca de pollo entre febrero de 2024 y enero de 2025.
Este dato la sitúa como la carne fresca con mayor consumo per cápita, por delante del cerdo (9,42 kilos) y del vacuno (3,95 kilos).
En ese periodo, los hogares compraron 593,6 millones de kilos de pollo, un 6,6 % más que en los doce meses anteriores.
Es también la carne fresca cuyo consumo experimentó un mayor crecimiento, por encima del cerdo (4,7 %) y del vacuno (3,6 %). Más de cuatro de cada diez kilos de carne fresca que se compran para casa son de pollo, y el 98,1 % de los hogares lo compró al menos una vez en esos doce meses.
Una carne rica en nutrientes y baja en grasas
La Fundación Española de la Nutrición (FEN) en el libro de La Alimentación Española, señala que la carne de pollo contiene proteínas de alto valor biológico, por su contenido en aminoácidos esenciales.
La considera una carne magra, sobre todo cuando se consume sin piel, que es donde se concentra una parte importante de la grasa. Por el contrario, la pechuga es la pieza con menos grasa y es mayoritariamente monoinsaturada, con el ácido oleico como componente principal, según la FEN.
En cuanto a micronutrientes, el pollo es fuente de fósforo, que contribuye al mantenimiento de huesos y dientes, y de vitaminas del grupo B, en especial niacina y vitamina B6.
Por otro lado, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda un máximo de tres raciones de carne a la semana, de 100 a 125 gramos cada una, y priorizar las carnes de ave, como el pollo, y de conejo.
Receta de pechugas de pollo en salsa
Ingredientes
- Filetes de pechuga de pollo, 500 g
- Pimientos rojos, 2 ud
- Cebolla, 1 ud
- Ajo, 1 diente
- Manzanas, 2 ud
- Harina de trigo, 50 g
- Vermut, coñac o vino, 80 ml
- Aceite de oliva, cantidad suficiente
- Sal, al gusto
Paso 1
Salamos los filetes de pechuga, los pasamos por la harina y sacudimos el exceso.
Paso 2
Calentamos aceite en una sartén a fuego medio-alto y cocinamos los filetes unos 2 minutos por cada lado, hasta que estén dorados. Los reservamos sobre papel absorbente o sobre una rejilla.
Paso 3
Pelamos la cebolla y el ajo, retiramos el tallo y las semillas de los pimientos y troceamos todo.
Paso 4
Calentamos un par de cucharadas de aceite en una sartén amplia y pochamos las verduras a fuego medio-bajo durante unos 20 minutos, hasta que estén muy tiernas.
Paso 5
Pelamos y retiramos el corazón de las manzanas, las troceamos y las añadimos a la sartén. Cocinamos 10 minutos, hasta que se ablanden.
Paso 6
Añadimos 80 ml de vermut, coñac o vino y cocinamos unos 5 minutos, hasta que el líquido se haya reducido casi por completo y el sofrito deje de oler a alcohol.
Paso 7
Trituramos la salsa con la batidora y la pasamos por un colador fino.
Paso 8
Devolvemos la salsa a la sartén, incorporamos las pechugas y cocinamos a fuego bajo durante 5 minutos.
Otras recetas con pollo en el recetario clásico español
El pollo no siempre ha sido una carne de diario en España. Tal y como recoge el libro La alimentación española, de la Fundación Española de la Nutrición, hace unas décadas se consideraba un manjar que se reservaba para celebrar ocasiones especiales.
Todo cambió cuando la industria empezó a criar aves de forma intensiva. El pollo se abarató, su consumo empezó a crecer hasta el punto de que hoy es la carne fresca que más se consume en los hogares.
En el recetario clásico español hay muchas formas de cocinarlo, y estas son algunas de las más conocidas.
El pollo al chilindrón es una de esas recetas que ocupan un puesto de honor dentro de la lista de recetas españolas con nombre propio. Es un guiso típico de Aragón, Navarra y La Rioja y, para prepararlo, hay que dorar los trozos de pollo en aceite de oliva y reservarlos.
Después, en el mismo aceite, se sofríen la cebolla, el ajo, el pimiento rojo y unos tacos de jamón serrano. Se añade tomate triturado y, cuando el sofrito está hecho, se incorpora de nuevo el pollo para que termine de guisarse a fuego lento.
En el pollo en pepitoria, otro de los grandes clásicos, los trozos de pollo se enharinan y doran. A continuación, en el mismo aceite se sofríen cebolla y ajo. Luego se reincorporan los trozos de pollo y se añaden vino blanco y caldo para terminar el guiso.
Al final se añade un majado de almendras fritas, azafrán y yemas de huevo cocido que espesa la salsa y le da su color amarillo característico.
El pollo al ajillo es una de las preparaciones más sencillas. Se corta el pollo en piezas pequeñas y se fríe a fuego medio en aceite de oliva con una cabeza de ajos, con los dientes aplastado. Cuando el pollo está dorado, se añade vino blanco y se deja reducir. Hay quien incorpora también laurel, guindilla o perejil.
El pollo en escabeche se cocina y se conserva durante días gracias al vinagre. Primero se dora el pollo y después se cuece a fuego lento en una mezcla de aceite de oliva, vinagre, vino blanco, ajo, laurel y pimienta en grano; algunas versiones añaden cebolla y zanahoria.
Aguanta varios días en la nevera y se puede comer frío, por lo que es ideal para ensaladas, huevos rellenos, etc.
