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Atún, a veces salsa de tomate, unas tiras de pimiento asado y mucha mayonesa. Puede que esa sea la foto que registra el imaginario colectivo de unos huevos rellenos.

Aperitivo de celebraciones familiares en España durante décadas, los huevos rellenos son un plato que no ha pasado de moda y nos siguen solucionando comidas sin desequilibrar el presupuesto y sin exigir horas de cocina.

Pero la receta admite muchas variaciones y presentaciones, hasta el punto de que también están buenísimos en versión caliente, como estos huevos rellenos gratinados con bechamel de calabacín.

La propuesta es de María Pelazas, la cocinera y divulgadora gastronómica tras el perfil de Instagram @mariapelazas, especializada en alimentación keto y recetas saludables y disfrutonas bajas en carbohidratos.

Ella misma reconoce tener "200 versiones" distintas de huevos rellenos guardadas, pero nunca se le había ocurrido prepararlos calientes hasta este verano.

Una bechamel sin harina, pero igual de cremosa

El truco de estos huevos es sustituir la mayonesa por bechamel, pero una bechamel en la que se sustituye el clásico roux de mantequilla y harina por calabacín cocido, que mezclado con nata para montar y queso crema, aporta una cremosidad muy parecida a la de una bechamel tradicional.

Solo hay que asegurarse de escurrir muy bien la pulpa del calabacín para que la salsa no quede aguada.

Pero una vez que la tengamos hecha nos servirá no solo para hacer huevos rellenos, sino que podremos usarla en canelones, lasañas o en platos de verduras, como una coliflor con bechamel o unas espinacas a la crema.

Cómo hacer huevos rellenos gratinados

Para la bechamel de calabacín

  • Calabacín, 400 g
  • Mantequilla, 20 g
  • Queso crema, 80 g
  • Nata para montar, 200 ml
  • Sal, al gusto
  • Nuez moscada, al gusto

Para los huevos rellenos

  • Huevos, 4 ud
  • Atún, 2 latas de las ovaladas
  • Champiñones, 200 g
  • Aceitunas, 50 g
  • Tomate frito casero, 100 g
  • Sal, al gusto
  • Orégano, al gusto
  • Queso rallado para gratinar, al gusto

Paso 1

Pelamos y cortamos el calabacín, y lo cocemos en agua unos 15 minutos, hasta que quede bien blandito.

Paso 2

Colamos a conciencia para que la bechamel no quede aguada y lo salteamos brevemente con la mantequilla.

Paso 3

Añadimos la nata para montar y el queso crema, salpimentamos con sal y una buena cantidad de nuez moscada, y trituramos todo junto hasta conseguir una textura fina sin grumos.

Paso 4

Cocemos los huevos unos 10 minutos, los enfriamos, los pelamos y los cortamos por la mitad.

Paso 5

Retiramos las yemas con cuidado y las mezclamos con el resto de los ingredientes del relleno, una pizca de sal y un toque de orégano, hasta tener una mezcla homogénea.

Paso 6

Rellenamos generosamente cada mitad de huevo, sin miedo a que sobresalga.

Paso 7

En una fuente de horno, extendemos una base de bechamel de calabacín, colocamos los huevos rellenos encima y los cubrimos con el resto de la bechamel.

Paso 8

Rallamos queso por encima y horneamos unos diez minutos, hasta que el queso se funda y empiece a dorarse.

Más recetas fáciles con calabacín que te resuelven la comida

El calabacín es una de esas hortalizas que dan juego en un montón de recetas distintas y que como no sabe mucho a verdura, es también de las que le gustan a casi todo el mundo.

El zarangollo murciano es una de las recetas más sencillas y sabrosas que podemos preparar sin mucha complicación. Solo hay que pochar lentamente cebolla cortada en juliana con un poco de aceite de oliva, añadir el calabacín en dados pequeños y cocinar hasta que quede muy tierno.

Cuando las verduras estén listas, incorporamos los huevos batidos y removemos a fuego suave hasta que cuajen ligeramente hasta tener un revuelto cremoso.

Otra opción muy fácil son los rollitos de calabacín . Cortamos el calabacín en láminas finas a lo largo, las cocinamos unos minutos en una sartén y colocamos encima un poco de queso crema, jamón cocido, salmón ahumado o unas verduras picadas. Enrollamos y servimos, así de sencillo.

También podemos preparar unas tortitas de calabacín . Rallamos el calabacín, lo escurrimos bien para eliminar el exceso de agua y lo mezclamos con huevo, un poco de harina, queso rallado y sal.

Formamos pequeñas porciones y las doramos en una sartén con unas gotas de aceite hasta que estén crujientes por fuera. Podemos acompañarlas con salsa de yogur, queso crema o una salsa de tomate.

Otra idea sencilla es preparar unos espaguetis de calabacín con pesto. Cortamos el calabacín en tiras finas con un espiralizador o un pelador y las salteamos apenas un par de minutos para que se mantengan firmes.

Añadimos pesto, unos tomates cherry cortados por la mitad y un poco de parmesano rallado, y servimos inmediatamente.

También podemos hacer unas minipizzas de calabacín . Cortamos el calabacín en rodajas gruesas, las cocinamos unos minutos y colocamos encima un poco de tomate, mozzarella y orégano.

Gratinamos hasta que el queso se funda y servimos calientes. Podemos añadir aceitunas, atún, jamón o cualquier otro ingrediente que tengamos a mano.