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No todas las croquetas empiezan por una bechamel, así que, si tu excusa para no hacerlas en casa es la pereza que te da estar pesando ingredientes y removiendo la masa hasta que queda en su punto, con esta receta tienes la solución.
Se trata de unas croquetas hechas con puré de patata y rellenas de queso, unas bolas de puré cremoso con un corazón de queso fundido envueltas en un rebozado que cruje al morderlo.
La receta es de Samantha Vallejo-Nágera, cocinera, jurado de MasterChef España hasta el año pasado y fundadora del catering Samantha de España.
¿Qué queso poner en el relleno?
La gracia de esta receta está en que al morder nos encontremos el queso fundido en el interior, por eso conviene saber qué queso elegir ya que es imprescindible que funda bien. No todos los quesos se comportan igual.
Los quesos curados como el manchego aportan mucho sabor, pero funden regular ya que al derretirse y sueltan grasa, pero no forman ese hilo de queso que buscamos.
Los quesos tiernos poco curados como gouda, edam o havarti son una buena elección. La mozzarella fior de latte, la que se vende rallada en seco para pizzas, también dará bien resultado.
Lo importante es que sea queso de verdad, no quesitos ni lonchas tipo tranchetes, pues esos al fundirse tienen una textura de crema mucho más líquida.
¿Cómo hacer croquetas sin bechamel?
Para la masa
- Patatas medianas, 3 ud
- Queso rallado, 75 g, para la masa
- Queso rallado, cantidad necesaria para el relleno
- Fécula de maíz, 2 cucharadas
- Cebolla en polvo, 1 cucharadita
- Ajo en polvo, 1 cucharadita
- Azúcar glas, 1 cucharadita
- Pimienta negra, 1 cucharadita
- Pimentón, 1 cucharadita
- Sal, al gusto
Para el rebozado
- Harina, cantidad necesaria para rebozar
- Huevo batido, 2 ud
- Panko o pan rallado, cantidad necesaria para rebozar
- Aceite de oliva suave o de girasol, cantidad necesaria para freír
Paso 1
Cocemos las patatas enteras y con piel en abundante agua con sal, entre 25 y 35 minutos según el tamaño, hasta que al pincharlas con un cuchillo no ofrezcan resistencia.
Paso 2
Las escurrimos y las dejamos enfriar por completo. Después las pelamos y las pasamos por el pasapurés.
Paso 3
Mezclamos el puré frío con la cebolla en polvo, el ajo en polvo, el azúcar glas, la pimienta, el pimentón, la sal y la fécula de maíz.
Paso 4
Añadimos el queso rallado y trabajamos hasta obtener una masa homogénea que se despegue de las manos.
Paso 5
Formamos el relleno apretando trocitos de queso entre los dedos hasta conseguir bolitas del tamaño de una avellana.
Paso 6
Nos enharinamos ligeramente las manos. Cogemos una porción de masa, la aplastamos sobre la palma, colocamos la bolita de queso en el centro, cerramos y boleamos hasta que no quede ninguna grieta.
Paso 7
Pasamos cada bola por harina, luego por huevo batido y por último por el panko, presionando para que las escamas se agarren bien por toda la superficie.
Paso 8
Dejamos reposar las bolas rebozadas en la nevera entre 15 y 30 minutos. Esto resecará ligeramente el rebozado y ayudará a que no se abran en la sartén.
Paso 9
Freímos en aceite abundante y bien caliente, a unos 180 ºC, en tandas de tres o cuatro piezas para que la temperatura no baje.
Paso 10
Las sacamos cuando estén doradas por fuera y las dejamos escurrir sobre un colador.
Más recetas para aprovechar las patatas cocidas que sobran
Estas croquetas que propone Samantha Vallejo-Nágera son una de las mejores ideas para dar salida a unas patatas cocidas que hayan sobrado, pero no es la única opción.
La ensaladilla rusa, ahora en verano, es lo primero que nos viene a muchos a la cabeza. Se puede hacer una versión rápida aplastando las patatas ligeramente con un tenedor y mezclándolas con zanahoria rallada, atún, huevo duro y mayonesa.
Las papas aliñás son la solución para cuando no te quieres complicar. Se cortan en dados algo gruesos y se aliñan, preferiblemente cuando aún están templadas, con cebolleta, perejil, aceite y vinagre.
La ensalada campera es de algún modo la versión más ilustrada de las anteriores, con tomate, pimiento verde, cebolla, atún, huevo duro y aceitunas, y con el aceite de la lata de atún como parte del aliño.
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Y para salir del paso en cinco minutos quedan las patatas alioli típicas de los bares, que se hacen mezclando los dados de patata fría con alioli, o con mayonesa y un diente de ajo majado.
