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Durante años, el sándwich mixto ha cargado con el sambenito de ser una comida rápida, resultona y de poca categoría.

Ese apaño de día de prisas hecho con pan de molde, un jamón de dudosa procedencia y una loncha de queso fundido medio plasticoso.

Pero reducirlo a ese estereotipo es olvidar que, bien hecho, es uno de los bocadillos más golosos que existen y una cena perfectamente digna. La diferencia entre uno y otro no está en la técnica, que es la misma, sino en la calidad de lo que metemos dentro.

Eso es exactamente lo que propone Sofía Janer (@sofiamchef6), cocinera y pastelera barcelonesa, exconcursante de la sexta edición de MasterChef y copropietaria del obrador La Dramerie.

En un vídeo publicado en su perfil de Instagram, Janer prepara un bikini -así se llaman en Barcelona- que ella misma cenaría "lo que queda de año sin cansarse" y que aquí, esta que escribe, firmaría también para repetir todas las noches.

Un mixto de 10: ibérico, higos y queso azul

La clave del bikini de Sofía es una combinación que juega con el contraste. Por un lado, el jamón ibérico, con su grasa infiltrada y su sabor intenso, que al calentarse suelta parte de esa grasa y perfuma todo el sándwich.

Por otro, el gorgonzola, un queso azul cremoso cuya potencia y punto salino tiran hacia arriba de todo el conjunto. Y en medio, los higos, que aportan el dulzor y el toque jugoso que equilibra la sal y la grasa.

La combinación de queso azul, fruta dulce y una carne curada es un maridaje clásico que funciona porque cada elemento compensa al anterior: la sal del queso y del jamón se equilibra en boca con el azúcar de la fruta, mientras la grasa del ibérico redondea la textura.

Para las cenas más familiares, la propia Sofía, propone sustituir el queso azul por otro menos potente y más amable, apto para todos los públicos. Lo dicho, irresistible.

Ingredientes

Ingredientes

  • Pan de masa madre, 4 rebanadas
  • Jamón ibérico, al gusto
  • Queso gorgonzola, al gusto
  • Higos, 4 ud
  • Mantequilla, al gusto
  • Pimienta negra, al gusto

Paso 1

Cortamos los higos en rodajas y los colocamos sobre la base del pan.

Paso 2

Cubrimos con queso gorgonzola desmigado y añadimos pimienta negra al gusto.

Paso 3

Terminamos con unas cuantas lonchas de jamón ibérico y cerramos el sándwich.

Paso 4

Untamos la parte superior con mantequilla y lo cocinamos en una sandwichera, o en una sartén con un poco de mantequilla, presionando bien hasta que esté dorado por ambos lados. Es importante hacer el sándwich a fuego medio para que el pan quede dorado y crujiente y el queso fundido.

Más sándwiches para hacer la cena en un momento

Si el bikini de Sofía te ha abierto el apetito, que sepas que hay todo un universo de sándwiches calientes pensados para rescatar esas cenas de verano en las que no apetece pasar ni media hora en la cocina.

El primero es el propio sándwich mixto clásico llevado a su mejor versión, con un jamón cocido de calidad, un queso que funda bien como el havarti o un buen emmental y, si quieres, una rodaja finísima de tomate que aportará un punto de acidez irresistible.

Para quien busque algo con más carácter mediterráneo, un sándwich de mozzarella , atún, tomate seco en aceite y rúcula es perfecto para resolver las cenas de agosto en un suspiro.

Si quieres probar algo diferente y muy gourmet, un sándwich de sobrasada, queso y unas gotas de miel, resulta goloso y sorprendente para quienes adoran los contrastes entre dulce y salado.

Si buscas algo con más chispa, dale una oportunidad a un sándwich de pechuga de pavo, queso cheddar y jalapeños, ligero y vibrante.

Y, para las noches en las que te apetecería ir directo al postre, puedes darle una oportunidad a un sándwich de láminas de manzana pasadas por la sartén con una pizca de mantequilla, acompañadas de queso de cabra, miel y nueces.