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Si piensas que un huevo duro solo puede rellenarse o usarse para adornar una ensalada, quédate, porque esta receta es para ti.

Como digo siempre que hablo de recetas con huevos duros, se trata de un alimento que siempre deberíamos tener en la nevera, porque los huevos cocidos y sin pelar, aguantan hasta 7 días en la nevera.

Pero, incluso sin ahorrarnos ese paso previo, esta receta de huevos guisados que propone Darío Escudero, es una de las formas más elegantes y sabrosas de comer huevos ahora que empieza la temporada de otoño-invierno.

Darío, albañil de profesión y cocinero aficionado, comparte sus recetas en @gijonudo, un perfil de Instagram en el que cuenta con 233.000 seguidores y, en esta ocasión, comparte una receta que no puede ser más sencilla.

El huevo, una proteína de referencia

Según las Tablas de Composición de Alimentos de Moreiras et al. (2013), recogidas en el libro La alimentación española, un huevo mediano de 64 gramos aporta 84 kcal y 7 gramos de proteína.

La FAO toma esa proteína como referencia para valorar la de otros alimentos, porque contiene todos los aminoácidos esenciales en proporciones equilibradas.

Un huevo, además, cubre alrededor del 70 % de la ingesta diaria recomendada de vitamina B12 (1,4 de 2 microgramos) y aporta vitamina A, vitamina D, riboflavina y folatos.

Entre los minerales destacan el fósforo, el yodo y el selenio, y la yema contiene luteína y zeaxantina, dos pigmentos con acción antioxidante.

Casi toda la grasa del huevo está en la yema, y en ella predominan los ácidos grasos monoinsaturados sobre los saturados. En cuanto al colesterol, que siempre le ha dado cierta mala fama a los huevos, los estudios más recientes han revelado que, si bien su contenido es alto en este compuesto, no supone un problema en personas sanas.

Receta de huevos guisados con langostinos

Ingredientes

  • Huevos, 10 ud
  • Langostinos, 300 g
  • Ajo, 3 dientes
  • Cebolla, 1 ud
  • Harina, 1 cucharada sopera
  • Vino blanco, 100 ml
  • Caldo de pescado o de verduras, 400 ml
  • Guisantes, 150 g
  • Espárragos, 6 ud
  • Perejil fresco picado, 1 cucharada
  • Aceite de oliva, 3 cucharadas
  • Vinagre, 1 cucharada
  • Agua, 2 l
  • Sal, cantidad necesaria

Paso 1

Ponemos en una olla el agua con 1 cucharadita de sal y el vinagre. Cuando empieza a hervir, bajamos el fuego, añadimos los huevos y los cocemos 12 minutos.

Paso 2

Pasamos los huevos a un recipiente con agua fría, los pelamos, los cortamos por la mitad y los reservamos.

Paso 3

Separamos las cabezas de los langostinos y pelamos las colas.

Paso 4

En otra olla calentamos el aceite a fuego medio con las cabezas y una pizca de sal. Cuando desprenden aroma, a los 3 o 4 minutos, las aplastamos con una cuchara de madera, las retiramos y las desechamos.

Paso 5

En ese aceite salteamos las colas de los langostinos 2 minutos, las sacamos y las reservamos.

Paso 6

Añadimos los ajos y la cebolla picados y una pizca de sal. Pochamos a fuego medio-bajo unos 10 minutos, hasta que la cebolla esté transparente.

Paso 7

Incorporamos la harina y removemos durante 2 minutos. Vertemos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol, unos 2 minutos.

Paso 8

Añadimos el caldo, los huevos y los guisantes, y cocemos 10 minutos a fuego suave.

Paso 9

Incorporamos los langostinos, los espárragos y el perejil. Rectificamos de sal, dejamos 2 minutos más al fuego y servimos.

Otras recetas con huevos duros para cocinar en septiembre

Si aún no te he convencido de que los huevos duros son un pequeño salvavidas proteico, aquí te dejo otras cuantas recetas que te harán más llevadero este arranque del otoño:

  • Ensalada de huevo duro y garbanzos. Pelamos los huevos duros y los cortamos en cuartos. Los mezclamos en un bol con garbanzos cocidos, pepino en dados, pimiento rojo picado y un poco de perejil fresco. Aliñamos con aceite de oliva, vinagre, sal y pimienta. Mezclamos suavemente y servimos fría.
  • Ensalada de patata, judías verdes y huevo. Cortamos unas patatas cocidas -pueden ser en conserva- en dados, mezclamos con judías verdes cocidas, huevo duro troceado, cebolleta y aceitunas negras. Aliñamos con aceite de oliva, vinagre y sal.
  • Tostas de huevo duro y queso fresco. Tostamos unas rebanadas de pan integral y colocamos encima queso fresco en láminas. Añadimos huevo duro rallado o en rodajas, unas hojas de rúcula y un chorrito de aceite de oliva. Terminamos con pimienta negra recién molida.
  • Crema fría de pepino con huevo duro. Trituramos pepino pelado con yogur natural, unas gotas de limón, aceite de oliva, sal y pimienta. Servimos la crema bien fría y añadimos por encima huevo duro picado, eneldo o perejil y un chorrito de aceite.
  • Cogollos con huevo duro y salmón. Separamos las hojas de unos cogollos y las usamos como base. Colocamos encima huevo duro picado, tiras de salmón ahumado, pepino en dados y una cucharadita de yogur con sal, pimienta y limón. Terminamos con eneldo o cebollino picado.