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Comer calabacín de forma saludable no tiene que ser sinónimo de recurrir siempre a una crema o a unas tristes rodajas a la plancha.

Un buen ejemplo es esta receta de calabacines crujientes que se cocinan en la sartén con apenas unas gotas de aceite y resultan adictivos.

Esa es la idea detrás del hobak jeon, una receta coreana que Coqui, cocinera china criada en España y conocida en Instagram como @cocinaconcoqui, propone preparar en uno de los vídeos compartidos en sus redes sociales.

Una receta que recuerda al calabacín rebozado y frito, tan clásico de las abuelas españolas y tan irresistible, pero que también puede prepararse en versión saludable, sin frituras y sin complicaciones.

Una hortaliza reinventada en Italia

Aunque hoy lo asociamos a la dieta mediterránea, el calabacín pertenece a la especie Cucurbita pepo, originaria de Mesoamérica.

Las calabazas de esta familia se cultivan en el continente americano desde hace miles de años y llegaron a Europa tras los primeros viajes a América en el siglo XVI, para empezar a integrarse poco a poco en las cocinas del sur del continente.

Sin embargo, el calabacín tal y como lo conocemos, tierno, alargado y de piel fina, es, en realidad, una selección relativamente moderna.

Se desarrolló en Italia durante el siglo XIX, en la zona de Lombardía, y de ahí procede su nombre internacional, zucchini, diminutivo de la palabra italiana para calabaza. Los franceses lo bautizaron courgette y en España se impuso el término calabacín.

Desde entonces se ha convertido en un básico de la huerta en toda la cuenca mediterránea. Su sabor suave y su textura lo hacen un lienzo perfecto para recetas de todo tipo, desde cremas y salteados hasta guarniciones como esta que propone Coqui.

Calabacín ligero y crujiente

La receta tiene poco misterio, pero sí un par de detalles importantes.

El primero es salar las rodajas de calabacín y dejarlas reposar unos diez minutos. Durante ese tiempo, el calabacín expulsará parte del agua que contiene y eso ayudará a que, al cocinarse, no se cueza.

El segundo paso es un rebozado ligero de harina y huevo batido, que será lo que forme la costra crujiente que buscamos.

Como no es un rebozado al uso, no hace falta llenar la sartén de aceite para freír el calabacín como si fuera una croqueta. Basta con una sartén antiadherente, una capa ligera de aceite y fuego medio-bajo.

"Mi único consejo aquí es que lo hagas en una sartén antiadherente, porque si no, la experiencia puede ser terrorífica", bromea Coqui.

De esta manera tenemos todo lo que hace delicioso al calabacín rebozado, pero sin que sea una fritura pesada.

Algo que se agradece en una hortaliza como esta, que aporta solo unas 17 kcal por cada 100 gramos y está compuesta en gran medida por agua.

A eso se suma que el calabacín es barato, fácil de encontrar durante prácticamente todo el año y con un sabor lo bastante neutro como para admitir todo tipo de acompañamientos.

Ingredientes para hacer calabacines crujientes coreanos

Para el calabacín

  • Calabacín, 1 ud
  • Harina de trigo, 2 cucharadas
  • Huevo, 1 ud
  • Aceite de oliva, cantidad suficiente
  • Sal, una pizca

Para la salsa

  • Salsa de soja, 1 cucharada
  • Vinagre blanco, 1 cucharada
  • Sésamo, 1 cucharadita (opcional)
  • Ajos tiernos picados, 1 cucharadita (opcional)

Paso 1

Cortamos el calabacín en rodajas de medio centímetro de grosor aproximadamente. Espolvoreamos una pizca de sal por ambos lados y dejamos reposar 10 minutos.

Paso 2

Secamos el exceso de agua que han soltado las rodajas con papel de cocina. No es necesario que queden completamente secas.

Paso 3

Enharinamos las rodajas de calabacín por ambos lados. Nos aseguraremos de que quedan bien cubiertas. Sacudimos para retirar el exceso de harina.

Paso 4

Batimos el huevo en un plato hondo. Calentamos una sartén antiadherente a fuego medio y añadimos una fina capa de aceite de oliva.

Paso 5

Pasamos las rodajas enharinadas por el huevo batido y las colocamos en la sartén. Cocinamos unos 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén bien doradas. Si fuese necesario podemos añadir un poco más de aceite.

Paso 6

Preparamos la salsa mezclando la soja, el vinagre blanco, el sésamo y los ajos tiernos picados.

Paso 7

Servimos el calabacín rebozado acompañado de la salsa y, si lo deseamos, un bol de arroz blanco.

El jeon: tradición coreana para cocinar verduras

Aunque pueda recordar al clásico calabacín rebozado español, la receta pertenece a una tradición mucho más amplia dentro de la cocina coreana.

El término jeon engloba diferentes ingredientes cubiertos con harina y huevo y cocinados en la sartén. Existen versiones con verduras, carne, pescado, marisco o tofu, y una de sus características es precisamente que no se fríen en grandes cantidades de aceite.

El hobak jeon es una de las variantes más sencillas. Hobak es el término coreano que se utiliza para diferentes tipos de calabaza y calabacín, de ahí el nombre de esta variante.

Se suelen preparar en festividades importantes como el Chuseok, la celebración de la cosecha, o el Año Nuevo Lunar. Pero el jeon tampoco está reservado para ocasiones especiales, en el día a día puede aparecer como banchan, esos pequeños platos que acompañan al arroz y que forman una parte fundamental de la mesa coreana.

La creciente popularidad de la cultura coreana ha ayudado a que este tipo de recetas salgan de su contexto original y circulen con facilidad por redes sociales y cocinas de todo el mundo.

Además, series como El juego del calamar, películas como Parásitos y el fenómeno global del hallyu han despertado también curiosidad por una gastronomía que hasta hace pocos años apenas tenía presencia en España.