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Hay días en los que la prisa manda, pero el hambre no perdona. Por eso esta receta de pollo en salsa, que parece de comida de domingo, pero hecha en tiempo récord, es de esas que nunca deben faltar en un recetario familiar.
La propuesta es de Lourdes Álvarez, que es madre de 11 hijos y está al frente del perfil de Instagram @solosomos13, donde ha conseguido reunir a una legión seguidores con recetas sencillas, listas de la compra y trucos para sacar adelante una familia numerosa sin que el presupuesto se dispare.
Madrileña afincada en Valencia, ha convertido en su seña de identidad esa cocina de andar por casa que consiste en dar de comer bien a mucha gente todos los días, y bien, tirando de lo que hay en la despensa.
La receta que propone es de su vecina Isabel, que según cuenta Lourdes "cocina que te mueres", y por eso la presenta con la humildad habitual del género: "a mí no me sale ni en comparación, pero está muy bueno".
Pero lo que más nos interesa es que se hace rápido, no necesita horno ni hace falta ser un cocinero experto, pues se hace todo en una olla y de una tacada.
El truco: olla exprés y huevo duro
La clave de esta receta es que se hace todo en una olla exprés, que es uno de los mejores inventos para los días con prisa. Al cerrar la olla, la presión eleva la temperatura del vapor por encima de los cien grados y el pollo se hace en mucho menos tiempo que en una olla convencional y queda igual de jugoso.
Por otro lado, están los dos huevos duros de los que habla Lourdes, un truco de su vecina para que el guiso quede trabado y con cuerpo, pues la yema de huevo cocida actúa como espesante natural y convierte el caldo en una salsa cremosa que envuelve al pollo.
Lo ideal es triturar los huevos enteros en el último minuto con un poco de caldo y devolverlos a la olla para que quede una textura fina, pero si no sobra el tiempo, se pueden añadir bien picados, aunque advierte que la primera opción es espectacular.
Ingredientes
- Contramuslos de pollo, 8 ud
- Aceite de oliva virgen extra, 1 chorro
- Cebolla dulce o cebolleta, 1 ud
- Clavos de olor, 4 ud
- Hoja de laurel, 1 ud
- Pimentón dulce de la Vera, 1 cucharadita colmada
- Tomate triturado, 1 lata grande, 800 g
- Azúcar, 1 cucharada, opcional
- Huevos duros, 2 ud
- Sal, al gusto
Paso 1
Ponemos un chorro de aceite de oliva virgen extra en la olla exprés y la llevamos al fuego.
Paso 2
Echamos los contramuslos con un poco de sal y les damos un par de vueltas. No hay que freírlos, solo dejar que se doren bien para que cojan sabor.
Paso 3
Pelamos la cebolla, la partimos por la mitad y la incorporamos a la olla.
Paso 4
Añadimos los clavos y la hoja de laurel.
Paso 5
Espolvoreamos el pimentón de la Vera y removemos rápido para que no se queme y rectificamos de sal.
Paso 6
Vertemos la lata entera de tomate triturado y damos una vuelta para que se integre todo.
Paso 7
Opcionalmente, agregamos una cucharada de azúcar para corregir la acidez del tomate.
Paso 8
Cerramos la olla y esperamos a que suba la válvula y dejamos que se cocine el tiempo que indique el fabricante para este tipo de carne.
Paso 9
Mientras tanto, cocemos los huevos aparte durante 9-10 y los pelamos.
Paso 10
Al abrir la olla, trituramos los huevos con un poco de caldo y devolvemos la mezcla a la olla. Servimos bien caliente.
¿Con qué acompañar este guiso de pollo?
El pollo en salsa admite casi cualquier guarnición que sirva para absorber la salsa.
Un arroz blanco es siempre bien recibido y se tarda lo mismo en hacer para uno que para 10 porque no hay que pelar ni trocear. Basta rehogar el arroz un minuto en un poco de aceite con un diente de ajo laminado antes de añadir el doble de agua caliente y una pizca de sal y dejarlo cocer tapado unos 18 minutos.
Si lo prefieres aún más neutro, usa el truco de Samantha Vallejo-Nájera, es decir, cocínalo en abundante agua hirviendo con sal, escúrrelo y ya está.
Si no somos muchos en casa, las patatas panadera al microondas son el atajo perfecto para quien no quiere freír. Se cortan las patatas en rodajas finas, se colocan en un plato hondo con un chorro de aceite, sal y un poco de cebolla, se tapan y se cocinan unos ocho minutos removiendo a mitad, hasta que estén tiernas.
Un puré de patata casero es otra opción que le va como anillo al dedo, sobre todo si la salsa ha quedado bien trabada. Se cuecen las patatas peladas y troceadas en agua con sal, se escurren y se aplastan con un buen trozo de mantequilla y un chorro de leche caliente hasta lograr una crema fina.
Para algo más ligero, unas verduras salteadas siempre funcionan con el pollo. Un calabacín en medias lunas, un puñado de champiñones laminados o unos pimientos en tiras salteados a fuego fuerte con aceite y ajo aportan fibra saciante y color.
Y para aprovechar bien el tiempo…
Para criar a 11 hijos y no morir en el intento, una de las claves es una gestión muy eficiente del tiempo.
Por eso Lourdes, aconseja aprovechar que uno se pone delante de los fogones para poner al fuego un caldito de aprovechamiento con carcasas y huesos de pollo, alguna verdura y, si tenemos uno a mano, un hueso de jamón que le da un fondo sabrosísimo.
Una vez listo, solo hay que colarlo, repartirlo en botes, dejarlos en la nevera o el congelador y ya tenemos base para arroces, guisos y sopas de toda la semana.
